AFP

La Policía de Reino Unido frustra un presunto complot para asesinar a May

Los dos detenidos, el pasado 28 de noviembre, declararon hoy ante la Corte de Magistrados de Westminster

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

El plan consistía en poner una bomba en las puertas de seguridad que dan entrada a Downing Street y, después, traspasar los controles de seguridad en plena confusión para acuchillar y asesinar a la primera ministra Theresa May.

Este es el complot que desbarató la inteligencia británica en algún momento de este año y que habría llevado a cabo Naa'imur Zakariyah Rahman, de 20 años, del norte de Londres. En principio, es el único acusado por esto, aunque la prensa británica también relacionaba con este suceso a Mohammed Aqib Imran, de 21 y procedente de Birmingham.

Ambos, detenidos en sendas redadas policiales el pasado 28 de noviembre, declararon hoy ante la Corte de Magistrados de Westminster acusado el primero de intentar asesinar a la primera ministra y el segundo por preparar actos terroristas. Los dos tendrán que volver a comparecer, esta vez ante el tribunal penal de Old Bailey, situado en la capital británica, el próximo día 20 de este mes.

Una noticia que han desvelado los medios de comunicación británicos después de que se filtrara que los servicios de inteligencia británicos evitaron, durante este 2017, nueve atentados terroristas perpetrados por radicales islámicos en todo Reino Unido. Una información precisada por Andrew Parker, el director general del MI5 el servicio de espionaje interior, al Gobierno de Theresa May. Uno de ellos sería el que se preparaba contra la primera ministra en su propia residencia.

No sería la primera vez que los jefes del Gobierno británico han sido objetivos terroristas. Por eso desde la década de los 70, Downing Street está asegurada con puertas fortificadas y oficiales de policía armados. Las medidas de seguridad se introdujeron en esos años, pero se incrementaron en los 80 a medida que crecía la amenaza de grupos terroristas como el IRA. Precisamente este, en el 1991 lanzó una bomba de mortero de fabricación casera en el número 10. El dispositivo aterrizó en el jardín trasero. El entonces primer ministro, John Major, estaba allí, pero no resultó herido. El IRA ya había atacado previamente a la primera ministra Margaret Thatcher en la conferencia conservadora en Brighton en 1984.Ella salió ilesa pero cinco personas murieron, incluido un diputado conservador.

Ahora la amenaza es diferente, el terrorismo islamista es más difícil de controlar por sus métodos de bajo coste. Por eso el servicio de inteligencia señaló, además, que las victorias contra los terroristas del Daesh en Irak o Siria no iban a implicar el cese de la amenaza en suelo británico. De hecho, el director del MI5 alerta de que las redes sociales están siendo utilizadas como arma de propagación y para alentar la comisión de ataques tanto en Reino Unido como en otros lugares.

La propia ministra británica del Interior, Amber Rudd, ha advertido de que la planificación de atentados terroristas se ha elevado «de manera significativa» durante este año.

Un año negro para la historia de Reino Unido en este aspecto, en el que ha sufrido cinco atentados en apenas siete meses. El primero de ellos el del puente de Westminster en marzo, dejó cinco fallecidos después de que el terrorista Khalid Masood atropellara a decenas de personas y apuñalara de muerte a un policía a las puertas del Parlamento británico. En mayo tendría lugar el de Manchester, la bomba en el Manchester Arena activada por el suicida Salman Abedi que dejó 22 fallecidos. En junio tuvieron lugar dos, el del puente de Londres en junio, que dejó 8 fallecidos, entre ellos el español Ignacio Echeverría y el de Finsbury Park, donde un hombre atropellaba a decenas de personas a las puertas de una mezquita dejando un muerto. El último, sin víctimas mortales fue en septiembre, cuando una bomba explotó en el metro de Londres, en la estación de Parsons Green, dejando 18 heridos.

.