Un policía británico vigila la entrada de la estación de Victoria, junto al Mánchester Arena
Un policía británico vigila la entrada de la estación de Victoria, junto al Mánchester Arena - AFP

Quejas de los asistentes por la floja seguridad en el Mánchester Arena

Algunos indican que no se abrieron los bolsos y mochilas de las personas que acudieron al concierto

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

Tras los atentados en la Europa continental, en teoría las autoridades británicas dieron orden de reforzar la seguridad en los actos públicos multitudinarios, como partidos de fútbol y conciertos pop. Sin embargo algunos jóvenes que asistieron al concierto de Ariana Grande en la trágica noche del lunes señalan que las medidas de seguridad eran muy laxas: «La seguridad era horrible, con un solo punto de chequeo de bolsos, y ni te los abrían».

En el concierto se colgó el cartel de «no hay billetes», tras vender las 21.000 localidades. El atentado tuvo lugar ya a la salida, a las 22.35 horas, alcanzando a personas que hacían cola en el vestíbulo que enlaza con la cercana estación ferroviaria de Victoria. En el lugar de los hechos se produjeron escenas de pánico y confusión. Cuando se escuchó la explosión todavía quedaba mucha gente dentro del auditorio, y aunque hubo reacciones de miedo y desconcierto por fortuna no se produjeron avalanchas humanas.

Nikola Trochtova, una joven checa, ha declarado a la radio de su país que «no había absolutamente ningún control». «Si no llevabas nada te dejaban pasar sin ningún chequeo, solo les interesaban nuestras botellas de agua. Los bolsos casi ni los chequeaban, en realidad ni los miraban».

Otros asistentes afirman sin embargo que sí se miraban los bolsos. Una usuaria de Twitter británica que firma como Clare Goodband señala que estuvo en el concierto y «solo controlaban tu bolso, pero no a ti, por lo que cualquiera podía entrar con cosas bajo el abrigo».

Otro habitual del Arena explica así su seguridad: «Las tres últimas veces que fui al Mánchester Arena no registraron mi bolsa, y eso que era una mochila. En el concierto de One Direction solo movieron un poco la mochila, pero no la abrieron, y eso que llevaba dentro un litro de Lucozade [una bebida energética]».

«La seguridad allí es horrible. Solo hay un punto de chequeo de bolsos. No hay escáneres de metal o controles en la entrada hacia la estación de Victoria», señala otro joven, que hace alusión al vestíbulo de tránsito donde se produjo el ataque.

Lo cierto es que la seguridad absoluta es imposible, y más en ciudades de gran tamaño donde el transporte público, por ejemplo, mueve diariamente a millones de personas y no existe control alguno sobre las mochilas y bolsos que portan. En realidad cualquiera puede subir al metro de Londres con una mochila con un explosivo sin pasar por cacheos de seguridad, pues si se instaurasen paralizarían la vida de la ciudad.

Los investigadores habrán de determinar si el terrorista fabricó su bomba casera o si se la facilitaron. En caso de haberla montado él, podría tratarse de uno de los jóvenes británicos radicalizados que fueron instruidos en Siria e Irak por el Daesh y luego retornaron, o un autodidacta que aprendió por su cuenta cómo montar un artefacto explosivo.