El trastorno bipolar, en primera persona
Sergio Saldaña, durante la presentación de su libro en Valladolid - f. heras
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El trastorno bipolar, en primera persona

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A Sergio Saldaña le diagnosticaron que padecía trastorno bipolar cuando tenía 18 años. Entonces, recuerda no tener un libro de referencia donde mirar. Alguien que contase su enfermedad en primera persona, algún «truco» para pasar los días malos...

Poner fin a ese vacío es lo que animó a este joven navarro a escribir «Tengo trastorno bipolar. Desmitificaciones y anécdotas», un libro relatado casi a modo de diario, en clave de «humor», que a Sergio le ha servido como «desahogo» y para «reconocerme a mí mismo y darme cuenta de lo que soy».

«Ha sido un poco terapéutico y, sobre todo, una diversión muy grande. Me he divertido mucho escribiendo, reduciéndolo y corrigiendo», detalla este principiante de letras que ha presentado su obra esta semana en Valladolid. «No podía ser de otra forma, la mitad de mi familia vive en esta ciudad». Pero más allá de la diversión, Sergio quiere que este libro se convierta en una «herramienta» para difundir esta enfermedad «que la gente no ubica y no sabe lo que es». Es precisamente ese desconocimiento lo que a su juicio, provoca mayor rechazo. « Si alguien me rechaza o rechaza mis acciones con conocimiento no me importa, pero que lo haga por el mero hecho de no tener información sobre la enfermedad y temerla está mal», insiste. La idea es invitar a la reflexión «desde el optimismo», aunque cree que «no hay que obviar» la responsabilidad que tienen con ellas mismas las personas que padecen esta enfermedad y considera que hay que proyectar lo que ha ocurrido en el pasado para prevenir situaciones en el futuro.

En definitiva, el libro se trata de contar «batallitas» como las que Sergio vivió en su época de universitario, o como cuando en una ocasión se subió a un árbol por no querer entrar a la consulta de un psiquiatra en un centro hospitalario y consiguió «sacar» al doctor y que pasara consulta desde abajo. Entonces, ríe, «me dio una serie de pautas, me bajé, me fui a casa y empecé a seguirlas».

Es precisamente también para lo que está sirviendo el libro. «Hay personas que se están acercando a compartir conmigo sus recursos para intentar evitar entrar en crisis. No sé si la información que les doy a ellos les está sirviendo, pero lo que ellos me dicen a mí me ayuda mucho», detalla Sergio, que además del libro cuenta con un blog, donde cuenta más anécdotas, además de reunir detalles sobre la presentación del libro en las distintas ciudades por las que ha pasado.