entrevista

Carrera Panizzo: «Vemos a Galicia como un muy buen aliado, con expectativa a largo plazo»

Barreras y Navantia ultiman los detalles de ingeniería que darán paso al corte de chapa. El encargo de la paraestatal mexicana garantiza la supervivencia del naval gallego

El director general de PMI, Carrera Panizzo, saluda al presidente de la Xunta
El director general de PMI, Carrera Panizzo, saluda al presidente de la Xunta - efe
e. p. rodríguez-somoza - abcengalicia - Vigo - Actualizado: Guardado en: Galicia

Hombre de confianza del máximo ejecutivo mexicano Emilio Lozoya, el director general del área internacional (PMI) habla para ABC tras formalizar la entrada de Pemex en el consejo de Barreras y cuando se cumple un mes de la firma de los floteles que se construyen en Vigo y Ferrol. La petrolera confirmaba el pasado 30 de enero el encargo sellado en septiembre de 2012 con la Xunta de Galicia, acreditando ambas ofertas gallegas como las más competentes para hacerse cargo de los buques. Defensor a ultranza de la capacidad y tecnología de los astilleros gallegos, José Manuel Carrera Panizzo, encargado de fijar la estrategia comercial de la paraestatal azteca, deja caer que las operaciones en curso son solo el principio de una alianza a largo plazo, en la que no se descarta incluir a Navantia. La llegada de Pemex garantiza la supervivencia del naval gallego y su carga de trabajo. En cuanto a su desembarco en Langosteira, afirma que al proyecto le queda «maduración».

—México es ya para Galicia un aliado estratégico, ¿lo es Galicia para su país?

—Sí claro. Me cuesta hablar en nombre de mi país, yo puedo hablar en nombre de PMI, de Pemex, y para nosotros Galicia ha sido un muy buen aliado. Nos ha dado entrada a su sector naval y nos ha dejado participar del mayor astillero privado de España, que es Barreras. Hoy estamos presentes en los astilleros españoles más emblemáticos del país, Navantia en Ferrol y Barreras en Vigo. Y es así porque Galicia nos lo ha permitido. Claro que es un muy buen aliado, de excepción.

—¿Qué motivó la entrada de Pemex en Barreras y cuáles son sus perspectivas?

—Barreras es un gran astillero, con gran tecnología y capacidad, que durante muchos años fue un referente en la construcción de embarcaciones y esto no hay que olvidarlo. Es precisamente esta gran capacidad técnica y tecnológica la que más nos atrajo. Esto, y que el astillero está especializado en embarcaciones que son propias de la industria petrolera. En cuanto a nuestra perspectiva, es a largo plazo. Nosotros somos una petrolera con 75 años de actividad y pretendemos seguir en este negocio, cuanto menos, otros tantos años. Gran parte de nuestra producción petrolera está en el mar y, por lo tanto, los barcos y los artefactos navales son un componente importante de nuestro proceso productivo. Tener un pie en un gran astillero como es Barreras, especialista en embarcaciones orientadas a la producción petrolera, para nosotros es un encaje muy bueno.

—Acaban de formalizar su entrada en el consejo, ¿habrá cambios?

—El órgano rector de la estrategia del astillero es el consejo de administración y la entrada de Pemex en él ya le ha dado un cambio de dirección, puesto que participamos conjuntamente de la toma de decisiones con el resto de accionistas. Nosotros mantenemos la mayoría del accionariado. Esto es, el control del astillero, y obviamente nuestra influencia pesa.

—En todo caso, van a seguir contando con el presidente José García Costas.

—Por supuesto. No solo es un accionista preferente, sino que es un empresario con una gran reputación en Galicia, al que estimamos personalmente y respetamos profesionalmente. Es un placer tener con nosotros a José, en el consejo y como socio.

—Prometieron los floteles y cumplieron. Desde el principio confiaron en que su oferta ganaría el concurso de Pemex, ¿por qué?

—PMI trabajó mucho por tener la mejor oferta tanto técnica como económica. En la parte técnica el crédito corresponde en su totalidad a Barreras y Navantia. Presentaron unas propuestas impecables, con la mejor tecnología, cumpliendo las expectativas de Pemex. Por su parte, PMI estructuró una propuesta financiera que, junto con la técnica, fue la más atractiva de todas. La verdad es que no estamos acostumbrados a perder en los concursos. Somos una empresa líder en nuestro ramo y nos gusta ser muy competitivos. De ahí la confianza con la que entramos en el concurso, sabiendo que íbamos a resultar ganadores. Agradezco mucho la aseveración de que PMI prometió y PMI cumplió, porque es cierto. PMI cumple siempre.

