Turquía carga contra los líderes de la Unión Europea por su apoyo a Holanda

El ministerio de Exteriores emite un comunicado calificando de «grave» el posicionamiento de Bruselas

EstambulActualizado:

Las autoridades turcas no muestran interés en acercar posturas en la crisis diplomática abierta con Holanda. De hecho, tras romper relaciones al más alto nivel, ahora cargan contra la Unión Europea en su conjunto por el apoyo mostrado a Holanda.

El ministerio de Exteriores ha emitido un comunicado calificando de «grave» el posicionamiento de Bruselas junto a uno de sus miembros. El escrito describe como «sin valor para Turquía» las declaraciones de Federica Mogherini, la responsable europea de Asuntos Exteriores y Políticas de Seguridad, y de Johannes Hahn, el Comisario para Negociaciones de Ampliación de la UE.

«Nuestros homólogos en la Unión Europea solo ejercen de manera selectiva los valores democráticos y las libertades y derechos fundamentales», reza el comunicado del departamento liderado por Mevlüt Çavusoglu, el ministro de Exteriores turco.

Precisamente el desencadenante de la crisis fue la cancelación del vuelo de Çavusoglu para realizar un mitin electoral en la ciudad holandesa de Róterdam. Posteriormente las autoridades holandesas también prohibieron el acceso al Consulado turco de la ministra de Familia y Política Social, Fatma Betül Sayan Kaya. Y poco después la policía cargó con dureza contra los ciudadanos turco-holandeses que se concentraron en la zona para protestar.

El Gobierno holandés alegó «riesgos para la seguridad y el orden público» para justificar las visitas de los representantes oficiales turcos. A diferencia de Francia, otros países como Alemania, Austria o Bélgica también han evitado la celebración de mítines electorales turcos.

Turquía protesta con intensidad por la contundente respuesta de la policía holandesa contra manifestantes pacíficos solo pocos días después de que la ONU publicara un informe en el que acusa a las fuerzas de seguridad turcas de haber cometido «graves violaciones» en las provincias de mayoría kurda.

Srebrenica

El presidente Recep Tayyip Erdogan, mientras, sigue echando leña al fuego holandés. «Conocemos Holanda y a los holandeses desde la masacre de Srebrenica. Conocemos su carácter, su personalidad tan perversa desde que se masacró a 8.000 bosnios. Lo sabemos bien», ha asegurado en un discurso.

El próximo 16 de abril Turquía celebra un referéndum que podría aumentar los poderes ejecutivos del propio Erdogan. No son pocas las voces que señalan que el líder islamista está utilizando este incidente para movilizar a su favor el sector del electorado más nacionalista.

Y es que desde la oposición, incluso desde aquella que se opone a la reforma constitucional ansiada por Erdogan, también muestran signos de apoyo ante el choque diplomático. Kemal Kiliçdaroglu, el líder del socialdemócrata y laico CHP (Partido Republicano del Pueblo) que hace campaña por el no, llegó a pedir, antes de que se produjera, la ruptura de las relaciones con La Haya.

Kiliçdaroglu ha criticado a los países europeos porque, considera, las prohibiciones a ministros turcos suponen una ayuda para la campaña de Erdogan. «Tengo que decir esto algo y claro. Estos gobiernos están apoyando definitivamente el voto del sí. ¿Cómo puedes enviar de vuelta el avión con el ministerio de Exteriores de un país? Se ha hecho para crear desorden. No pueden encontrar un enemigo interno así que ahora lo quieren crear en el extranjero», remató el líder del CHP en una entrevista televisada.