Imagen del estand de Siria en Fitur 2018
Imagen del estand de Siria en Fitur 2018 - AFP

«En Siria ya casi ha acabado la guerra, es un país seguro para viajar»

Golpeado por la guerra civil desde 2011 y por el terrorismo, este año ha regresado a Fitur con el objetivo de recuperar el turismo

MADRIDActualizado:

«Siria es un país seguro para viajar». Así de contundente se muestra el embajador de ese país en España, Milad Atieh (nombrado en 2014, en sustitución de Hussam Edin Aala, que fue expulsado en 2012 por el Gobierno español como respuesta a la represión del régimen de Bashar al Assad). Lo dice durante una breve conversación con ABC en el estand de la Feria Internacional del Turismo (Fitur), a la que Siria regresa después de más de un lustro de ausencia debido a la guerra civil que ha fracturado y destruido parte del país. «Volvemos porque la guerra ha terminado», afirma el diplomático. «No del todo», matizamos. «Casi ha terminado», corrige.

Su vuelta a Fitur es el primer paso para que Siria se reincorpore al circuito turístico, fundamental para recuperar ingresos tan necesarios para reconstruir el país y sobre todo para cambiar la imagen de un país en conflicto, que vio como millones de personas eran desplazadas tanto dentro como fuera del país (cinco millones de refugiados huyeron a países vecinos, como Libano, Turquía, Jordania..., y también Europa ). Y que ha dejado alrededor de 400.000 muertos.

La llegada de Bashar al Assad al poder en 2000, un hombre formado en Europa, parecía un soplo de modernidad y apertura. Él fue el promotor de la idea de abrir el país al turismo. Su rica historia y cultura, con tradiciones que no habían sido adulteradas por las influencias occidentales, lo convertían en un lugar muy atractivo para muchos viajeros. En 2005, el país llegó a recibir 3,6 millones de turistas, y la curva iba en ascenso. En 2010 superó los 8,5 millones de visitantes, pero un año después, cuando comenzó el conflicto civil, la cifra descendió a cinco millones. La guerra paralizó prácticamente la llegada de turistas al país.

Recuperación del territorio

Tras siete años de guerra, muchas ciudades han sido destruidas por los bombardeos entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes, como fue el caso de Alepo; así como por los enfrentamientos con el grupo yihadista Daesh, que en su lucha por extender su «califato» instaló su capital en Siria en la ciudad de Raqqa, recuperada el pasado mes de octubre, dejando muerte y devastación a su paso.

Pese a las imágenes de destrucción que han llegado a Occidente sobre el conflicto sirio, el embajador insiste que «la guerra casi ha terminado y Siria se está recuperando. Solo quedan algunos grupos terroristas -Daesh, Al-Nusra- al norte del país». Sobre ciudades, como Alepo, duramente golpeada por el conflicto, asegura que «desde el comienzo de la guerra el gobierno ha trabajado en la reconstrucción» de todas las ciudades destruidas. «Además -añade- la gente está volviendo al país y hay mucho trabajo».

Una excavadora trabaja en un barrio de Alepo retirando escombros
Una excavadora trabaja en un barrio de Alepo retirando escombros-AFP

Tambien cuentan con la ayuda de países amigos», como «China, Irán y Rusia». La incorporación militar de este último al conflicto, en septiembre de 2016, frenó el terrorismo yihadista en Siria, pero también decantó el conflicto civil a favor del régimen de Bashar al Assad, a quien el gobierno de Putin ha terminado por apuntalar en el poder.

En cuanto a sí Siria ha recibido algún tipo de ayuda económica de estos países para la reconstrucción del país, Atieh no da cifras. «Tenemos acuerdos», ataja.

Mientras nosotros hablamos, en el estand tanto Gleibys como Rafah venden productos traídos desde distintos puntos de Siria: jabones, collares, bolsos, aceite de argán, pañuelos, chaquetas hechas a mano con pelo de camello... «Todo el dinero que se obtenga con su venta irá a Damasco», explica Gleibys, una española que se muestra muy contenta de que Siria vuelva a abrirse al turismo «Qué maravilla que haya vuelto a Fitur». Un sentimiento que han compartido algunas de las personas que se han acercado al estand «con lágrimas en los ojos», desvela.

Un primer paso

En los folletos que nos entregan, se muestran y publicitan las maravillas de lugares como Palmira (que se convirtió en escenario de las ejecuciones de Daesh, y que fue destruida parcialmente), Alepo (divida durante meses por los enfrenatmientos entre rebeldes y fuerzas de Al Assad), Maalula, Damasco... Ninguna referencia a la guerra, ni a las consecuencias que sobre estas ciudades ha dejado la última muesca de la historia.

Fitur parece un primer paso para que Siria, incluido entre los países más peligrosos en 2017, vuelva al circuito turístico a gran escala. Habrá que ver si ahora las agencias la incluyen en sus catálogos. Un vistazo rápido por algunas de ellas, que antes ofrecían este destino, no incluye al país entre las ofertas para este año. Si bien aparece información sobre diferentes opciones que visitar en el país, al intentar ver posibles fechas y tarifas la respuesta es clara: «Reservas no disponibles temporalmente».