El actual hospital de Teruel, el «Obispo Polanco», data del año 1953
El actual hospital de Teruel, el «Obispo Polanco», data del año 1953 - f. simón
SOCIEDAD

El hospital gafado de Teruel

Paralizaciones, retrasos, deficiencias de proyecto, licitación suspendida por ilegal... El nuevo hospital de Teruel suma y sigue tropiezos, y ya van 35 años esperando las obras

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En Teruel, curtidos en la virtud de la paciencia con los proyectos públicos, empieza a cundir la sensación de que la construcción de su nuevo hospital está gafado. Llevan 35 años viendo cómo se le da vueltas a laconstrucción de un nuevo hospital que sustituya al actual «Obispo Polanco», que tiene 62 años de vida.

En el «culebrón» que acumula este proyecto se ha sumado de todo y, en realidad, se remonta a finales de los 70 y primeros 80, porque el primer proyecto para construir un hospital que sustituyera al «Obispo Polanco» data de la etapa de Gobierno de la UCD.

Fue entonces cuando se decidió levantar un nuevo centro hospitalario en la capital turolense. Se llegó a adjudicar a la constructora británica Laing, que con el tiempo –fusiones mediante– confluyó en la actual compañía española OHL.

Llegaron a iniciarse los movimientos de tierras, pero, tras el ascenso al poder del PSOE de Felipe González, el Gobierno socialista determinó que no hacía falta un nuevo hospital en Teruel, que bastaba con remodelar el «Obispo Polanco». Primer frenazo y marcha atrás. Se indemnizó a Laing por la anulación del contrato de obras del nuevo edificio y empezó a proyectarse la readecuación del «Obispo Polanco». Las obras se prolongaron durante la década de los 80 y principios de los 90.

Cuando parecía todo resuelto, escasos años después y al calor de las promesas electorales de campaña autonómica y ya con las competencias de la Sanidad transferidas, al PSOE liderado entonces por Marcelino Iglesias se le ocurrió prometer la construcción de un nuevo hospital para Teruel. «En aquel momento no había realmente una demanda social en este sentido, pero una vez que la promesa se plantea y que el Gobierno (de Iglesias) se crea una expectativa y pasa a crearse una necesidad que antes no se percibía como tal por la ciudadanía», explica el alcalde de Teruel, Manuel Blasco (PP).

Y tras la expectativa ha llegado la frustración de ver cómo el proyecto prometido se ha visto frenado reiteradamente por cuestiones de lo más diverso hasta hoy.

El proyecto de construcción del nuevo hospital se adjudicó en 2008 y costó casi un millón de euros. Se eligió como emplazamiento para el nuevo complejo sanitario la zona de El Planizar, junto a la autovía que conecta Teruel con Valencia y con Zaragoza. El lugar elegido, fuera de la ciudad, fue contestado a pie de calle y nunca ha acabado de convencer a los turolenses. Pero ahora eso casi parece lo de menos después de los retrasos que acumula la ejecución del proyecto.

Riesgo de terremotos

En julio de 2011 Marcelino Iglesias fue sustituido por Luisa Fernanda Rudi al frente del Gobierno aragonés. El equipo de Rudi se encontró con el expediente en marcha, con una licitación en curso. Se adjudicaron las obras a Acciona Infraestructuras, con un plazo de construcción de cuatro años y medio.

Pero, con la adjudicación ya formalizada, aparecieron los problemas. El Planizar era una zona de elevado riesgo sísmico, como alertaron diversos informes. De hecho, diversos técnicos ya lo habían advertido años antes, pero el Gobierno de Iglesias no les dio importancia.

El Ejecutivo de Rudi consideró una temeridad construir el nuevo hospital sin readaptar el proyecto al riesgo sísmico. Así que se frenó en seco y el año pasado se reajustó el diseño del futuro hospital.

Contencioso con la constructora

Pero cuando este inconveniente parecía salvado surgió otro, un enfrentamiento entre la adjudicataria de las obras, Acciona, y la Administración autonómica. Segundo tropiezo.

Acabó resolviéndose el proyecto y convocando una nueva licitación. Las obras fueron sacadas de nuevo a licitación la pasada primavera con un presupuesto de 101,2 millones de euros y un plazo de ejecución de 46 meses.

Licitación ilegal

Pero ha surgido otro tropiezo, y ya van tres en pocos años: el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón ha tumbado la licitación tras declarar ilegal una de las claúsulas del pliego de condiciones, según la cual la Administración regional tenía derecho a modificar las obras elevándolas hasta un 10% por encima del precio de adjudicación sin compensar al adjudicatario.

Anulada la licitación, ahora le toca al nuevo Gobierno regional del socialista Javier Lambán afrontar el cuarto intento para sacar adelante la construcción del futuro hospital de Teruel. Con seguridad retrasará de nuevo el ansiado inicio de las obras.

El alcalde de Teruel, Manuel Blasco, considera que la demora no tendría que ir más allá de cuatro o cinco meses, el tiempo que a su juicio será más que suficiente para rehacer el pliego de condiciones de la licitación anulando la cláusula que ha sido declarada ilegal. Eso sí, luego tocará adjudicar la construcción, firmar el contrato y esperar los más de tres años de obras que harán falta para levantar el hospital. En total, entre unas cosas y otras, más de cuatro años por delante.

Mientras tanto, lo que hace algo más de diez años no se veía como una imperiosa necesidad en Teruel –construir un nuevo hospital tras haber remodelado ampliamente el «Obispo Polanco»–, ahora sí que lo es. La razón: en estos más de diez años, como estaba anunciada la construcción del nuevo hospital, se aparcaron las inversiones en modernización y mejoras del «Obispo Polanco».

El resultado es que, después de tantas promesas y anuncios, diez años después Teruel no tiene nuevo hospital, y el que sigue funcionando está más viejo de lo que hubiera estado en condiciones normales.