Trump se desliga del compromiso con la creación de un Estado palestino

El presidente de EE.UU., en presencia de Netanyahu, ha pedido a los palestinos que dejen atrás su odio hacia los israelíes aprendido «desde pequeños»

CORRESPONSAL EN NUEVA YORKActualizado:

Donald Trump confirmó hoy un cambio importante en la política de EE.UU. sobre Oriente Medio que se presumía desde su victoria electoral: la Casa Blanca ya no apuesta por la llamada «solución de los dos estados» como la base para el final del conflicto entre Israel y Palestina.

«Considero la solución de dos estados y la de un estado. Me gustará la que les guste a las dos partes», aseguró ayer en Washington, en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. Era la primera visita del mandatario israelí al nuevo presidente de EE.UU., un encuentro que marcará las bases de las relaciones entre ambos países y que promete acabar con las tensiones que Netanyahu mantuvo durante los dos mandatos del antecesor de Trump, Barack Obama.

«Puedo trabajar con cualquiera de ellas», dijo Trump sobre las dos opciones. «Por un tiempo pensé que la de los dos estados podría ser la más fácil. Pero, sinceramente, si Bibi [Trump se refirió al primer ministro israelí con su mote familiar durante todo el encuentro con los medios] y los palestinos, si Israel y los palestinos están contentos, yo estoy feliz con la que a ellos les parezca la mejor».

La declaración ambigua de Trump sobre los dos Estados es un cambio de rumbo en la política de EE.UU. sobre el conflicto

Para Netanyahu, ese cambio de posición de Washington es una gran noticia. El primer ministro israelí lleva defendiendo desde hace mucho tiempo, como recordó ayer, que hay que ir más allá de lo que él llamó «las etiquetas» y hablar de la «sustancia». Insistió en su exigencia de que no habrá ninguna solución al conflicto si Palestina no reconoce el estado de Israel y si la seguridad de Cisjordania no sigue en manos israelíes.

Nuevas ideas para la paz

«Tenemos que buscar nuevas formas, nuevas ideas sobre cómo impulsar la paz. Y yo creo que la gran oportunidad para la paz viene de un enfoque regional que implique a nuestros nuevos aliados árabes para buscar la paz en general y también la paz con los palestinos», añadió Netanyahu.

Esa es una estrategia que ha defendido Netanyahu hace tiempo y que ya ha puesto en marcha Washington. Se trata de buscar un mayor apoyo de países árabes sunís -como Jordania, Egipto o Arabia Saudí- hacia Israel para después avanzar en una negociación más fructífera con Palestina. Al frente de esos esfuerzos está Jared Kushner, el yerno de Trump, casado con su hija Ivanka, y en quien el presidente tiene una fe ciega sobre su capacidad de alcanzar un gran acuerdo sobre este conflicto.

«Va a ser un acuerdo mejor que lo que nadie en esta sala pueda imaginar», aseguró ayer Trump en su estilo hiperbólico.

Ambos líderes, a los que les une una amistad antigua, compartieron alabanzas y piropos. Netanyahu llegó a decir que «no hay nadie que apoye más al pueblo judío y al Estado judío que Donald Trump».

Trump ha dicho en varias ocasiones que seguir con los asentamientos «no es bueno para la paz»

Frenar los asentamientos

Ayer, recomendó a Netanyahu el freno de nuevos asentamientos y «flexibilidad» en las negociaciones. «Como en cualquier buena negociación, ambas partes tienen que hacer concesiones», dijo antes de interpelar directamente a su homólogo con una sonrisa: «Lo sabes, ¿verdad?».

Netanyahu alabó los esfuerzos de Trump contra Irán, aunque el presidente de EE.UU. todavía no ha indicado cuál será su estrategia sobre el acuerdo nuclear firmado con Teherán por el anterior Gobierno. «Mi administración trabajará para prevenir y asegurarse de que Irán nunca, nuca desarrolle un arma nuclear», dijo sin dar más detalles.