Un vídeo muestra a soldados kurdos enjaulados por el Daesh
Un vídeo muestra a soldados kurdos enjaulados por el Daesh

«Producciones Daesh», la máquina propagandística del terror

Con 34 productoras, el grupo terrorista ha realizado un millar de vídeos, con estética hollywoodense, para reclutar a jóvenes

MADRIDActualizado:

La propaganda se ha convertido en una de las principales armas de Daesh para reclutar a nuevos seguidores, pero también para sembrar el terror y marcar la agenda política de Occidente.

Para difundir sus mensajes, Daesh ha construido, en apenas dos años, una estructura mediática que incluye revistas, como la oficial «Dabiq»; emisoras de radio, como «La voz del Califato», en Nangarhar, Afganistán, y de televisión, como BEIN HD4, que acaba de empezar a emitir en Mosul (Irak). Todo con el fin de que su interpretación radical del islam llegue al mayor número posible de personas. Pero su objetivo prioritario siempre ha sido uno, los adolescentes. Para llegar a ellos han aprendido a adoptar su lenguaje (el audiovisual) y su iconos estéticos (el cine de Hollywood y los videojuegos), que es un lenguaje global.

Desde enero de 2014, Daesh ha distribuido, a través de redes sociales como Facebook, Twitter y YouTube, más de un millar de vídeos en los que se ven asesinatos y se reivindican atentados. Pero no todos los contenidos hablan de violencia (solo el 15% muestra ejecuciones). También los utilizan para pregonar las mejoras de los servicios sociales en los territorios conquistados en Irak y Siria, y convencer de que su «califato» es un paraíso para las familias, las parejas de enamorados y los niños, en el que estarán a salvo de la decadencia y los excesos de Occidente.

Niños, hijos de yihadistas, en un parque de atracciones en el territorio del califato
Niños, hijos de yihadistas, en un parque de atracciones en el territorio del califato

Javier Lesaca, investigador de la Escuela de Medios y Asuntos Públicos de la Universidad George Washington, ha invertido el último año y medio de su vida en hacer un seguimiento «cualitativo y cuantitativo» de todas las campañas terroristas de Daesh. Un informe que presentó el pasado mes de octubre ante la ONU.

Su inmersión comenzó tras ver el 5 de julio de 2014 el vídeo de Abu Bakr al Bagdadi, líder de Daesh, en el que proclamó el nuevo «califato». «Ahí intuí que era un fenómeno nuevo». Hasta hoy, Daesh han lanzado 1.060 vídeos, distribuidos «entre 46.000 y 75.000 cuentas de Twitter», explica a ABC Lesaca. Para el investigador español, que esta semana ha impartido una conferencia en la Casa Árabe sobre la propaganda apocalíptica del grupo terrorista, estos vídeos han sido «decisivos a la hora de entender la gran cantidad de jóvenes que se han unido a sus filas». (Se calcula que 35.000 milicianos extranjeros han viajado a Siria).

El investigador español reconoce que es la primera vez que un grupo terrorista «de manera sistemática, y con semejante magnitud, está utilizando todos los recursos audiovisuales», algo que ha pillado a todo el mundo «por sorpresa» y está planteando «un nuevo terreno de juego en la lucha antiterrorista». El otro aspecto que llama la atención es la segmentación de las campañas.

Planificación

«No son lanzadas sin ningún criterio, sino que están creadas por 34 productoras audiovisuales». Tres de ellas (Al-Hayat, Al-Furqan, y Al-Itisam) distribuyen los vídeos a nivel global, y el resto se dirigen a una audiencia local. Daesh tiene productoras en Afganistán, Egipto, Yemen, Libia, África occidental, en el cáucaso ruso, Argelia, Túnez y en Arabia Saudí. Todas ellas están supervisadas por una estructura central, Al-Hayat Media Center, «que coordina todos los mensajes y su estética. Los datos demuestran que hay una perfecta planificación de un grupo que se encarga de decir qué mensaje hay que distribuir, dónde y qué aspecto deben de tener para ser eficaces».

