El presidente electo de la Generalitat, Artur Mas, ha afirmado durante su discurso de investidura que el proceso de transición nacional que se propuso hace dos años sigue vigente porque "el ataque al autogobierno es ahora mucho más duro. Hemos pasado a una involución autonómica. España no quiere ser cambiada, pero España debería aceptar que Cataluña tampoco quiere ser absorbida", ha dicho.
El líder de CiU ha asegurado que durante años, Cataluña ha querido colaborar con España en la esperanza de un país mejor, "pero esa esperanza se ha visto frustrada y por eso "Cataluña debe seguir su camino, emprender la transición nacional". Este itinerario, ha subrayado Mas, "necesita de una nueva mentalidad. Estamos en un momento en que se pueden destruir gobiernos, pero también países", ha avisado.
Mas quiere para 2014 un banco público catalán y una Hacienda propia
"Pese a nuestra lealtad institucional", ha afirmado, "hemos sufrido ataques contra nuestra lengua y la asfixia fiscal". Por ello, Mas ha abogado por el derecho a decidir, "que significa democracia sobre todo con ausencia total de violencia, incluso verbal". La negativa del presidente español Mariano Rajoy a atender la petición de pacto fiscal y la masiva manifestación de la Diada, que llevaba por lema "Cataluña, nuevo estado de europa", obliga, según ha dicho, a seguir la necesaria confrontación de modelos políticos, "todos respetables". La última, palabra sin embargo, "la tiene el pueblo catalán", un pueblo que, según ha dicho Mas, en las elecciones del pasado 25 de noviembre apoyó una amplia mayor en favor de la autodeterminación.
«Seremos observados con lupa lo que obliga a hacer las cosas bien», ha dicho sobre la UE
"Estamos en un momento en el que es fácil cargarse gobiernos; pero atención, porque también es fácil cargarse países. Y cuando deja de haber país, tanto da estar en el gobierno o no. Afortunadamente, no es el caso de Cataluña", ha subrayado Mas antes de pedir a las fuerzas políticas catalanas a "asumir juntos unos objetivos comunes de país"
También será necesario, ha añadido, buscar el apoyo europeo. "Cataluña tiene todos los atributos para ser considerado un país normal dentro de Europa". "Seremos observados con lupa lo que obliga a hacer las cosas bien. Vigilarán cómo aplicamos las políticas de austeridad que marca la UE", ha advertido el presidente electo.
Tras la intervención del resto de formaciones políticas, Mas será investido presidente mañana en primera vuelta gracias a los votos de ERC, formación con la que CiU ha firmado un acuerdo de legislatura que contempla la celebración de una consulta sobre la independencia de Cataluña en 2014.
Ajustes «temporales»
Mas también ha avanzado que el ajuste presupuestario para 2013 se centrará más en el control del gasto que en el incremento de ingresos y que los ajustes que afecten a políticas sociales "sensibles" tendrán carácter "temporal y reversible".
En su discurso durante, Mas ha apuntado los problemas de liquidez de la Generalitat y las políticas de control del gasto y ha precisado que el nuevo Govern tendrá un "escaso margen" de maniobra en materia fiscal.
En este contexto, ha avanzado que en el presupuesto, que se deberá aprobar durante el primer trimestre de 2013, estará marcado más por una reducción del gasto que por el incremento de ingresos, aunque ha señalado que los "necesarios" ajustes "no deberían afectar" a las políticas sociales destinadas a los sectores "más vulnerables".
Mas ha indicado así que las políticas sociales seguirán siendo prioritarias para el nuevo ejecutivo catalán y que todo ajuste del gasto que afecte a "políticas sensibles" tendrá un carácter de "temporalidad" y "reversibilidad".



