Vlaidimir Putin celebra con seguidores en Moscú su triunfo en las elecciones presidenciales en Rusia - Reuters

Elecciones RusiaPutin arrasa en las elecciones presidenciales con el 75% de los votos

Con el 99,83% de los votos escrutados, el jefe del Kremlin se asegura seis años más en el poder

Corresponsal en MoscúActualizado:

Como ya vaticinaban la mayor parte de los sondeos, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha sido el vencedor indiscutible de las elecciones presidenciales celebradas este domingo en Rusia, con lo que se asegura otros seis años más en el poder. Según datos sobre un escrutinio del 99,83% de las papeletas, Putin aparece en primer lugar con el 76,66% de los votos, le sigue el empresario comunista, Pável Grudinin, con el 11,80% de los sufragios y en tercer lugar figura el dirigente ultranacionalista, Vladímir Zhirinovski, con el 5,67%.

La glamurosa presentadora televisiva, Ksenia Sobchak, ocupa el cuarto lugar con tan sólo el 1,67% de los votos, constituye la gran decepción para el electorado reformista. Peor ha sido el resultado obtenido por el economista liberal, Grigori Yavlinski, que se sitúa en quinto puesto con el 1,04% de los sufragios. Los otros tres candidatos restantes apenas alcanzan el 1%.

Tras su reelección, Putin se ha dado un baño de masas en la plaza del Manezh, junto al Kremlin, y ha dado las gracias a la multitud por el apoyo recibido.

El jefe del Kremlin logró en las pasadas presidenciales, celebradas en marzo de 2012, un 63,60% de los votos. Esta vez, una vez finalice el escrutinio, el porcentaje apunta a una victoria rotunda, lo que indica que las sanciones contra Rusia por la anexión de Crimea y la ayuda a los separatistas del este de Ucrania no le han pasado factura. Al contrario, las acciones emprendidas contra Ucrania le han reforzado.

Celebración de la victoria electoral de Putin en Moscú
Celebración de la victoria electoral de Putin en Moscú-Afp

El equipo de campaña de Putin organizó una gran fiesta en el bello edificio del Gostini Dvor, en la céntrica calle Ilinka, junto a la Plaza Roja. Acudieron miembros del Gobierno, de la Administración presidencial, dirigentes de la formación gubernamental Rusia Unida y diversos personajes de la vida política y cultural rusa.

Los politólogos vaticinan ya un terremoto en el seno del Partido Comunista, ya que Grudinin habría quedado por debajo del 17,18% de los votos que consiguió en 2012 el secretario general de los comunistas, Guennadi Ziugánov. Con el objetivo de haber pescado más votos, Ziugánov, que sigue encabezando el partido, cedió esta vez a Grudinin el puesto de candidato.

Sobchak, que tantas esperanzas había despertado en el segmento liberal del electorado, se puede decir que ha fracasado de forma estrepitosa. Le ha robado votos a Yavlinski, pero sin lograr ella misma remontar a posiciones más o menos dignas. Su intención era crear su propio partido político, empeño que tal vez ahora se vea frustrado.

Navalni, el gran ausente de las elecciones rusas

El principal líder opositor, Alexéi Navalni, que ha quedado al margen de los comicios por haber sido juzgado dos veces por delitos económicos, ya ha anunciado que no se aliará con Sobchak para ningún proyecto político. Mientras, el viejo zorro ultranacionalista, Zhirinovski, mantiene prácticamente intacto su electorado. En 2012 obtuvo el 6,22% de los votos.

El índice de participación en las elecciones presidenciales en Rusia, según los datos facilitados por la Comisión Electoral Central (TsIK), ascendió hasta el 67 por ciento, lo cual significa que se superó el 65,34% registrado en 2012. La vicepresidenta de la Duma (Cámara Baja del Parlamento), Irina Yarovaya, se apresuró con las primeras cifras recogidas que «esta participación récord indica que la gente considera fiable el sistema electoral».

Los ocho candidatos en liza votaron todos a primera hora de la mañana. Putin lo hizo a las 9:30 de la mañana, la hora más temprana en sus citas con las urnas desde que es presidente, en el colegio instalado en la Academia de Ciencias de la calle Kosiguin de Moscú, como ha venido haciendo siempre. Se había especulado con la posibilidad de que votara en Crimea. Pero en la capital rusa brillaba un sol radiante, si bien las temperaturas son frías, unos ocho grados bajo cero.

Vlaidimir Putin, en el centro donde acudió a votar en Moscú
Vlaidimir Putin, en el centro donde acudió a votar en Moscú

Una vez depositado su voto y antes de abandonar el edificio, periodistas preguntaron al primer mandatario ruso qué resultado de las elecciones consideraría satisfactorio, a lo que respondió diciendo que «cualquiera que me permita seguir desempeñando el cargo de presidente».

La decisión de Kiev de impedir que los rusos residentes en Ucrania puedan acudir a la embajada y consulados rusos para votar ha causado indignación en Moscú. La dirección ucraniana justifica su decisión en el hecho de que las elecciones presidenciales rusas se celebren en Crimea, territorio que Rusia se anexionó hace ayer justo cuatro años.

Denuncia de numerosas irregularidades

Las primeras denuncias de irregularidades, presentadas por el equipo de observadores enviados por el principal líder opositor, Alexéi Navalni, hablaban de personas que votaron dos veces. También se considera sospechoso que en algunos centros de población de la península de Kamchatka, en el Extremo Oriente ruso, la participación fuera del 100%.

Los interventores enviados por Navalni no pudieron acceder a muchos colegios electorales. «En el Lejano Oriente las imágenes de cámara mostraron que en las urnas había papeletas incluso antes de la apertura de los colegios», indicó el dirigente opositor en su página web.

Otra de las cámaras mostraba cómo en un colegio de Majachkalá, la capital de la república norcaucásica de Daguestán, un grupo de jóvenes irrumpía en el local y introducía un fajo de papeletas en una de las urnas. Situaciones idénticas tuvieron lugar en la localidad de Artiom, en el Extremo Oriente ruso, y en Liúbertsi, en la región de Moscú. En un colegio de Cheliábinsk, en los Urales, los electores se quedaron sin papeletas para poder votar. La ONG Golos, que supervisa el cumplimiento del ejercicio del derecho al voto, recibió 859 quejas de distintos tipos de irregularidades durante la jornada en toda Rusia.