Web de Spútnik haciéndose eco de la broma a Cospedal
Web de Spútnik haciéndose eco de la broma a Cospedal

Russia Today y Spútnik, continuadores de la escuela propagandística soviética

Desde su llegada al poder, el presidente Vladímir Putin ha reforzado la intromisión de los medios estatales rusos en la vida política de otros países

CORRESPONSAL EN MOSCÚActualizado:

La agencia de noticias soviética Nóvosti era el megáfono mundial de la propaganda del régimen comunista de la URSS. A diferencia de TASS, que era mucho más sobria, rigurosa y oficialista, Nóvosti pretendía seducir al público de Occidente divulgando una imagen idílica del paraíso del socialismo real. Trataba de hacerlo, fundamentalmente, no tanto mostrando las bondades del comunismo sino los fallos y contradicciones del capitalismo.

Además, las corresponsalías de Nóvosti a lo largo y ancho del planeta solían ser nidos de espías y de agentes del KGB. Lo eran también muchos corresponsales de TASS o de los periódicos Pravda e Izvestia, pero la fama la tenía sobre todo Nóvosti. Otro foco de propaganda soviética era Radio Moscú, uno de cuyos idiomas de emisión sigue siendo el español. Fue uno de los principales azotes contra el franquismo, junto a Radio España Independiente, Radio París o la BBC.

Tras la desintegración de la URSS, la agencia pasó a llamarse RIA-Nóvosti. Las tres letras añadidas al principio son las siglas de Agencia de Información de Rusia. Pese a seguir siendo un ente público, se vino a menos con la aparición de serios competidores, Interfax entre ellos. Con el surgimiento de internet los soportes de información digital se multiplicaron, diluyendo todavía más el panorama mediático ruso.

El resurgimiento de RIA-Nóvosti llegó de la mano del presidente Vladímir Putin, un auténtico nostálgico de la Unión Soviética, y fue él quien reforzó su componente propagandística y de intromisión en la vida política de otros países. Si durante el régimen comunista el enemigo a batir era el capitalismo, ahora en la Rusia autoritaria de Putin es la «democracia occidental», a la que tachan de «falsa» e «hipócrita».

Euroburocracia

El pasado jueves, el director del Servició de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR), Serguéi Narishkin, dijo en la Academia de Ciencias durante una conferencia, hablando de los dirigentes europeos, que «cuando en Cataluña les incomodaron los resultados del referéndum, la forma superior y más democrática de expresión de la voluntad popular, no sólo se negaron a reconocerlos, sino que además sometieron a los promotores de la votación a represalias de naturaleza política». Según Narishkin, «existe un abismo entre la percepción de la realidad de la euroburocracia y la que tiene la población». «Y vemos que las élites europeas continúan posicionándose como portadores de las esencias democráticas», agregó irónicamente.

Del seno de aquella legendaria agencia soviética, llamada ahora Rossiya Segodnia (Rusia Hoy), aunque mantiene su anterior denominación, RIA-Nóvosti, surgió en 2005 el canal internacional 24 horas en inglés Russia Today (RT). En 2007 empezó a emitir en árabe y en 2009 en español.

De la misma cantera procede la web multimedia Spútnik (satélite), surgida en 2014, el año de la anexión de Crimea y del comienzo de la guerra en el este de Ucrania con la ayuda rusa a los separatistas de Donbass. Tiene servicio de noticias en varios idiomas, en inglés y español entre ellos, y también la emisora Radio Spútnik, la vieja Radio Moscú. Recientemente se ha hecho eco de una broma sufrida por la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, realizada por dos humoristas rusos.

Un periodismo «distinto»

El director general de todo el conglomerado es el inefable Dmitri Kisiliov, de 63 años, uno de los personajes sancionados por EE.UU. y la Unión Europea por sus diatribas contra la homosexualidad, su agresividad hacia Ucrania y por llamar a reducir EE.UU. a «ceniza nuclear». La responsable de la línea informativa de RIA-Nóvosti, RT y Spútnik es Margarita Simonián, de 37 años, no menos incisiva que Kisiliov y declarada «persona non grata» en Ucrania. Tiene numerosos premios periodísticos y fue corresponsal de guerra en Chechenia.

Ambos dicen defender un periodismo «distinto» y «mostrar lo que no muestran otros». Según Kisiliov, «el mundo está cansado de que todo gire en torno a la exclusividad de Estados Unidos». Simonián, por su parte, sostiene que «nuestro objetivo es ofrecer un punto de vista alternativo frente a la línea predominante en los medios occidentales». El grupo mediático que dirigen está presentado a España como un país «autoritario y represor» y a los separatistas catalanes como «héroes que luchan por la libertad de un pueblo».