Atentado Bruselas 31 muertos y 187 heridos tras la cadena de explosiones en Bruselas

Un ataque suicida perpetrado a las 08:00 horas en el aeropuerto de Zaventem deja al menos 11 muertos y 81 heridos, mientras que hora y media más tarde, otra explosión en la estación de Maelbeek ha matado a 20 personas y herido a 106

El grupo terrorista Daesh ha reivindicado estos ataques y Bélgica ha elevado a nivel máximo su alerta antiterrorista

Imágenes de la explosión en el aeropuerto de Bruselas - TWITTER

La violencia ha vuelto a sacudir Europa este martes. 31 personas han muerto y 187 han resultado heridas tras una cadena de explosiones que han azotado a Bruselas en la jornada de hoy. El aeropuerto de Zaventem, el más importante de la capital belga, ha sido el escenario del primer ataque. Poco después de las ocho de la mañana, dos explosiones han quitado la vida a 11 personas y han dejado a 81 heridas, según los datos que se conocen actualmente.

Las imágenes de pánico y las fotografías de viajeros abandonando las instalaciones arrastrando sus maletas han plasmado el miedo vivido en la zona. Los servicios de emergencia y las ambulancias no han tardado en aparecer en las inmediaciones. Los cristales de las ventanas, reventados por el impacto de la explosión, expresan la potencia de un incidente sobre el que asoman numerosas dudas todavía ahora. Como señala la televisión pública belga, el origen de esta tragedia puede estar en el ataque de un terrorista suicida que se habría inmolado. Recientemente se ha sabido que un fusil kalashnikov y un cinturón de explosivos han sido allí hallados. Sospecha que las autoridades del país han confirmado a través de un comunicado publicado en el medio «Le Soir», donde admiten que siguen la pista del atentado.

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Los primeros testimonios de los testigos del atentado han manifestado el temor que han provocado las explosiones del aeropuerto. «Estaba en la fila para registrarme y he escuchado una explosión. He visto el humo, he visto a las personas, con pánico, correr hacia la salida. Ha habido una segunda explosión mucho más cerca de mí», ha narrado una joven presente en el aeropuerto de Zaventem. La potencia de la explosión ha causado el derrumbe del techo de las instalaciones, como han mostrado fotografías compartidas en las redes sociales. Los medios belgas han añadido nuevos detalles al caso, al afirmar que una serie de gritos en árabe se habrían escuchado antes de que se produjeran las dos detonaciones.

A continuación se ha puesto en marcha un protocolo de evacuación, junto a medidas que han incluido cortar los accesos al aeropuerto —tanto a través de la carretera como de los trenes— o desviar los aviones con destino a la capital belga. En España, Aena ha informado de la suspensión de todos los vuelos con destino a Bruselas, un total de 67 programados para este martes. Tanto Iberia, como Vueling, Air Europa o Ryanair han interrumpido sus operaciones con la capital comunitaria.

Explosiones en el metro

Sin embargo, el terror que ha sacudido a Bruselas, ya familiarizada con inmensos despliegues de seguridad después de los ataques del 13 de noviembre en París, no había terminado.

Una hora y media después de la tragedia en el aeropuerto se ha producido otra explosión en el metro de Maelbeek, el barrio donde se sitúan las sedes de las principales instituciones de la Unión Europea. En este caso, la explosión ha causado la muerte de 20 personas y 106 heridos, diez de ellos graves. Las medidas de seguridad han sido activadas de inmediato: los servicios del metro han sido cancelados en el conjunto de la capital belga, además del resto de medios de transporte públicos, como los trenes y los autobuses. A media tarde, las autoridades belgas han optado por reabrir dos de ellas.

El resto de las líneas de metro permanecen cerradas, aunque volverán a funcionar de manera progresiva a lo largo del día, con medidas de seguridad adicionales, según ese centro. La circulación de trenes volverá a funcionar de manera progresiva en el eje norte-sur de Bruselas, también con medidas reforzadas, mientras se ha reanudado la circulación en las tres principales estaciones de la capital, Midi, Nord y Central.

