Basura acumulada en contenedores de Roma
Basura acumulada en contenedores de Roma

Roma, capital en el caos: debacle de los populistas al cumplirse hoy un año de su llegada al poder

El 70 por 100 de los romanos suspenden la gestión de la alcaldesa Virginia Raggi por su desastrosa gestión. Asociaciones y comités lanzan un Manifiesto: «Romanos, reaccionad al deterioro. Turistas, respetad Roma»

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

«No se puede aguantar más esta Roma, una ciudad abandonada». Este es el grito de dolor que lanzan en un «Manifiesto por el decoro» de la capital los principales comités y asociaciones que se ocupan de Roma, sumida hoy en el caos, con pésimos servicios, suciedad y basuras por doquier. A un año del triunfo histórico de la alcaldesa populista Virginia Raggi, del Movimiento 5 Estrellas, que se produjo el 19 de junio, los romanos le dan un rotundo suspenso. Casi el 70 por ciento de los ciudadanos consideran nefasta su gestión, según una encuesta de la sociedad IZI, publicada por Repubblica. Virginia Raggi fue elegida con el 68 por ciento de votos, pero ese consenso que nunca antes había logrando un alcalde romano en su elección, se ha evaporado completamente. Si hoy se celebraran elecciones, el Movimiento 5 Estrellas descendería al 16,7 por ciento. Una debacle, que sorprende por su dimensión al consejero delegado de la sociedad IZI, Giacomo Spaini: «Asistimos a un continua hemorragia de consenso, que demuestra cómo la políticas de los últimos anuncios de la alcaldesa no ha conllevado ningún beneficio».

Innumerables errores

En la noche de su triunfo electoral, una emocionada Virginia Raggi clamaba: «El viento está cambiando, señores, el viento está cambiando». Es verdad que Virginia Raggi heredó una administración con muchos problemas y que en un año no se puede cambiar una capital, pero un año después los romanos comprueban que nada ha cambiado, incluso en muchas cosas la situación de Roma ha empeorado. Virginia Raggi ha malgastado su enorme capital inicial por una serie innumerable de errores e increíbles meteduras de pata. Por corrupción fue detenido su subdirector de gabinete y ella misma recibió dos avisos de garantía de la magistratura, con la advertencia de ser indagada por varios escándalos de corrupción. Todo ello ha comprometido gravemente su credibilidad, desatando fuertes luchas internas dentro del Movimiento 5 Estrellas. Buena parte de su tiempo Virginia Raggi lo ha dedicado a la composición de su junta de gobierno, permaneciendo casi todo el año sin jefe de gabinete, y para colmo la junta no está completada aún, con un organigrama lleno de lagunas. Roma ha reflejado que el Movimiento 5 Estrellas carece de una clase dirigente capaz de gobernar.

Promesas incumplidas

De las muchas promesas que realizó la alcaldesa, ninguna se ha cumplido en los asuntos importantes, como son los transportes, recogida de basuras, vigilancia y decoro en el centro histórico. «Realizaré una reforma general del transporte público en Roma», prometió Virginia Raggi. Un dato refleja el desastre de los servicios de transportes, que obligan a los romanos a colas y largas esperas: Casi el 40 por ciento de los medios de su viejo parque móvil, tanto autobuses como metro, permanecen cada día en el depósito por averías. En el capítulo de basuras, la emergencia no ha desaparecido desde que tomó posesión. Cambió a dos responsables de este servicio en seis meses, pero la gestión de las basuras en Roma es una debacle clamorosa para el Movimiento 5 Estrellas. Hoy mismo se registra una fuerte protesta de los ciudadanos de barrios residenciales —Casalpalocco, Infernetto, Malafede y Axa—, quienes denuncian que desde hace veinte días no se recoge la basura de sus calles. Esta suciedad, que se extiende también por el centro histórico, ha contribuido a que la capital se haya convertido en una especie de zoo: ratones, miles de gaviotas, mosquitos e insectos acuden tras las basuras de la capital. En algunos barrios periféricos se han visto incluso zorros y jabalíes. Se han dado casos de mordeduras de ratones a varias personas, que han tenido que ser asistidas en hospitales. La ministra de Sanidad, Beatrice Lorenzin, escribió en el pasado mes de abril una carta abierta a Virginia Raggi denunciando que un niño había sido mordido por un ratón.

