Rusia afronta unas elecciones presidenciales sin emoción

Vladimir Putin no va a tener que sudar mucho para quedarse en el Kremlin, porque nadie duda de que...

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Vladimir Putin no va a tener que sudar mucho para quedarse en el Kremlin, porque nadie duda de que ganará estas presidenciales rusas. La única emoción será comprobar con qué porcentaje va a arrasar. Los sondeos le otorgan alrededor del 70%. Con su principal opositor, el activista anticorrupción Aleksei Navalny inhabilitado para concurrir, sólo quedan, muy de lejos, el candidato comunista, Pável Grudinin, la periodista Ksenia Sobchak o el polémico ultranacionalista Vladimir Zirinoski. Por cierto, a estos dos últimos los vimos enzarzados un debate reciente. Con la oposición dividida o mermada, y controlando los medios estatales, Putin lo tiene fácil, también gracias a la marcha de la economía y a la percepción entre muchos rusos de que ha devuelto al país el orgullo patriótico. Es más, a estas presidenciales se las ha hecho coincidir con el cuarto aniversario de la anexión de Crimea. Precisamente las sanciones occidentales por ese asunto o el reciente conflicto diplomático con el Reino Unido, con tintes de guerra fría, ayudan al jefe del Kremlin a pescar más votos en el caladero del nacionalismo.-Redacción-