Imagen parcial del Santo Sudario original que se custodia y venera en Turín
Imagen parcial del Santo Sudario original que se custodia y venera en Turín - abc
religión

Las 20 copias españolas de la Sábana Santa de Turín

Guardadas como auténticas joyas, datan fundamentalmente de entre los siglos XVI y XVII

Actualizado:

La Sábana Santa de Turín tiene numerosas réplicas en todo el mundo, y España registra posiblemente la mayor concentración de todas ellas. Se calcula que el número total de copias ronda el centenar, y en España radican una veintena de ellas.

Veneradas como auténticas reliquias, se guardan con esmero y sigilo. Lo habitual es que las más antiguas, realizadas entre los siglos XVI y XVII mayoritariamente, estén protegidas en arcones de época, en muchos casos dotados de múltiples cerraduras. Se hizo así por seguridad, para que nunca una sola llave bastara, se repartían entre varios y, de esa forma, solo de forma común podía accederse a la copia de la Sábana Santa.

La que se encuentra en el pequeño pueblo zaragozano de Campillo de Aragón, a escasos kilómetros del Monasterio de Piedra, se conserva en un arcón con cuatro cerraduras. Ésta se exhibe al público solo en tres ocasiones a lo largo del año: por Semana Santa –en Jueves y Viernes santos– y en las celebraciones mayores de agosto y septiembre.

En Campillo de Aragón presumen de tener una de las mejores copias del mundo de la Sábana Santa. Pero en esto las disputas son múltiples, porque abundan otros municipios en los que se apunta lo mismo. Hay competencia sobre cuál es la mejor, la más fiel reproducción, la más antigua, la más certera, la que más se ajusta a las dimensiones del Santo Sudario original...

El caso es que en Campillo de Aragón, como en el resto de enclaves que conservan una copia de la Sábana Santa, la devoción de siglos ha convertido a estas réplicas en auténticas reliquias. De hecho, lo indudable es su valor histórico.

Del centenar de copias repartidas por el mundo, abundan –y son las de más valor– las que fueron realizadas en los siglos XVI y XVII, aunque también las hay que se han elaborado en época reciente. Muchas de ellas fueron elaboradas en Francia, cuando el Santo Sudario estuvo en posesión de la Casa de Saboya. Chambéry era el centro religioso en el que se custodió hasta que fue enviada a Turín, a finales del siglo XVI.

Fue hacia 1500 cuando proliferaron las copias. Se puso de moda la reproducción de la Sábana Santa para regalar las réplicas a iglesias y conventos o a familias nobles. Muchas de ellas acabaron en España. Diversos estudios han tratado de elaborar un censo lo más exacto posible de las copias radicadas en nuestro país y se da la cifra de en torno a 25.

La de Campillo de Aragón data del año 1652. Fue cuando llegó a esta pequeña localidad zaragozana situada en el límite con la provincia de Guadalajara. La regaló un hijo del pueblo, Fray Lucas Bueno Nuño, que llegó a ser gran prior de la Orden de San Juan de Jerusalén.

Años antes habían ido llegando a España más réplicas del Santo Sudario. Es el caso de la que se conserva en el Monasterio de Santo Domingo de Silos, datada por varios estudiosos entre los años 1627 y 1640.

En el pequeño municipio madrileño de Torres de la Alameda hay otra fechada en el año 1620. Y bastante anterior es la que recaló y se sigue guardando con veneración en la iglesia de la Merced de Jerez de la Frontera, copia que fue realizada en 1572.

El Convento Agustiniano del Santo Sepulcro de Alicante tiene otra reproducción de la Sábana Santa elaborada en aquella época. Otra se guarda en San Lorenzo del Escorial y entre las réplicas conocidas en España se cuentan también las de Valladolid, las ubicadas en el Monasterio de Guadalupe y en Plasencia (Extremadura), o la que tienen en la sevillana iglesia parroquial de Badalatosa.

La lista es larga y cada réplica encierra una historia particular, a menudo también incógnitas y peculiaridades que las hacen más o menos especiales. Por ejemplo, la de Jerez tiene una singularidad que la hace única respecto a otras copias: al lienzo en el que se hizo la réplica se añadió un fragmento de tela de lino que, según algunos investigadores, es una porción que se extrajo del Santo Sudario original.

Fue costumbre también en los siglos XVI y XVII que algunas de esas réplicas fueran puestas en contacto con el Santo Sudario original, otorgándoles así una cualidad especial.

A la lista de copias de la Sábana Santa existentes en España se le ha añadido una de nueva factura, en Córdoba. Es la que desde el próximo mes de mayo se venerará en la cordobesa iglesia del Juramento de San Rafael. Se trata de una copia exacta, a escala 1:1, de la Sábana Santa que se conserva en la Catedral de Turín. Está previsto que esta réplica sea bendecida el próximo 4 de mayo en una ceremonia presidida por el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández. Esta reproducción ha sido realizada a partir de fotografías digitales que se obtuvieron de la reliquia original. La copia se ha elaborado tras la preceptiva autorización de Turín, tras una petición que se planteó desde Córdoba hace unos años a través del Centro Español de Sindonología.

El Sudario de Oviedo

Mención aparte merece el Sudario de Oviedo. En este caso no se trata de una copia, sino de un lienzo original, de extremadas coincidencias gráficas e incluso biológicas con la Sábana Santa de Turín. Los estudios científicos realizados han demostrado que fue un sudario original, compatible con la auténtica reliquia que se venera en la ciudad italiana.

El paño de Oviedo tiene manchas de sangre humana y del grupo AB, el mismo que el de los restos de sangre del Santo Sudario. Las impregnaciones del lienzo indican igualmente que esas manchas de sangre encajan de forma exacta con las que se corresponden al rostro reflejado en la Sábana Santa de Turín. De ahí se desprendería que ambos lienzos cubrieron la misma cara.

Además, un estudio realizado por el grupo de investigación de la Universidad Católica de Murcia ha descubierto en el Sudario de Oviedo un grano de polen de la misma especie de planta de la que se hallaron restos en la Síndone de Turín y que avalan que su origen estuvo en Tierra Santa.