El Valencia Basket tira de oficio para llegar a las semifinales
Lafayette trata de encestar ante la oposición de Porzingis Mata - EFE
BALONCESTO

El Valencia Basket tira de oficio para llegar a las semifinales

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Tensión absoluta desde el arranque. Desde los instantes mismos en los que los jugadores del Valencia Basket y del Cajasol calentaban motores para afrontar el tercer partido y definitivo de su serie de cuartos de final de los Play-off de la Liga Endesa. Ese nervio, esa intensidad, ese carácter competitivo lo inyectaron ambos conjuntos al partido mismo. Un encuentro de altísimo nivel entre dos equipos decididos a vaciarse para superar el corte y encontrarse en las semifinales contra el Barcelona.

El equipo «taronja» tiró de oficio, de buen tono en intensidad y del buen momento de la temporada en sí para enfrentarse a un equipo, el andaluz dirigido por Aíto García Reneses, que les puso en apuros hasta el final mismo. Hasta esos últimos segundos en los que se escurren los partidos de baloncesto y todavía puede pasar cualquier cosa. Sucedió que el Valencia Basket supo gestionar con la frialdad de Sato y Van Rossom los últimos minutos. Intentaron marcar el tempo. Y sostener al equipo valenciano cuando el Cajasol más se empleaba a fondo por toda la pista. Un encuentro bello e igualado, de una gran apuesta física, que se resolvió con un triunfo por 87-84 para los locales, cerrando la serie de cuartos con un 2-1 a su favor y citarse contra el Barça.

Intentó presentar sus bizarras credenciales el Cajasol desde el inicio. Y tuvo al Valencia Basket maniatado. En realidad, fue un golpeo de unos y otros. Aplicados en defensa y en ataque. Si bien lo tenso de lo defensivo, se trasladó con bonitos duelos particulares e imágenes de altas revoluciones. Creyó el equipo andaluz en la opción de acabar el primer cuarto ya mandando en el marcador, pero un triple de Lafayette dio para que los de Pereasovic acabasen por delante (20-19).

El técnico local arengó a los suyos en esos segundos previos a que comenzase el segundo cuarto. Ajustó posiciones. Deslizó el rotulador por la pizarra y achuchó a sus jugadores. El Valencia Basket salió con solvencia e intentó y consiguió, vía Lucic y Doellman, marcar la diferencia y dejar atrás a Cajasol. El equipo «taronja» dibujó una ventaja de ocho puntos, pero los andaluces, con buen pulso siempre, volvieron a igualar la historia. Perasovic frenó la historia con una igualdad en el marcador de 39-39. Luchar. Más revoluciones. Fue Romain Sato esta vez, también con un triple, quien permitió a los locales marcharse al descanso con una diferencia de cinco puntos (46-41).

Arrancó el tercer cuarto con los de García Reneses más metidos. Voraces remaron para restar la deferencia y replicar con un parcial de 0-8, que les ponía por delante. Pero la historia en la Fonteta seguía por un argumentario de golpes de uno a otro. Arreones. Chispazos geniales. Errores, a veces, fatales. Le dio de nuevo la vuelta al marcador el conjunto de Perasovic. El equilibrio y la solvencia de unos y otros se mantenía. Tanto se igualó que se llegaba a los segundos finales con un empate a 63. Pero otro triple. También del Valencia Basket. Esta vez de Pablo Aguilar. Los locales volvieron a cerrar con ventaja (66-63).

El último cuarto caminó entre los triples, la emoción, lo angustioso de no saber qué sucedería, qué equipo pasaría, pero con la diferencia que intentaron y lograron subrayar Lafayette y Van Rossom en forma de oficio y de gestión del partido. Una escapada esperanzadora del Valencia Basket para llegar sin agobios al momento final la volvió a replicar el equipo de García Reneses. El peso principal de los andaluces lo llevaron Satoransky y Bamforth. De infarto fue el final del encuentro. Con los nervios empuñados. Pero acabó aguantando con sufrimiento el Valencia Basket para ganar por 87-84 y superar la eliminatoria. Ahora, en semifinales, le espera el Barcelona.