El tomate rosa, un aliado contra el envejecimiento
Esta variedad de tomate es propia del Somontano de Barbatro - abc
CIENCIA

El tomate rosa, un aliado contra el envejecimiento

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Científicos de la Universidad de Zaragoza y del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) han emprendido un estudio para determinar, de forma precisa, la composición de antioxidantes que presenta el tomate rosa de Barbastro (Huesca). Se trata de una variedad de tomate específica de esta parte del norte de Aragón (el Somontano de Barbastro), obtenida a través de la selección natural realizada desde antaño por los agricultores para obtener tomates de unas características más concretas y adaptadas al terreno y la climatología en los que se cultivan.

Los antioxidantes naturales están presenten en un amplio número de productos vegetales y está demostrado que su consumo ayuda a la salud, ya que contribuyen a prevenir patologías como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, y son también un aliado contra el envejecimiento.

El tomate rosa de Barbastro es un fruto grande de color rosado, con una piel fina, aromático, carnoso, compacto, dulzón, con poca acidez y escasas semillas. Además de las características organolépticas que lo distinguen de otras variedades, también podría presentar diferencias en su composición nutricional, en concreto, en la presencia de antioxidantes naturales (vitamina C, carotenoides y polifenoles) muy beneficiosos para la salud.

Según han informado desde la Universidad de Zaragoza, si bien es cierto que en otras regiones de España existen otros tipos de tomate con características morfológicas similares, «la reconocida calidad organoléptica del tomate rosa de Barbastro y su buena adaptación a la zona podrían constituir aspectos diferenciales respecto a esas variedades».

En este trabajo de investigación participan las investigadoras Esther Arsenio y Susana Menal, ambas profesoras de la Escuela Politécnica Superior de Huesca, así como investigadoras del Grupo Análisis y Evaluación de la Seguridad Alimentaria, además de Cristina Mallor, de laUnidad de Tecnología en Producción Vegetal, Banco de germoplasma y mejora genética de especies hortícolas del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA).