Un hombre apaga su despertador en una imagen de archivo
Un hombre apaga su despertador en una imagen de archivo - ABC
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Las claves para que el cambio de hora de otoño no afecte a nuestro sueño

Los expertos recomiendan acostarse diez minutos más tarde de lo normal para adaptarse al cambio; el próximo sábado se retrasan los relojes: a las tres de la madrugada serán las dos

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Llega el otoño, y con él recuperamos nuestra hora perdida de sueño. Es por eso que en la madrugada del 24 al 25 de octubre, en la madrugada del domingo, a las 3:00h tendremos que atrasar nuestros relojes a las 2:00h.

Aunque para algunos solo supondrá poder dormir una hora más, para muchas otras personas que tiene una rutina de sueño muy establecida o padecen insomnio, esto les puede afectar a la salud, produciendo una especie de “jet lag” con síntomas como somnolencia, irritabilidad, cambios de humor, cefaleas y malestar general.

Por lo general la adaptación al nuevo horario no dura más de un par de semanas, pero podemos intentar reducir al máximo sus efectos, intentando hacer un cambio paulatino y progresivo de nuestros hábitos, para evitar que este cambio sea brusco. Para ello, el doctorEscribá, responsable de la Unidad del Sueño en el Hospital Casa de Salud, recomienda que” durante la semana previa al cambio, nos acostemos 10 minutos más tarde y nos levantemos 10 antes, cada día, para que nuestro reloj biológico se sincronice sin efectos secundarios con el nuevo reloj social y evitemos el riesgo de desencadenar un trastorno serio de sueño en esta época del año de menor luz y más frío y sedentarismo donde aumentan mucho los casos de insomnio y depresión”

Esto supondrá una adaptación paulatina al cambio y un menor impacto en nuestra rutina diaria pero, si no fuera así, es muy recomendable acudir al especialista antes de que su problema de sueño se cronifique y sea más difícilmente tratable. El médico neurofisiólogo recuerda que “en el Instituto de Medicina del Sueño somos especialistas en cuidar del sueño de nuestros pacientes, siempre intentando evitar tratamientos farmacológicos porque dormir mejor y de forma natural es salud”

En estos meses de otoño e invierno, los de peor clima del año, la naturaleza cambia nuestra fisiología para intentar dormir más (tal y como hacen los animales que, por estas fechas, realizan la hibernación) para lograr así un mejor estado de salud y pasar estos duros días de frío, lluvia, nieve y viento…libres de enfermedades.

Según, Jesús Escribá, médico especialista en Neurofisiología Clínica y experto en Medicina del Sueño en el Hospital Casa de Salud:”Dormir bien es en estas fechas más importante que nunca, para no contraer resfriados ni depresiones que nos hagan pasar un crudo invierno”.

Fenómenos como la menor cantidad de horas de luz solar o la disminución, en ocasiones, muy drástica, de las temperaturas nocturnas son, en realidad, dos mecanismos para, a través de estos dos inductores clásicos y naturales de sueño (oscuridad e hipotermia), facilitar que podamos dormir más, pero no siempre es así.

En esa línea, el especialista comenta que “estudios recientes han demostrado que los casos de roncopatía y síndrome de apnea-hipopnea del sueño se agravan durante los meses de frío, ya que, en esta época, el trastorno respiratorio aumenta en frecuencia y en severidad, debido a varios factores, como la mayor probabilidad de contraer el típico resfriado invernal”

De hecho, resalta Escribá, “el sueño es clave para mantener bien nuestro sistema inmunitario, por lo que dormir bien es el mejor tratamiento preventivo para evitar infecciones”. Numerosas investigaciones han evidenciado que los niveles de inmunoglobulinas (parte de las denominadas “defensas” de nuestro cuerpo) son significativamente mayores en aquellos que duermen más de 6 horas y presentan adecuadas proporciones de sueño profundo o reparador, por lo que un óptimo descanso puede ser la manera más sencilla y eficaz de librarnos, al menos, de ese molesto catarro que nos afecta a casi todos en estas fechas.”

Por tanto, son varias y muy importantes las razones por las que dormir bien en esta época es más importante que nunca. Los trastornos del sueño representan, en conjunto, actualmente, la patología médica más prevalente en la sociedad actual y, ante cualquier signo de poderlos padecer resulta fundamental acudir a un especialista tan pronto como sea posible porque, según concluye Escribá: “Hoy en día, disponemos de medios diagnósticos excelentes y tratamientos muy eficaces para poder solucionar cualquier trastorno de sueño. No hay que olvidar que dormir es lo que más hacemos en nuestra vida y que el cuerpo humano soporta peor la falta de sueño que el hambre o la sed, por lo que claramente está justificada científicamente la gran importancia que tiene el dormir bien”.