Vista del exterior del restaurante barcelonés tras la reforma
Vista del exterior del restaurante barcelonés tras la reforma - abc

Iván Pomés: «Queríamos rejuvenecer el público de Il Giardinetto»

El arquitecto explica el proyecto de remodelación del restaurante barcelonés que le ha valido el Premio FAD de Interiorismo 2013

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Los tiempos cambian y los locales tienen que adaptarse. Esta máxima tan obvia fue la clave para Il Giardinetto encargara a Llamazares Pomés Arquitectura su remodelación. El proyecto que presentaron era concreto y efectivo y el resultado, cien por cien exitoso, ha culminado con el Premio FAD de Interiorismo 2013. Con la excusa del premio, contactamos con el arquitecto Iván Pomés para que nos dé más detalles.

“La idea de abrir una ventana y construir una barra en la fachada partió de querer hacer un Giardinetto menos privado, de hacerlo más público y abrirlo a la calle”, explica Iván Pomés. Esta intervención es un cambio elegante que apenas se aprecia. “La época de los 70 ya pasó y queríamos rejuvenecer el público, promover la mezcla de gente de diferentes edades, los de toda la vida del Giardinetto y los jóvenes. La imagen del local era un poco decadente, era como un diamante que con el paso de los años había dejado de brillar”.

El jurado del FAD destaca “la delicadeza y precisión de una intervención mínima en un local clásico y su habilidad para reajustar aquello que resulta estrictamente imprescindible para adaptarlo a nuevas necesidades, con astucia, eficacia y destreza, consiguiendo que el local mantenga los valores que lo han consolidado al tiempo que lo dota de un aire nuevo”.

Espejos y cristales

Pomés revisa los materiales que utilizaron: “Prácticamente los mismos, la característica moqueta del Giardinetto y maderas barnizadas, lo que añadimos fueron espejos y cristales pintados para que el diamante brillara más”. Recuerda las exigencias del cliente: “Nos pidieron soluciones para que entrase más gente, pero respetando el diamante de Federico Correa y Alfonso Milá, los dos mejores arquitectos de interiores que ha habido en este país”.

Y por último destaca las cualidades de este local con tanta solera: “Tiene dos premios FAD, uno de 1974 y otro de 2013. Además, tiene historia. Creo que no hay locales cuyo interior haya perdurado hasta ahora salvo muy pocas excepciones. Estoy convencido de que no existe ningún premio FAD de antes de los 80 que aún exista. Además, es uno de los espacios más acogedores que conozco con una mezcla de elegancia, lujo e informalidad”. Larga vida al nuevo Giardinetto.