Alarma de seguridad por baches

Otra de sus promesas fue la de asfaltar y quitar los infinitos baches que hay en la mayor parte de las calles de Roma. Pero la situación ha empeorado. El Ayuntamiento debe pagar cada año unos 20 millones de euros para indemnizar a quienes sufren accidentes, sobre todo motociclistas, por culpa de los baches que hacen de las calles de Roma una especie de queso gruyere, llenas de agujeros. Algunas calles se han hecho tan peligrosas, por las pésimas condiciones del asfalto y la falta de fondos para arreglarlo, que el Ayuntamiento ha rodeado una polémica solución: Reducir la velocidad, imponiendo el límite de 10 kilómetros por hora en algunas calles.

La asociación de consumidores Codacons ha dado la voz de alarma, aportando datos preocupantes sobre el grave empeoramiento del asfalto en las calles, lo que «pone en riesgo la seguridad de los automovilistas y motociclistas»: «El 82 por ciento de las calles presenta al menos un bache, el 55 por ciento cuenta con más de uno, en la práctica se registra un bache cada 15 metros, con una media de 35 centímetros de ancho por 4,5 centímetros de profundidad en cada bache», afirma Carlo Rienzi el presidente de Codacons. La media de incidentes es de 12 incidentes al día, por culpa del mal estado del asfalto. Solo entre enero y marzo de este año se han registrado unas 2.000 intervenciones de la policía municipal por denuncias relacionadas con los baches.

Ausencia de orden y decoro

Otra de las promesas había sido la de actuar con mano dura para mantener el decoro urbano. Esta fue una justificación para rechazar que Roma fuera candidata a los Juegos Olímpicos del 2024, perdiendo una oportunidad histórica para la capital italiana. Añadió también Virginia Raggi que los Juegos son ocasión para la especulación y la corrupción. Tras sus justificaciones, se escondía la incapacidad por parte del Movimiento 5 Estrellas para afrontar los Juegos Olímpicos. La realidad es que el decoro en el centro histórico no existe en absoluto. El escritor y periodista Aldo Cazzullo hace esta descripción de un recorrido a pie realizado en estos días: «Hice un largo paseo desde Prati, un barrio céntrico, a Plaza de España entre las once y doce de la noche. Los restaurantes y los bares a lo largo del Tíber estaban desiertos. Por todos lados se percibía un insoportable olor a orina, alimentado por turistas extranjeros sin que nadie dijera nada. Gigantescas gaviotas rompían a picotazos los sacos de basuras amontonados durante días. Dos jóvenes de color, con las botellas de cerveza en mano, me cerraban el paso para pedirme dinero». Parecidos testimonios se leen diariamente en los medios, en los que se refleja la ausencia de decoro porque casi nadie respeta las reglas.

«Demasiados abusos»

El presidente del «Comité para la Belleza de Roma», Vittorio Emiliani, decía recientemente a ABC: «Lo que está ocurriendo en Roma es muy grave. Es sobre todo una caída antropológica y cultural. Si no se pone freno, Roma ya no se levantará. Hay demasiadas cosas abusivas. Es una decadencia vertiginosa, que si no se para llevará a Roma a parecerse a una capital de Medio Oriente», nos comentaba Vittorio Emiliani. Este escritor y exdirector del diario «Il Messaggero» es uno de los firmantes del «Manifiesto» lanzado en esta semana para salvar la ciudad eterna, con un grito compartido hoy por la mayoría de los ciudadanos que añoran el tiempo de una Roma que hacía soñar a todo el mundo: «Romanos, reaccionad ante el deterioro. Turistas, respetad Roma».