Beiras sabe que todas las miradas están puestas en él y está dispuesto a estirar el chicle de su creciente protagonismo, aunque solo sea por la novedad. Su entrada en el Parlamento gallego de la mano de AGE como tercera fuerza política -la coalición Alternativa Galega de Esquerda, que obtuvo nueve diputados en las pasadas elecciones autonómicas-, apuntaba maneras bajo la advertencia de que darían el do de pecho. Y, para qué esperar más tiempo, comienza el espectáculo anunciado.
A su señoría se le quedan cortos los 240 metros cuadrados acordados por la Cámara gallega para la ubicación del grupo del que es portavoz. El dirigente histórico del nacionalismo gallego, conocido por sus salidas de tono, como aquella que le llevó a mostrar su descontento golpeando en su escaño con un zapato, no llegó a tales puntos pero poco le faltó.
Las comisiones se reducen a 12 asientos para los grupos con reresentación en la Cámara
Menor representación en la Mesa
Tampoco está conforme el portavoz parlamentario de AGE con la propuesta de la Mesa, que rebaja de 13 a 12 los miembros de las comisiones -con un reparto que será de siete para el PPdeG, tres para el PSdeG y uno para AGE y otro para BNG-, único punto en el que parece estar en sintonía con el BNG. Ambos unieron fuerzas para criticar una medida que implica además una reducción en los tiempos de intervención pasando de 45 a 30 minutos en el debate de investidura de Feijóo que se abrirá el próximo martes.





