Los principales líderes de ultraderecha exigen un referéndum de salida de la UE al calor del 'Brexit'.

Mientras se aceleran las negociaciones para recomponer la Unión Europea tras el 'Brexit', desde...

Actualizado:

Mientras se aceleran las negociaciones para recomponer la Unión Europea tras el 'Brexit', desde Bruselas crece la preocupación por la extrema derecha. Su discurso antiinmigración, y sus tesis euroescépticas en paralelo a la crisis y el referéndum en las islas, siguen ganando terreno electoral. En Francia, Holanda e Italia estas formaciones ya demandan una consulta de salida como la británica. La misma que hecho suya en las islas la ultraderecha de UKIP, liderada por Nigel Farage y que ya ha tenido un esperado efecto dominó, al menos en intenciones, entre sus correligionarios eurofóbicos con más fuerza electoral en el corazón del continente.  Como Marine Le Pen, en Francia, y Geert Wilders, en Holanda, primeros en las encuestas a un año de las elecciones en sus países. El líder de la Liga Norte en Italia, todavía eso sí con un peso electoral minoritario, se ha congratulado de la decisión en referéndum de Reino Unido y, como Le Pen y Wilders, también ha pedido una consulta similar en su país. En Berlín la formación xenófoba Alternativa por Alemania (AfD) no apunta de momento a esa votación como horizonte cercano, pero apela a una nueva Europa de las patrias que ponga coto a la inmigración, mientras crecen en votos ante los ojos de Merkel, un 15% hasta el momento, a la vez que no ocultan su apoyo a las protestas antimusulmanes de Pegida. "La locura migratoria" es la explicación, literal, que da en Austria el partido (FPO) del ultranacionalista, Norbert Hofer, que hace un mes se quedó a las puertas de la presidencia. Para el primer ministro húngaro, Víktor Orban,uno de los principales opositores a la llegada de refugiados a la Unión, la cuestión más decisiva en el referéndum de Gran Bretaña ha sido la inmigración. En Suecia, un acuerdo de gobierno in extremis entre socialdemócratas y conservadores frena de momento la influencia parlamentaria de la ultraderecha en ascenso. Un país donde crecen en número las protestas neonazis con imágenes simbólicas de resistencia reciente en la calle.  Ultraderecha que con su discurso antiinmigración también está en auge Bélgica, República Checa, Rumanía, Eslovaquia y Grecia, entre otros, hasta llegar a Dinamarca, donde exigen ya desde el parlamento un referéndum como el británico.