feísmo urbanístico

«Reutilizar somieres puede ser una opción posible y valorable»

Algunas asociaciones defienden las virtudes del feísmo en Galicia

Casa enladrillada y sin teja
Casa enladrillada y sin teja - miguel muñiz

Frente a los intentos de las administraciones por frenar la expansión del feísmo urbanístico en Galicia, algunos colectivos han alzado la voz para defender un fenómeno que consideran propio y singular. Se refieren, tal y como reza una micro-investigación firmada por la asociación Ergosfera, «a la mezcla incomprensible de materiales, formas, tipologías, alturas, alineaciones, estilos, ornamentos o usos que son percibidos como elementos inapropiados».

En opinión de los miembros de esta asociación universitaria de estudiantes de arquitectura, procesos como el de la reutilización de materiales «son una opción posible y valorable». Como ejemplo ponen, en un estudio firmado por Iago Carro, el uso de somieres para realizar cierres de fincas (como el que se ve en la imagen), que igualan «a los regalos de la calle que amueblan multitud de pisos». Este grupo de profesionales también critica la «esquizofrenia por la inmediatez» y los plazos que se determinan para finalizar ciertas construcciones. Un hecho que, apuntan, «no contribuye en nada a la flexibilidad de los ciudadanos a la hora de construir sus espacios vitales según sus deseos, necesidades y capacidades de cada momento».

Al margen de este «feísmo de parcela» como fenómeno a estudiar, existe otro tipo de feísmo «claramente negativo» a ojos de los arquitectos de esta organización. Se trata de aquel basado en la dispersión indiscriminada de viviendas unifamiliares que también preocupa a los profesionales del Colexio de Arquitectos, conscientes de que «un país no puede permitirse que haya edificaciones esparcidas por todo su territorio».

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