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Localizan el lugar donde tocó el Tambor del Bruc que echó a las tropas napoleónicas

Su sonido hizo creer a los ocupantes franceses que los soldados españoles eran muchos más de los que realmente había

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Un grupo de investigadores de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona cree haber localizado el lugar donde, según la leyenda, tocó el Tambor del Bruc y originó la fuga de la tropa francesa hacia Barcelona, durante las batallas del 6 de junio de 1808 en el marco de la Guerra del Francés. La investigación sitúa este lugar bajo el collado de las Torres de Can Maçana, muy cerca del macizo de Montserrat. Ahora la investigación se completará con un amplio estudio sonoro de la zona para determinar la influencia real del sonido del tambor en la batalla.

La investigación, que se ha desarrollado en el marco del máster de Creación Artística: Realismos y Entornos de la UB, está dirigida por el artista e historiador Marc Sellarès, especialista en las batallas del Bruc de 1808, y tiene el apoyo de un grupo de investigación sonora de la Facultad de Bellas Artes de la UB, dirigido por el doctorando en Arqueología Sonora Experimental Vicent Matamoros y el catedrático de Arte Sonoro Josep Cerdà.

Este domingo, 2 de junio, a partir de las 11 h, en el collado de Can Maçana, en el municipio del Bruc (Anoia), se llevará a cabo, en el marco de la fiesta que conmemora la famosa batalla, la recreación del sonido del tambor del Bruc desde el lugar donde se tocó, ahora hace 205 años. La idea es determinar si la leyenda está fundamentada o no en hechos reales relacionados con la acústica de la zona.

Análisis de la batalla

«Empecé esta investigación para hacer realidad el sueño de niñez de encontrar el escenario de las batallas del Bruc, donde de pequeño me imaginaba un campo de batalla lleno de espadas y escudos», explica el artista e historiador Marc Sellarès.

Un estudio sonoro de la zona determinará la influencia real del sonidoDurante siete años, Sellarès ha realizado una extensa investigación sobre el terreno y en archivos y bibliotecas, además de decenas de entrevistas a vecinos del pueblo de la zona para conseguir información oral inédita. Sellarès explica: «Al analizar la batalla a partir de toda la información que he recopilado de los movimientos de las tropas y del lugar y el momento en que dieron el contragolpe, he podido determinar con bastante precisión el lugar desde donde el Tambor podría haber tocado mientras sus compañeros saltaban sobre los soldados que esperaban en un collado». Según explica la leyenda, el repique del tambor habría echado a los soldados franceses, porque creían que eran atacados por el ejército español, que se habría unido a las fuerzas de los somatenes.

La orografía del terreno señala que el cerro del collado de Torres es, «por lógica», el único punto desde donde los somatenes (que llegaban rearmados de Sallent y Santpedor) pudieron iniciar el contraataque sobre los soldados franceses. Y añade: «Otro acceso a la zona habría hecho visibles a los somatenes y no habría permitido el ataque sorpresa sobre unos soldados franceses que estaban custodiando una zona determinada, y que fue donde se empezó la reconquista de esta batalla». Es la hipótesis a la que apunta la investigación, partiendo de la base de que el Tambor realmente existió: «Hay documentos que hablan de él», dice Sellarès, y menciona como ejemplo una noticia del Diario de Manresa del 29 de noviembre de 1808, relativa a una fiesta de Santpedor, «donde dice que desfiló el famoso Tambor del Bruc», explica Sellarès.

Recreación acústica del Tambor del Bruc

El próximo paso en la investigación se centra en medir el área de influencia del sonido del tambor, para dilucidar si realmente se habría podido oír desde donde estaban situadas las tropas francesas, y hasta qué punto la orografía habría multiplicado el efecto. En palabras de Sellarès, la idea final del proyecto es determinar «si el sonido del tambor que resonaba contra las rocas de Montserrat se amplificó por efecto del eco (parecían más tambores), e hizo creer a los franceses que venía tropa reglada; por lo cual huyeron apresuradamente hacia Barcelona».

Las primeras pruebas se hicieron el 17 de mayo pasado, y básicamente se limitaron a una primera toma de contacto con las localizaciones donde se está trabajando estos días. La idea es formar varios grupos, equipados con aparatos de microfonía ambiental, medidores de decibelios y cámaras de grabación. Uno de los equipos traerá un tambor que se hará sonar desde el punto indicado en el collado de Torres, mientras que los otros grupos recorrerán las zonas de batalla, especialmente los lugares donde hace 205 años se habrían situado los soldados franceses.

«De pequeño me imaginaba un campo de batalla lleno de espadas y escudos»Se efectuarán pruebas durante varios días (incluso por la noche, para evitar la intensa contaminación acústica de algunas zonas) para poder comparar el sonido en diferentes condiciones atmosféricas y disponer del máximo de referencias que se ajusten a las del día de la batalla. «Mediremos el sonido en los lugares donde sabemos que había tropas francesas en el momento de iniciar el ataque, las compararemos y estudiaremos qué posibilidades tiene la leyenda de ajustarse a la realidad», explica Sellarès. Y avanza: «Los primeros resultados nos hacen ser prudentemente optimistas; puesto que hemos oído el eco del tambor desde algunos puntos, pero todavía no desde las posiciones francesas».

Este domingo, 2 de junio, coincidiendo con la Fiesta del Tambor, en un despliegue todavía mayor, se hará la recreación acústica del Tambor del Bruc.

Recreación virtual de la batalla

El estudio sobre la posible ubicación del Tambor es solo una parte del proyecto que quiere llevar a cabo Sellarès. Está a punto de publicar un libro sobre la batalla, y en un futuro también quiere impulsar una recreación virtual, un juego de ordenador y una película.

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