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Compromís prohíbe a los ediles de Meliana acudir a procesiones

Si quieren participar a título particular, lo harán sin representar al Ayuntamiento

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Los concejales del Ayuntamiento de la localidad valenciana de Meliana (10.600 habitantes) no podrán participar como tales en las procesiones religiosas que se celebran en el municipio a lo largo del año. Así se ha decidido en acuerdo plenario a propuesta del alcalde, Josep Riera, de Compromís -los nacionalistas tienen siete concejales, y gobiernan gracias al PSOE, con cuyos dos escaños suman la mayoría absoluta-.

Según el citado acuerdo, «en las fiestas y actos religiosos no participará ninguna representación oficial del Ayuntamiento», por lo que «los miembros de la Corporación municipal que desde su libertad religiosa opten por participar en actos de carácter religioso, lo harán individualmente y sin ningún signo externo ni protocolario de representación pública del Ayuntamiento».

Eso sí, el Consistorio seguirá financiando «como fiesta tradicional y cultural la festividad del Corpus Christi», según el tercer punto del citado acuerdo, aprobado y firmado por el alcalde el pasado 25 de junio.

Mantiene la ayuda

El acuerdo plenario se basa en el artículo 16 de la Constitución, que garantiza la libertad religiosa y el hecho de que ninguna confesión tenga carácter estatal. A juicio de Compromís, las administraciones públicas deberían garantizar «un trato realmente igualitario, sin vincularse con ninguna creencia o entidad religiosa en particular», según el texto del acuerdo. «Los representantes democráticos de los melianeros están obligados, en su papel institucional, a evitar vincular la institución a la que representan con ninguna manifestación religiosa».

Aunque el texto no lo cita en ningún momento, resulta evidente que se refiere fundamentalmente a las festividades de carácter católico, como el Corpus Christi -al que no obstante mantiene la ayuda económica-, en las que habitualmente han participado, como en casi cualquier localidad, los cargos municipales.

Por ello, el acuerdo plenario instaura como «principio general» que los miembros de la Corporación «se abstengan de participar institucionalmente en ningún acto de culto, celebración, conmemoración o fiesta que tenga carácter confesional específico». Aunque admite que «cada miembro lo puede hacer, obviamente, a título personal». En ese caso, como se especifica en el punto segundo del acuerdo, no pueden llevar ningún signo externo que represente al Ayuntamiento.

El de Meliana no es el primer Consistorio valenciano en el que, tras el acceso a la Alcaldía de Compromís, el equipo de gobierno se desvincula de las celebraciones que tengan carácter religioso. En Valencia, sin ir más lejos, el concejal de Fiestas, Pere Fuset, ha decidido no acudir a las misas ni las procesiones de las fiestas. Sin embargo, en la capital del Turia no se ha prohibido por acuerdo plenario.