—Defendieron dos propuestas gallegas durante el concurso, ¿por qué no mexicanas?

—No hay ningún astillero en México que, hoy por hoy, tenga la capacidad de hacer un flotel. México tiene muy buenos astilleros, pero que se han dedicado a reparaciones y algunos a construcciones de embarcaciones menores. En nuestra opinión, ninguno de nuestros constructores tiene la capacidad para afrontar un proyecto de estas características. Ni por experiencia ni por tecnología se pueden comparar a Galicia. No obstante, esta no es la primera vez que lo hacemos. Hace unos años, PMI mando hacer barcos para Petroleros Mexicanos en Corea. Encargamos cerca de seis embarcaciones que ya nos han entregado, por los mismos motivos que ahora. En México no había capacidad entonces para la construcción de unos tanqueros.

—¿Para cuándo actividad en las gradas? El llamado corte de chapa.

—Ya empezó la actividad en los dos astilleros. Nuestro compromiso es entregar a Pemex los barcos en un plazo de 30 meses, a partir del 17 de febrero pasado. Ya hace un mes que el reloj empezó a contar y ambos constructores llevan semanas de trabajo. En cuanto a la actividad en la gradas, los trabajos de metal contra metal, será una decisión de los propios astilleros.

Hasta donde sabemos ahora se está trabajando de forma intensiva a nivel ingeniería para que, una vez que empiecen a soldar metal con metal, el proceso sea más eficiente con el objetivo de evitar errores que dilaten la construcción. Yo me muero de ganas de tener los barcos en las gradas, de ver cómo van tomando forma. Con todo, que no estén todavía en las gradas de los astilleros no significa que no se hayan iniciado los trabajos.

—¿Tendrá Barreras un gemelo en México?

—Esa es la idea. Nuestra intención es transferir a México la tecnología de Barreras para desarrollar barcos en nuestro país. Esto lo hemos hecho público desde el inicio de las negociaciones con el astillero vigués. Queremos tener en México la misma capacidad de construcción y tecnológica que tiene Barreras en Galicia. Hay mucho futuro en la construcción naval de nuestro país. La reforma energética abre nuevos mercados. Tener capacidad de construcción en Vigo es tan importante como tener capacidad de reparación, mantenimiento y otros servicios navales en México. Estamos trabajando para tener a medio plazo las capacidades del astillero vigués en nuestro país y el nombre de Barreras dignamente representado.

—Parte de la flota menor de Pemex, a la que aspiran varios astilleros gallegos, está en juego, ¿alguna novedad al respecto?

—Le puedo hablar solo de Barreras, que es lo que a mí me compete. Está previsto que hagamos tres buque-tanques de bajo calado que forman parte del programa de renovación de la flota menor de Pemex y así lo tenemos programado en nuestro plan de negocio. Además hemos entablado negociaciones serias, ya muy avanzadas, con un par de armadores mexicanos para hacer un atunero y un barco de apoyo a plataformas. Empezamos, por tanto, a tener una cartera de proyectos muy interesantes para Barreras.

—Más allá del flotel, ¿entra Navantia en los planes de futuro de Pemex?

—En estos momentos estamos concentrados plenamente en el flotel y su desarrollo, si bien no descartamos seguir trabajando con Navantia en el futuro. No podemos olvidar que es Barreras quien representa y nos garantiza una importante capacidad propia en Galicia. Con todo, estamos muy contentos con los trabajos desarrollados hasta ahora con Navantia y, pese a no tener ninguna planificación cerrada con el astillero público más allá del flotel, cuanto más nos conozcamos, como sucede en todas las relaciones comerciales, más podremos concretar. Aunque por el momento no hay nada, tenemos 29 meses por delante y quién sabe qué puede pasar.

—¿Hay avances respecto al proyecto de Pemex en Punta Langosteira?

—Seguimos analizando el proyecto. Punta Langosteira representa para nosotros uno de los proyectos más interesantes sobre la mesa. No está ni mucho menos descartado, si bien es cierto que en estos momentos no es nuestra prioridad. Hemos concentrado todos nuestros esfuerzos en la construcción de los floteles y la entrada en Barreras. El de Langosteira es un proyecto que todavía no hemos terminado de visualizar y analizar. Seguimos haciendo números. Tengo que decir que el puerto de La Coruña ha sido tremendamente generoso con toda la información que le hemos pedido, pero no es menos cierto que, en esta etapa de análisis, nos ha faltado tiempo con las baterías puestas en la flota y la entrada en Barreras. Seguiremos trabajando en él y cuando tengamos una decisión al respecto no tardaremos en comunicarla.

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