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África

El Ejército de Zimbabue custodia a Mugabe y toma el control del país

El partido del gobierno dice que el ex vicepresidente Mnagngawa es el nuevo presidente interino del país

HarareActualizado:

El ejército de Zimbabue ha tomado el control del país a primera hora del miércoles en una ofensiva por detener a los «criminales» que hay alrededor del presidente Robert Mugabe y frenar el ascenso político de su mujer, Grace Mugabe. Los militares niegan que se trate de un golpe de Estado y aseguran que el líder de 93 años y su familia están «sanos y salvos» en su casa. Según informan los medios locales, Mnangagwa habría volado de Sudáfrica a una base militar de Zimbabue para sustituir a Robert Mugabe al frente del país.

Un representante del partido del gobierno (Zanu PF) en el Reino Unido afirmó la mañana del miércoles que el presidente Robert Mugabe siguía estando a cargo del país, pero el partido gobernante estaba siendo «realineado» como parte de las acciones del ejército. Éste mismo confirmaría, después, tener constancia de que la primera dama habría abandonado el país tras una negociación de Mugabe. Las últimas informaciones la sitúan en Namibia.

Soldados y vehículos blindados bloquearon las carreteras con acceso a las principales oficinas gubernamentales, el parlamento y los tribunales en el centro de Harare, tras haber tomado una emisora estatal.

Por su parte, The Herald -el perdiódico más importante de Zimbabue y afín al gobierno de Mugabe-, ha publicado su primera historia desde la toma militar tras un largo silencio. El artículo dice que la acción «no representa una toma de poder militar». En la misma línea, el portavoz militar, SB Moyo, insistió en un comunicado retransmitido por la televisión nacional que no se trata de un golpe de estado y que el ejército busca «pacificar una situación degenerativa, social y económica» en el país. Varios ministros del gabinete de Mugabe como el ministro de economía, Ignatius Chombo y el ministro del gobierno local Savior Kasukuwere habrían sido arrestados junto el sobrino del presidente, Patrick Zhuwayo.

Tensión latente

Las últimas 48 horas en Zimbabue han sido frenéticas. La tensión crecía un día después de que el jefe de las fuerzas armadas, Constantino Chiwenga, amenazara con «intervenir» en caso de que continuara la purga de veteranos del partido del gobierno, el Zanu-PF. El presidente Robert Mugabe despidió a su vicepresidente y candidato a sucederle, Emmerson Mnangagwa, la semana pasada por deslealtad, en un intento por posicionar a su mujer, Grace Mugabe, como su sucesor. Lo que habría provocado estos movimientos militares llevados a cabo las últimas 24 horas.

Chiwenga transmitió el lunes mediante un comunicado su malestar por las últimas decisiones del presidente Mugabe, de 93 años: «La purga actual está claramente dirigida a miembros del partido que protagonizaron la liberación y debe detenerse de inmediato. Cuando se trata de proteger nuestra revolución, los militares no dudarán en intervenir».

Por el momento ni el presidente ni su esposa han respondido a las palabras del jefe del ejército. Sin embargo, desde el partido del gobierno, avisaron que no sucumbirán a las amenazas militares. Un portavoz del Zanu-PF ha acusado a Chiwenga de «conducta traidora» y dijo que sus «movimientos fueron claramente calculados para desestabilizar el país y perturbar la paz». Por su parte el partido de la oposición, Movimiento para el Cambio Democrático, pidió que se defienda el gobierno civil ante la supuesta amenaza de Chiwenga: «Nadie quiere ver un golpe, con esto no quiero decir que se esté llevando a cabo un golpe militar. Si el ejército toma el mano, se pondrá fin a la democracia, y eso no es saludable para una nación», Gift Chimanikire (MCD), dijo a la AFP.

El gobierno de Mugabe ha tenido, hasta ahora, el apoyo del ejército, pero el líder ha ido reemplazando sistemáticamente a los veteranos de la lucha de liberación en los últimos años para posicionar a su mujer como su sucesor de cara a las eleciones de 2018. Como consecuencia de esto, los veteranos de guerra rompieron filas con él en 2016 y se comprometieron a formar un frente amplio con la oposición para desafiar su largo mandato.

Las reacciones de la comunidad internacional y de los partidos de la oposición van en la misma línea: defender el gobierno civil y garantizar la paz. El Movimiento para el Cambio Democrático (MCD), principal partido de la oposición en Zimbabue, pidió un retorno pacífico a la democracia constitucional, y agregó que espera que la intervención militar conduzca al "establecimiento de un estado estable, democrático y progresista". Por su parte, el presidente de Zambia, Edgar Lungu, pidió al general Chiwenga que se respete la constitución. Su homólogo sudafricano, quien confirmó que Mugabe se encuentra retenido en su casa, reclamó tanto al Gobierno como a las Fuerzas Armadas que "resuelvan el 'impasse' político de forma amistosa".