El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin
El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin - ERNESTO AGUDO

El Vaticano pide que se suspenda la Asamblea Constituyente de Maduro

La Santa Sede emite un comunicado en el que expresa «su profunda preocupación» por «la radicalización» de la crisis.

CORRESPONSAL EN EL VATICANOActualizado:

La Santa Sede se suma a la estela de los países que piden la suspensión de la Asamblea Constituyente de Nicolás Maduro. Así lo expresa a través de un comunicado emitido por la Secretaría de Estado Vaticana en el que solicita que «se eviten o se suspendan las iniciativas en curso como la nueva Constituyente que, más que favorecer la reconciliación y la paz, fomentan un clima de tensión y enfrentamiento e hipotecan el futuro».

Ante la creciente crispación social, la carestía de productos básicos, las detenciones con nocturnidad y alevosía y, sobre todo, las muertes de casi 130 opositores, el Vaticano manifiesta «su profunda preocupación por la radicalización y el agravamiento de la crisis en la República Bolivariana de Venezuela, por el aumento de los muertos, de los heridos y de los detenidos».

El Papa Francisco está puntualmente informado de la situación pues la diplomacia vaticana, aunque silenciosa, es un potente aparato de comunicación tanto a través de los nuncios como, sobre todo, del clero local. La Iglesia venezolana, encabezada por sus obispos, ha clamado enérgicamente contra la votación de la Constituyente que tacharon de «inconstitucional, innecesaria, inconveniente y dañina». En constante comunicación con Roma, los prelados venezolanos incluso visitaron al Papa en el mes de mayo para dejar claro que la supuesta divergencia entre ellos y el Pontífice no era más que una maniobra propagandística del gobierno de Maduro. «El gobierno dirá que hemos venido a Roma para conspirar», aseguraba entonces el presidente de los obispos venezolanos, monseñor Diego Padrón. En mayo mostraron al Papa el listado de los fallecidos en la represión de las protestas, -entonces cerca de 70-, y un escandaloso informe de Cáritas sobre la situación de emergencia nutricional de los venezolanos. El comunicado emitido este viernes por la Santa Sede insiste en el hecho de que el Santo Padre cuenta con todos estos datos y está puntualmente informado del devenir de los acontecimientos «y sus implicaciones humanitarias, sociales, políticas, económicas e incluso espirituales». Y también sobre el riesgo para la integridad física de las personas. De ahí que el Vaticano invite, especialmente al gobierno de Maduro, a que «se asegure el pleno respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, como también de la vigente Constitución».

El mensaje de este viernes de la Santa Sede también recuerda que la solución debe ser dialogada y negociada de acuerdo a las condiciones que propuso en una carta firmada por el cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin y remitida el 1 de diciembre de 2016. Tales puntos se cifraban, principalmente, en la excarcelación de los presos políticos, la celebración de elecciones, la devolución de sus competencias a la Asamblea Nacional y la entrada en el país de asistencia sanitaria internacional. El comunicado de este viernes incide en la falta de alimentos, medicamentos y seguridad como un motivo más que suficiente para poner fin a esta situación «teniendo en cuenta el grave sufrimiento del pueblo». Un pueblo que desde abril se ha lanzado a la calle para decir «basta» y que como respuesta ha recibido la fuerza de las armas. Por eso, la Santa Sede hace «un apremiante llamamiento a toda la sociedad para que sea evitada toda forma de violencia» y, sobre todo, recuerda a las Fuerzas del orden que se abstengan «del uso excesivo y desproporcionado de la fuerza».

Ante la gravedad de la situación, el comunicado indica que el Santo Padre reza y que «invita a los fieles de todo el mundo a rezar intensamente por esta intención».