El líder de Los Verdes alemanes, Cem Özdemir, ofrece una rueda de prensa en Berlín
El líder de Los Verdes alemanes, Cem Özdemir, ofrece una rueda de prensa en Berlín - EFE

Los verdes piden a Merkel el ministerio de Exteriores

Proponen a su candidato, de origen turco, para mejorar las relaciones con Ankara

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

Menos de 48 horas después de cerrarse las urnas, Los Verdes alemanes ya habían designado un equipo de 14 expertos, cada uno con su carpeta de reivindicaciones para las distintas áreas de gobierno bajo el brazo, a la espera de que Angela Merkel llamase a consultas a los potenciales miembros de la «Coalición Jamaica». La negociación dará inicio oficialmente el 18 de octubre, pero ayer la directiva verde hizo partícipe al equipo de Merkel de sus posiciones de partida y su petición estrella será la cartera de Exteriores.

Fuentes de Los Verdes señalan además que tienen a la persona «idónea» para el cargo, el candidato electoral Cem Özdemir, al que describen como un «político de proyección» y con «trasfondo migratorio», debido a que procede de una familia inmigrante de nacionalidad turca y obtuvo la nacionalidad alemana tras cumplir los 18 años. «Sería una señal de cara al mundo sobre la política migratoria alemana y ayudaría a mejorar las relaciones bilaterales con Turquía, puesto que es una persona que habla turco y conoce de primera mano la cultura y las instituciones de ese país», explicaban ayer en Berlín las mismas fuentes ante un reducido grupo de periodistas.

Rechazo al tope migratorio

Después de que Merkel compareciese con el líder de la CSU bávara, Horst Seehofer, para explicar el acuerdo al que han llegado en materia migratoria, Los Verdes criticaron ese compromiso como una «escenificación» y auguraron que «ambos saben que no lo podrán mantener». El pacto prevé una serie de medidas para que no entren a Alemania más de 200.000 refugiados al año, aunque sin reflejar por escrito la existencia de un límite fijo de llegadas. También contempla excepciones para situaciones especiales, como casos en los que aumente significativamente el desempleo en Alemania o una situación de guerra o crisis humanitaria, casos en los que el Parlamento alemán deberá decidir sobre cómo proceder. «Nosotros dejamos muy claro antes de las elecciones que no aceptaríamos ningún tope de refugiados y en ese acuerdo lo hay, aunque no quede escrito, por lo que habrá que ponerlo sobre la mesa», advertía ayer la también candidata verde Katrin Göring-Eckardt.

«Un límite para los refugiados simplemente es inconstitucional y por lo tanto inaceptable», justificó Göring-Eckardt, abriendo el capítulo de reivindicaciones, centradas en la protección del clima, la política de refugiados y la justicia social. «En el caso de las cuestiones sociales, algo debe venir, de lo contrario nos levantaremos», advirtió, recordando que quedar en la oposición sigue siendo para ellos una opción.

Los Verdes, cuyos militantes tendrán la última palabra sobre la coalición en un congreso extraordinario, cuentan con una negociación complicada. El aspirante a ministro alemán de Exteriores, Özdemir, se sirve incluso para describir esa dificultad de la metáfora futbolera: «Una negociación entre Verdes, CDU / CSU y liberales del FDP será tan difícil como que el Borussia Dortmund y el Schalke 04 dialoguen y se pongan de acuerdo para construir un estadio de fútbol juntos».