Valentín Tejero a su salida de la cárcel - efe
fin de la doctrina parot

La libertad de Tejero reaviva la psicosis en Valladolid, 15 días después de la salida del «violador del ascensor»

El abogado de la familia de Olga Sangrador espera «que los informes se equivoquen y no reincida»

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Los padres no se alejaban de sus hijas, las jóvenes procuraban ir acompañadas a casa... Así era la conducta atemorizada que reinaba en Valladolid en el verano de 1992. Una niña de nueve años, Olga Sangrador, y una adolescente de 17, Leticia Lebrato, habían sido asesinadas. Las manos de sendos hombres estaban detrás de estos crímenes de naturaleza sexual. Fueron detenidos, pero aún así, esta tierra tardó en despojarse de su desconfianza. Ambos fueron condenados a elevadas penas y la ciudadanía durmió más tranquila. Sin embargo, en el mes de octubre la sentencia del Tribunal Europeo contra la doctrina Parot indujo de nuevo a la pesadilla, avanzando que volverían a pisar en breve las calles en las que sembraron el pánico. Así ha sido. La semana pasada, el «violador del ascensor» dejó la prisión, generando una «psicosis colectiva» a orillas del Pisuerga; y ayer lo hizo Valentín Tejero, después de que la Audiencia Provincial de Valladolid ordenara su «excarcelación inmediata». Con ellos fuera de prisión, dos décadas después, las mujeres vuelven a mirar bien en cada esquina antes de girar, revisan sus portales y se arman de elementos para pedir auxilio, por si ese fatídico estío pudiera volver. El abogado defensor de las familias de ambas víctimas señala que «esperemos que los informes que apuntan a la reincidencia se equivoquen» y «no se repita».

Al resonar una vez más sus nombres, el miedo ha vuelto a inundar la provincia. A pie de calle, «se siente», señalan algunos ciudadanos, pero sobre todo, se deja oír en la redes sociales. En ellas, los internautas plasman su terror ante la posible reincidencia de Pedro Luis Gallego y Valentín Terejo. Si con la salida de primero, Internet se abarrotó de mensajes que divulgaban su domicilio, su imagen y que daban consejos para estar «prevenidos», la del asesino de Olga Sangrador ha despertado la misma oleada. «Valladolid, cuida de tus mujeres y tus niñas. La justicia ha hecho que empecemos a vivir con miedo soltando a violadores y asesinos» u «otro violador suelto. Señores, no es justo que tengamos que vivir con el miedo de salir a la calle», eran algunos de ellos.

Los mensajes de miedo se mezclaban con los de «indignación». Si hace veinte años el pánico era porque no se ponía cara a los autores de esos crímenes y hasta no ser atrapados seguían libres, ahora radica en la creencia generalizada de que esas personas vayan a reincidir y «aún así están en la calle». Genera «rabia» que «no hayan participado en programas de rehabilitación» -ninguno de los dos lo hizo-, advierten algunos internautas.

En esta ocasión, la salida de prisión de Valentín Tejero se produce rodeada de informes penitenciarios que apuntan a un «riesgo de reincidencia» y a que el peligro podría ser el «mismo» que en 1992. Estas revelaciones corrieron como la pólvora por la red -en la que éste era el asunto más comentado en Valladolid-, a la misma velocidad que la imagen del susodicho abandonando la prisisón, como ya ocurriera con Pedro Luis Delgado hace hoy dos semanas.

El terror vuelve «inevitablemente» a puntos como Villalón de Campos donde fue raptada, violada y asesinada la pequeña Olga Sangrador con tan sólo nueve años, como asegura su alcalde, Javier Rodríguez, que traslada el «temor» de sus vecinos ante «un hombre que no está rehabilitado».

En el municipio ayer había «miedo», pero sobre todo, «indignación», por una sentencia que deja en libertad a alguien que «cometió los delitos más graves que puede hacer una persona», señala su alcalde, quien afirma que todo Villalón de Campos está volcado con la familia a la que hace un mes, cuando se conoció la sentencia del Tribunal Europeo, ya arroparon con una concentración de rechazo a este fallo, y a la que no cesará «toda ayuda» y el «cariño» que puedan necesitar en unos «muy duros» momentos.

«Vergüenza»

La liberación no será recurrida, según señaló ayer el letrado de la familia Sangrador, Luis Antonio Calvo, de la Asociación Clara Campoamor. Calificó de «vergonzosa» la salida de prisión de Tejero, al tiempo que alertó del «peligro» y esperó que no se cumpla lo que indican los informes, para recordar a continuación cómo precisamente el asesinato de la niña en la localidad vallisoletana de Villalón de Campos se produjo cuando su verdugo disfrutaba de un permiso penitenciario mientras cumplía condena por abusos deshonestos.