El submarino ARA San Juan, en una imagen de 2014
El submarino ARA San Juan, en una imagen de 2014 - REUTERS

El submarino argentino hizo ocho llamadas antes de desaparecer

En ellas, se informa el fallo en el tablero de mandos de las baterías (con cerca de un millar de bujías) y el cortocircuito que provocó lo que Balbi denominó «humo sin fuego»

Corresponsal en Buenos AiresActualizado:

Pasan los días y no hay rastro del submarino ARA San Juan. De lo que sí hay noticias es de nuevas llamadas, hasta un total de ocho, del capitán de la nave el mismo día de su desaparición. La empresa Tesacom, por pedido de la Marina, confirmó estos contactos entre la 1.11 de la madrugada y las 7.36 del pasado 15 de noviembre.

El tiempo y los nuevos datos que se van conociendo parecen volver a tensar la cuerda entre la Armada y el Ministerio de Defensa. Aunque fue el portavoz de la Fuerza, el capitán Enrique Balbi el que facilitó la información de las comunicaciones, en la Casa Rosada, desde el primer día se quejan por «el retaceo» y «demora» de todo lo sucedido con el San Juan y sus 44 tripulantes. De hecho, el titular de Defensa, Oscar Aguad, se enteró de la tragedia pro el portal Infobae (el de mayor visitas de Argentina). «Desde que se produjo el fallo, el comandante empezó a comunicarse por voz y por datos. Hay dos ó tres (llamadas) de telefonía y dos de datos (por escrito)», resumió Balbi.

El diario La Nación, en contacto con la empresa, precisó que fueron ocho los contactos registrados que envió a la Armada el día fatal. «Recibimos -aclaró Balbi- oficialmente ese listado de la empresa el miércoles 29 de noviembre (hace una semana) y coincide con las llamadas en que el submarino le avisó por voz y por escrito a tierra, el aviso de falla (fallo) y cortocircuito que se había generado en la navegación, su posición, la intención de movimiento y el mensaje que se filtró el día de su arribo a Mar del Plata», donde está la base naval, en la provincia de Buenos Aires.

En ellas, aunque el contenido textual no ha trascendido, se informa el fallo en el tablero de mandos de las baterías (con cerca de un millar de bujías) y el cortocircuito que provocó lo que Balbi denominó «humo sin fuego». Eso desembocó en que la decisión consensuada de que se redujeran las maniobras del San Juan y se dispusiera seguir directo a su destino, en la base naval de Mar del Plata. «Hubo una (llamada) que duró entre seis y siete minutos y fue el último contacto entre los jefes de operaciones», detalló Enrique Balbi antes de recordar que los interlocutores entendieron que las averías se habían subsanado y el buque, aunque a medio gas,podía continuar su rumbo por sus propios medios.

En ese contexto, el capitán, portavoz y también submarinista, insistió en el buen estado del «buque», a pesar de la avería reportada, «todos los submarinos, mensualmente y antes de cada navegación, hacen pruebas de 48 horas, equipo por equipo, sistema por sistema, válvulas, tuberías, todos se prueba antes de zarpar». Para resolver con exactitud que provocó la tragedia y la posterior «implosión» en el submarino, será necesario localizar sus restos, un extremo que, de momento, parece lejano.

Las suspicacias o reproches del Gobierno a la Armada apuntan, en primer término, a que esas informaciones no se trasladaron de inmediato al Ministro de Defensa y todas las miradas apuntan al almirante Marcelo Hipólito Srur. El jefe del Estado Mayor de la Armada, en declaraciones a radio Mitre, rechazó que tuviese en mente renunciar. «En tanto y en cuanto a mi no me releven, voy a seguir en mi función». Dicho esto, añadió, «lo fundamente es determinar las distintas responsabilidades. No hay necesidad de poner mi cargo a disposición del Presidente porque el cargo de jefe es diario, la ratificación es día día, tenemos una fecha de inicio pero no de finalización».