Rahul Gandhi, nuevo presidente del Partido del Congreso de la India, saluda a sus simpatizantes durante un acto de campaña este lunes en Gandhinagar
Rahul Gandhi, nuevo presidente del Partido del Congreso de la India, saluda a sus simpatizantes durante un acto de campaña este lunes en Gandhinagar - Efe

Rahul Gandhi, elegido presidente del Partido del Congreso en la India

Hijo, nieto y bisnieto de gobernantes indios, asciende al «trono» de la formación más prominente del país, al suceder en el cargo a su septuagenaria y enferma madre, Sonia

Nueva DelhiActualizado:

El Partido del Congreso de la India ha declarado formalmente este lunes a Rahul Gandhi nuevo presidente de la formación en sustitución de su madre, Sonia Gandhi, al ser el único candidato postulado para las elecciones internas al máximo cargo de la formación de la dinastía Nehru-Gandhi. El Partido del Congreso (INC) anunció en su cuenta de Twitter la elección de Gandhi, tras recibir 89 nominaciones con su nombre y una vez concluido el plazo previsto para la retirada de candidatos.

Rahul Gandhi, de 47 años, representa la cuarta generación de la familia Nehru-Gandhi, tras su bisabuelo Jawaharlal Nehru, primer ministro de la India después de la independencia del país en 1947; su abuela, Indira Gandhi, asesinada en 1984, y su padre, Rajiv Gandhi, muerto en un atentado en 1991.

Sustituirá en el cargo a su madre, que cumplió el pasado fin de semana 71 años y hace tiempo arrastra problemas de salud. Nacida en Turín el 9 de diciembre de 1946 y a punto de cumplir 71 años, Sonia fue invitada a presidir el partido tras el asesinato de su marido en una decisión adoptada unánimemente por la cúpula del partido tras una reunión de emergencia y sin consulta previa con la interesada. Ella declinó entonces la propuesta y no sería hasta 1998 cuando pasó a encabezar el partido, cargo que ha ejercido desde entonces dando continuidad a la saga familiar.

Desde su entrada en política, Sonia ha sido uno de los principales objetivos de los ataques de los nacionalistas hindúes, que la han considerado siempre una «extranjera» y se han opuesto a que pueda ocupar altos cargos del Estado. Fue el poder en la sombra del partido durante el último gobierno del Congreso, el que encabezó por dos periodos Manmohan Singh (2004-2014). Ahora, tres años después de que su partido cayese derrotado ante el nacionalista hindú BJP del primer ministro indio, Narendra Modi, y a falta de dos para la siguiente batalla por el poder nacional, Sonia pasa a ser una espectadora de la política activa.

Rahul alcanza ahora a la máxima dirección entre muchos interrogantes. El nuevo cargo le llega en plena campaña electoral en Gujarat (oeste), en la que se ha involucrado de manera intensa y que será ya para él su primera prueba como máximo dirigente de una formación a la que sus detractores achacan el antidemocrático liderazgo dinástico.

Rahul Gandhi, hijo, nieto y bisnieto de gobernantes indios, ascendió este lunes -tras más de una década de especulaciones- al «trono» de la formación más prominente de la India, el Partido del Congreso de la dinastía Nehru-Gandhi.

«Estoy listo»

«Estoy listo», anunció en septiembre Rahul (1970) en una charla en la universidad estadounidense de Berkeley, haciendo público así su inminente salto a la presidencia del Partido del Congreso, un puesto que había rechazado desde que entró en política, allá por 2004, cuando obtuvo el puesto de diputado que todavía ostenta. Rahul llevaba años pidiendo a los miembros de su partido que no se impacientaran, que su llegada a la presidencia llegaría cuando se sintiera preparado para un cargo de esa responsabilidad. «Es un corredor de fondo», aseguró a Efe el principal portavoz del Partido del Congreso, Randeep Singh Surjewala.

Pese a que la política estuvo llamando a su puerta insistentemente desde 1991, cuando su padre murió en un atentado en uno de sus mítines, en el que se inmoló una radical tamil, Rahul se tomó su tiempo. «Podría haber entrado en política poco después de la muerte de mi padre (...) pero no tenía nada que ofrecer. Me comprometí a que un día lo haría», explicó Rahul en una entrevista durante su primera campaña electoral en 2004, según la biografía «Decoding Rahul Gandhi» (Descodificando a Rahul Gadhi, 2012), de Aarthi Ramachandran.

En 2007 Rahul fue nombrado secretario general de las organizaciones estudiantiles de la formación, desde donde se propuso iniciar la renovación del partido desde abajo, hacerlo más democrático, y en 2013 ascendió a la vicepresidencia. La democratización del partido, sin embargo, nunca pareció destinada a lo más alto de la pirámide, porque como reconoció él mismo, la India es un país de dinastías y estaba en su ADN el ascender a un puesto que habían ocupado antes su bisabuelo Jawaharlal Nehru, su abuela Indira Gandhi y su padre Rajiv Gandhi.

Se formó en el extranjero, cursó estudios en Harvard y después fue a la Universidad Rollins de Florida (EE.UU.), donde se licenció en Humanidades en 1994. Un año después obtendría un título en Estudios de Desarrollo por el Trinity College de la Universidad de Cambridge, la misma ciudad en la que su padre conoció a la italiana Sonia Maino, la mujer con la que se casaría en 1968.

Origen italiano

Fue precisamente el origen italiano de su madre, que desde 1998 ocupaba el puesto de presidenta de la formación, lo que precipitó a Rahul a la política durante las elecciones generales de 2004, obligado a amainar una campaña nacional que veía con preocupación que una extranjera pudiera ocupar el puesto de primera ministra. Finalmente, tras la victoria electoral, Sonia Gandhi cedió su puesto para el cargo de primer ministro al sij Manmohan Singh, reconciliando así a su partido con una comunidad que estuvo detrás de la muerte en 1984 de Indira Gandhi.

El asesinato de su abuela, tiroteada por los guardaespaldas sijs con los que Rahul solía jugar al bádminton en el jardín de su casa, marcaría al joven de 14 años para siempre. Primero por el fuerte vínculo que le unía a su abuela, que lo consideraba su nieto predilecto, y después porque desde entonces él y su hermana Priyanka, dos años menor, se verían privados de libertad de movimientos, recluidos en casa con un tutor personal.

Críticas

Rahul asegura que ese pasado ensangrentado es el que le ha hecho entender que «la violencia nunca será la solución» y se proclama un fiel seguidor del líder pacifista indio mahatma Gandhi. Su camino hasta el «trono» de su partido ha sido largo y entre acusaciones de sus detractores de no tener carisma político y de adolecer de escasas dotes oratorias.

Hace dos años, el delfín de la dinastía desapareció durante 56 días, en lo que para algunos fue el último espacio de libertad antes de asumir el destino que estaba escrito para él al frente del partido.