El perfil de la audiencia que persiguen es el de jóvenes entre los 15 y los 20 años. De ahí que el contenido de los vídeos busque imitar la estética de sus héroes, aparecidos principalmente en producciones cinematográficas de Hollywood. Esto les ha llevado a copiar de manera exacta escenas de películas y series como «Saw», «Matrix» y «V de vendetta», o videojuegos como «Call of Duty» o «Grand Theft Auto».

«La semana en que se estrenó la película ‘El francotirador ’ (The sniper) ellos lanzaron ‘Isis sniper’, un vídeo con las mismas escenas. Querían transmitir el mensaje de que si el primero era el héroe de Occidente, este es el nuestro». Hace un mes también colgaron una grabación en la que varios niños asesinaban a unos rehenes, basándose en las escenas de «Los juegos del hambre». Mientras copian escenas de series de lucha antiterrorista, como «Homeland», utilizan la saga de terror «Saw» para inspirarse en nuevas formas de ejecutar. «Los yihadistas saben que sus audiencias potenciales están muy familiarizadas con ese tipo de imágenes».

Imagen de la versión yiihadista de "El francotirador"
Imagen de la versión yiihadista de "El francotirador"

El reto al que se enfrenta Occidente para frenar este fenómeno es que el 50% de las ejecuciones están basadas en productos culturales. «Por eso muchas veces los jóvenes no tienen la sensación de estar viendo una ejecución real. Y ese es el gran poder que tienen estos vídeos: banalizan el terror convirtiéndolo en un fenómeno cultural popular».

«Los jóvenes no tienen la sensación de estar viendo una ejecución real. Estos vídeos banalizan el terror convirtiéndolo en un fenómeno cultural popular»

Aunque el investigador español no ha detectado vídeos dirigidos expresamente a chicos o a chicas, también van destinados a ellas. Los yihadistas que aparecen en sus vídeos son guapos, bien vestidos y formados. «Con esto están mandado un mensaje a sus potenciales reclutas femeninas. En sus vídeos muestran una imagen muy atractiva de los terroristas y están cargados de sexualidad», subraya.

Lesaca ha comprobado también que existe una relación causa-efecto entre los vídeos y algunos atentados yihadistas. «Los países no árabes que han recibido un mayor número de amenazas son Francia y Rusia, y los que más ataques han sufrido son los mismos. La parte de comunicación y la operativa de Daesh trabajan con coherencia». Estos vídeos tienen un doble objetivo, «que se produzcan atentados de terroristas solitarios y preparar a la opinión pública justificando por qué ha ocurrido».

Controlar la opinión pública

En este segundo se podría incluir una campaña lanzada por el grupo yihadista hace unos meses en la que advertía a los refugiados sirios que llegar a Europa les ponía en serio riesgo de «fornicación, sodomía, drogas y alcohol», como señaló Lesaca el pasado mes de septiembre en un artículo para el Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo. Una campaña con la que, según el investigador, Daesh quería no solo expadir el terror y marcar la agenda política, sino «controlar e influir en la opinión pública de manera sofisticada».

«En la campaña dirigidos a los refugiados sirios querían controlar e influir en la opinión pública de manera sofisticada»

Una vez diagnosticado el problema, ¿cómo se pueden neutralizar estos mensajes?. «La primera medida sería combatir en su propio terreno de juego. Saber dónde están alojados, con qué hastag, e interferir en las conversaciones. Si se lanza alguna campaña de contranarrativa debe de estar en esas conversaciones». Y el segundo, utilizar elementos muy parecidos, como sucedió con el vídeo que mostró la liberación de 70 rehenes en manos de Daesh por tropas kurdas y de EE.UU. «Funcionó muy bien gracias a dar un mayor protagonismo a las víctimas. El Daesh ha mostrado en los últimos 23 meses 1.200 asesinatos, y es muy difícil encontrar en las redes el testimonio de los familiares de esas víctimas, que el 90% son musulmanas de Irak y Siria. Ese sería un mensaje muy poderoso».