Las autoridades no han dudado en pedir a los ciudadanos que «permanecieran donde están», para así cortar la circulación de personas como medida preventiva. La alerta antiterrorista ha sido elevado a su nivel más alto en toda Bélgica. Lo cierto es que la sensación de inseguridad se ha apoderado de la capital. A mediodía, el medio «Le Soir» ha afirmado que un paquete sospechoso ha sido encontrado en las proximidades del Palacio Real. El edificio ha sido evacuado. Por inminente amenaza de bomba, la Universidad Libre de Bruselas ha sido cerrada con sus estudiantes en el interior. Los artificieros también han hecho detonar explosivos cerca de Maelbeek.

Daesh reivindica los atentados

Horas después de que se produjeran las explosiones, el grupo terrorista Daesh ha asumido la autoría de los atentados, según ha anunciado la agencia de noticias Amaq, vinculada a esta organización yihadista.

En un comunicado difundido en inglés y que no ha podido ser verificado por el momento, la organización señala que combatientes del Daesh «detonaron una serie de bombas, cinturones y aparatos explosivos, el martes, contra el aeropuerto y una estación de metro del centro de Bruselas, capital de Bélgica, un país que participa en la coalición internacional contra el Estado Islámico».

Además, la Policía ha encontrado la bandera de Daesh y una bomba en un registro domiciliario en el barrio bruselense de Schaerbeek, al noroeste de la ciudad, ha explicado el fiscal federal belga. Entre los materiales artefacto explosivo y productos químicos. El operativo antiterrorista sigue en curso para determinar las circunstancias que rodean los atentados.

«Atentados ciegos y cobardes»

Las reacciones ante esta nueva oleada de terror no se han hecho esperar. Francia, víctima reciente de la violencia, ha manifestado su solidaridad con los belgas desde esta mañana. La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, ha afirmado que la Torre Eiffel se iluminará esta noche con los colores de la bandera belga. Con un tono contundente, el primer ministro galo, Manuel Valls, no ha dudado en afirmar que la situación actual prueba que «estamos en guerra». Desde España, los principales políticos también han enviado sus condolencias. El presidente en funciones, Mariano Rajoy, ha señalado a través de su cuenta en la red social Twitter: «Seguimos con pesar y preocupación lo ocurrido en el aeropuerto de Bruselas. Todo nuestro apoyo y solidaridad». Tristeza también mostrada por Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera, líderes de PSOE, Podemos y Ciudadanos. La Casa de su Majestad el Rey ha añadido: «Consternados por los atentados en la capital de Europa. Nuestra solidaridad y apoyo a Bélgica, sus instituciones y el pueblo belga».

Por el momento, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha señalado que no hay víctimas españolas. Las redes sociales también se han participado, mostrando su solidaridad. Como ya sucediera durante los atentados de París del pasado noviembre, Facebook ha habilitado un botón para que los residentes en Bruselas puedan indicar a sus amigos que se encuentran bien, y así tranquilizarlos. El papel desempeñado por Twitter, que ha servido como medio de intercambio de información, fotografías y todo tipo de datos, tampoco ha quedado atrás. Este canal ha sido precisamente empleado por Aena para anunciar, a primera hora de la mañana, la suspensión de todos sus vuelos con destino Bruselas.

«Atentados ciegos y cobardes», ha denunciado Charles Michel, el primer ministro belga, ante los medios durante las declaraciones realizadas este mediodía. El mandatario, que también ha pedido «calma y solidaridad», ha afirmado que no alberga dudas sobre la naturaleza terrorista de las explosiones de este martes por la mañana, sin precisar sin embargo el número de muertos y heridos que han provocado. «Numerosos muertos y numerosas personas heridas, en ocasiones de gravedad», ha explicado en ese sentido. Lo cierto es que las explosiones en el aeropuerto de Zaventem y en el metro se Bruselas se han producido en una semana especialmente agitada para la capital belga. El pasado viernes, el terrorista huído de los atentados que azotaron París el 13 de noviembre, Salah Abdeslam, fue capturado en el barrio bruselense de Molenbeek. Actualmente, las fuerzas del orden belga realizan registros para encontrar a los sospechosos de haber provocado la jornada de violencia vivida este martes en Bruselas.

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