El presidente Macron, en una reunión en El Elíseo
El presidente Macron, en una reunión en El Elíseo - REUTERS

Los trabajadores desplazados en la UE verán su estatus mejorado pasados los doce meses

El presidente Macron saca adelante su reforma de la directiva pese a la oposición de países del Este

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El Gobierno francés consideró hoy una victoria europea y, sobre todo propia, el acuerdo de los países de la UE para modificar las reglas sobre los trabajadores desplazados, haciendo hincapié en que era uno de las promesas del programa del presidente, Emmanuel Macron. "Es una verdadera victoria de Europa y de Francia", subrayó en una entrevista a la emisora Europe 1 el ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, que justificó la reforma de la directiva porque "no se puede aceptar que el trabajo desplazado sea la norma". Una alusión indirecta al principal punto defendido por Francia en la negociación que terminó con el compromiso sellado anoche por los ministros europeos de Empleo y Asuntos Sociales.

París quería limitar a doce meses los contratos de esos trabajadores, aunque en el acuerdo de los ministros lo que se establece es que una vez que se supere ese plazo se les aplicarán a los trabajadores todas las reglas laborales del país de destino, no sólo las relativas a la remuneración, y que el periodo podrá ampliarse otros seis meses si lo pide el proveedor de servicios.

Anteriormente, el plazo de desplazamiento era de 24 meses, durante los que los trabajadores desplazados pagaban sus impuestos en sus países de origen, que fijaban también los salarios. La llegada de países del Este a la UE, con niveles de vida y salarios mucho más bajos, llevó a que Francia y otros países de la UE denunciaran la posibilidad de "dumping social" a través del desplazamiento a sus países de trabajadores de empresas del Este. Pasados los 12 meses, ahora esos trabajadores -si siguien desplazados- tendrán que cobrar los sueldos y tener las ventajas de los países que les acogen.

"Europa es difícil. Ganar una batalla en Europa es muy difícil", sentenció Le Maire.

El portavoz del Gobierno francés, Christophe Castaner, estimó en otra entrevista al canal Public Senat que lo convenido anoche en Luxemburgo "es una victoria para el derecho de los trabajadores" y "contra el 'dumping' social", en línea con las promesas de Macron "para proteger a todos los trabajadores", y en especial a "los franceses".

En cuanto a la concesión a la posición de Francia, que quería que los camioneros estuvieran también concernidos por las reglas de la directiva (algo en lo que chocaba con España, Portugal y varios países del este), Castaner quitó importancia al significado del compromiso final. Destacó que los ministros convinieron que la cuestión del transporte será objeto de otra negociación en la que su intención es "garantizar los derechos mínimos" de los camioneros con "un verdadero sistema de lucha contra todos los fraudes".

La reforma de la directiva fue uno de los asuntos estrella de la campaña para las presidenciales francesas de la pasada primavera, en la que Macron defendió cambios para poner fin a los abusos que a su juicio permite actualmente, y poner en práctica su objetivo de lo que denomina "una Europa que protege".