Vídeo: Las autoridades venezolanas afirman que han abatido a varios miembros del grupo del ex policía que atacó el Supremo, Óscar Pérez - Vídeo: ATLAS

«Rambo» Pérez fue abatido cuando intentaba negociar en Venezuela

La oposición al Gobierno de Maduro exige que se investigue la operación de captura del rebelde

Corresponsal en CaracasActualizado:

Óscar Pérez, el piloto que el pasado junio sorprendió al mundo al lanzar granadas contra el Supremo y el Ministerio de Interior venezolanos desde un helicóptero, fue ejecutado por las fuerzas de seguridad cuando se acababa de rendir tras un espectacular operativo realizado el lunes en un suburbio de Caracas, según denuncia la oposición y aparece en vídeos grabados por los rebeldes. Junto al que fuera exinspector de un cuerpo policial de élite murieron otros seis miembros del grupo que se sublevó contra el Gobierno chavista y dos agentes.

Imágen de Óscar Pérez
Imágen de Óscar Pérez

El ministro del Interior, Néstor Reverol, confirmó este martes que el exinspector del Cuerpo de Investigaciones Científicas, conocido como «Rambo» Pérez, y otras seis personas fueron abatidos en la operación lanzada en la urbanización Araguaney, en el barrio caraqueño de El Junquito. Reverol explicó que el grupo fue localizado después de que uno de sus integrantes ofreciera una entrevista a un canal de televisión. Aunque no identificó el canal, en los últimos días el grupo de Pérez conversó con el canal CNN en español. Reverol precisó que en la captura del piloto rebelde murieron dos policías y siete miembros del grupo rebelde, incluida una mujer no identificada.

Liquidarlo «a plomo»

El Ministerio de Interior responsabilizó a la «célula terrorista» de atacar con granadas la sede del Supremo, entre otros edificios públicos, en una acción el 27 de junio en la que no hubo víctimas. También le culpó de robar material militar en el cuartel de la Guardia Nacional Bolivariana, localizado en Laguneta de la Montaña (Miranda). Tras aquella acción, el presidente Maduro ordenó capturarlo y liquidarlo «a plomo».

Reverol subrayó que Pérez y sus seguidores se resistieron a ser capturados, pese a los vídeos divulgados en las redes sociales en los que se puede ver cómo Óscar Pérez pide clemencia y que no disparen porque se quería entregar. El comando policial y militar que el lunes cercó la vivienda en la que se habían refugiado cumplió al pie de la letra la orden presidencial de abatirlo a tiro limpio.

El cerco del comando de la Fuerza de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional comenzó a las 4 de la madrugada. Uno de los funcionarios que participaron en el despliegue explicó que «rodearon la casa y, desde esa hora, comenzó la plomazón (tiros). Hubo un momento de tregua pedida por Pérez para entregarse». Las fuerzas de seguridad se acercaron para aceptar la rendición, relata el funcionario, pero entonces atacaron con fusiles AK-103. «Allí respondimos», señala el informe. Serían las 11 de la mañana cuando la Policía derribó una pared de la casa con un blindado y a través del boquete abatió a los rebeldes, incluido Pérez. Su madre había pedido clemencia porque ya se había rendido y «no era un asesino».

Los cadáveres fueron trasladados a la morgue de Bello Monte, tomada por las fuerzas de seguridad. En la casa fueron incautados 7 móviles, 17 fusiles AK-103, un fusil 30-30, 40 cargadores, 1.876 municiones de distinto calibre y 4 pasaportes, según el balance preliminar, según el informe al que tuvo acceso ABC.

Entre las reacciones de la oposición, el diputado Julio Borges pidió la apertura de una investigación. El diputado de Primero Justicia Rafael Guzmán se unió a las voces que condenan la muerte de Óscar Pérez en circunstancias sin aclarar por las autoridades. La diputada Delsa Solórzano señaló por su parte que «vimos un grupo de ciudadanos que se estaba rindiendo y a pesar de eso, fue masacrado». Solórzano exige «respuestas claras» al régimen de Nicolás Maduro.