Matteo Renzi (d) y el exprimer ministro británico, David Caemeron, en la Expo de Milán el pasado junio
Matteo Renzi (d) y el exprimer ministro británico, David Caemeron, en la Expo de Milán el pasado junio - EFE

El referéndum italiano sobre la reforma constitucional alarma a Europa

Si el primer ministro, Matteo Renzi, pierde la consulta, se teme un auge del populismo y que el país entre en recesión

Corresponsal en RomaActualizado:

Italia alarma a Europa. El referéndum sobre la reforma constitucional, que se celebrará el próximo noviembre, se considera «más importante que el Brexit». Así lo ha afirmado esta semana «The Wall Street Journal» q ue, al igual que prestigiosos periódicos como «Financial Times», «The Economist» y «The New York Times», colocan a Italia en el centro de la crisis europea. Por su estancamiento económico, deuda pública astronómica y debilidad de algunos bancos. Todos aconsejan al primer ministro italiano, Matteo Renzi, una terapia de choque para la economía. Y Renzi se está moviendo en esta línea, con presiones a Bruselas para obtener mayor flexibilidad en las cuentas públicas y destinar fondos a las inversiones.

La alarma se disparó el pasado día 12, cuando se hicieron públicos los pésimos datos de la economía italiana. En el segundo trimestre registró un crecimiento cero, a la cola de Europa, un estancamiento que frena también al continente, si se tiene en cuenta que Italia es la tercera economía de la Eurozona. El panorama empeora con los datos del Banco de Italia sobre el aumento de la deuda pública, fuera de control: 2,248 billones de euros, una cifra récord y monstruosa que representa el 135% del PIB. Renzi se había comprometido a rebajarla al 132,7% en 2016, por primera vez en ocho años, pero esa meta será imposible con el débil crecimiento económico.

El análisis del «Wall Street Journal» subraya que lo más preocupante de la economía italiana es que su mal es antiguo, anterior a la crisis iniciada en 2008 y su tendencia negativa dura ya un decenio. Las consecuencias las están pagando sobre todo los jóvenes: el 36,5% está en paro frente a una media europea del 20,8%.

«Italia ya no tiene casi ninguna gran empresa nacional aun siendo el segundo país industrial europeo»Romano Prodi

«Para comprender la dimensión de nuestra crisis, hay que recordar sencillamente que Italia ha alcanzado el increíble resultado de no tener ya casi ninguna gran empresa nacional aun siendo, por dimensión, el segundo país industrial europeo», afirmó el exprimer ministro, Romano Prodi, expresidentes de la Comisión Europea.

La alarma por la gravedad de la situación italiana no se ha disparado de improviso. El mes pasado, «The Economist» publicó en su portada la imagen de un autobús con la bandera italiana en precario equilibrio al borde de un precipicio. La advertencia se dirigía a la banca italiana, pero en un contexto de alarma general sobre el país. El semanario británico describía así la dramática situación del país: «Cuarta economía de Europa, una de las más frágiles, con la tasa de ocupación adulta más baja después de Grecia, una economía que agoniza desde hace años, ahogada por exceso de normativas y productividad débil».

Diversos emisarios de las finanzas y de la industria global, desde George Soros a altos dirigentes de Silicon Valley, han mostrado preocupaciones análogas en sus visitas a Italia, país al que ven como anillo débil del euro.

A este delicado escenario, todos los medios añaden la variable política del referéndum constitucional, con repercusiones que se están reflejando en los mercados. «En este panorama, el referéndum es vital, probablemente más importante que el Brexit», escribía el pasado lunes el «The Wall Street Journal». El diario neoyorquino considera que la consulta «marcará un punto de inflexión muy importante para Italia y Europa. Un “sí” a la reforma daría al Gobierno italiano mayor estabilidad y relanzaría la economía». Los riesgos del «no» serían catastróficos para Italia, que entraría en recesión, según un estudio de Confindustria, la patronal italiana. En un durísimo comentario, firmado por Sarah Gordon del «Financial Times», se subraya que la victoria del «no» tendría repercusiones graves para toda la Eurozona.

Destino de Cameron

El coste político también sería muy alto. El dominical británico «The Observer» ha señalado que si Matteo Renzi pierde el referéndum, corre el riesgo de sufrir el «destino de Cameron». Entonces existirá la posibilidad de que se tengan que celebrar unas elecciones anticipadas, con el riesgo de que el Movimiento 5 Estrellas (M5E), del cómico Beppe Grillo «pueda echar del poder al Partido Democrático de Renzi». El escenario de los populistas de Grillo hace temblar a Europa porque, entre otras razones, plantean realizar un referéndum sobre la salida de Italia del euro. «Pueden ganar las elecciones, pero después no sabrían qué hacer. Son cínicos e ingenuos, pero sobre todo incapaces. Su programa es ambiguo», escribe «The Economist» sobre el M5E.

En los mercados se refleja igualmente la preocupación por el referéndum. Mientras las bolsas europeas se recuperan de forma paulatina de los efectos del Brexit, en Italia aún queda un largo camino por delante: la Bolsa de Milán ha perdido el 24% desde principios de año. Los especuladores han puesto sus ojos en Italia.

Los últimos sondeos indican que el «no» ganaría con el 53% de los votos

Todos los medios destacan el grave error de Matteo Renzi de personalizar el referéndum. Prácticamente lo planteó como un plebiscito sobre su persona y reiteró que, si lo perdía, se marchaba a casa. El propio Renzi ha reconocido ahora que cometió un error. La oposición, incluso un sector minoritario del Partido Democrático, afirma que votará «no» en el referéndum. Sería un voto de castigo a Renzi.

El riesgo es que muchos electores, que sufren los efectos de la crisis económica, se inclinen también por un voto negativo contra un Gobierno cada vez más impopular, castigando así al primer ministro. Los últimos sondeos indican que el «no» ganaría con el 53% de los votos, pero es muy alto el porcentaje de indecisos, prácticamente la mitad del electorado.

Para afrontar esta tendencia negativa, Matteo Renzi maniobra con el fin de obtener vía libre de la Unión Europea a una mayor flexibilidad, que le permita saltar las obligaciones del déficit, para realizar fuertes inversiones públicas y relanzar así la economía. Para no perder el referéndum, la fórmula de Renzi es clara: menos impuestos y más inversiones públicas. Ahora debe obtener la aprobación de la canciller alemana, Angela Merkel, en la importante reunión que mantendrán mañana, junto a Francois Hollande, a bordo de la nave Garibaldi, en aguas de Ventotene, en el golfo de Nápoles, una isla de alto valor simbólico desde la que se quiere ahora relanzar Europa. Allí Altiero Spinelli escribió el manifiesto considerado la base de la UE. Merkel, Hollande y Renzi se acercarán a su tumba para rendir homenaje a uno de los padres de Europa.