Xi Jinping, entre los expresidentes Hu Jintao y Jiang Zemin
Xi Jinping, entre los expresidentes Hu Jintao y Jiang Zemin - efe

El Partido Comunista chino allana el camino al presidente Xi Jinping para perpetuarse

El Comité Central propone reformar la Constitución para eliminar el actual límite presidencial de dos mandatos de cinco años

CORRESPONSAL EN PEKÍNActualizado:

El Partido Comunista de China quiere eliminar el límite de dos mandatos de cinco años que tienen los presidentes de este país, lo que allana el camino a su actual mandatario, Xi Jinping, para perpetuarse en el poder. Según informa este domingo la agencia estatal de noticias Xinhua, el Comité Central del PCCh ha propuesto reformar la Constitución para suprimir la cláusula que establece que el presidente y el vicepresidente «no podrán servir más de dos mandatos consecutivos».

Con dicho cambio, el presidente Xi Jinping se asegurará su renovación cuando termine su segundo mandato, en 2023. El pasado mes de octubre, el XIX Congreso del Partido Comunista ya consolidó su poder al no incluir ningún posible sucesor entre los siete miembros del Comité Permanente del Politburó, como venía siendo costumbre hasta ahora. Además, incorporó el pensamiento político de Xi a los estatutos del Partido, un honor que hasta ahora solo había recibido en vida Mao Zedong, fundador del régimen comunista en 1949.

Desde que subió al poder, primero como secretario general del Partido en 2012 y luego como presidente del país en 2013, Xi Jinping se ha erigido en el dirigente con más autoridad desde Deng Xiaoping, el sucesor de Mao que abrió China al capitalismo y dirigió el régimen desde 1978 hasta su muerte en 1997. Pero Deng nunca asumió los cargos de jefe de Estado o de Gobierno ni de secretario general del Partido, lo que convierte a Xi Jinping en el mandatario más poderoso desde Mao.

Además de eliminar los mandatos presidenciales, el Partido Comunista quiere incluir en la Constitución el «Pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas para una nueva era». Dichas propuestas serán llevadas al Tercer Pleno del XIX Comité Central, que empieza este lunes, y votadas por la Asamblea Nacional Popular, el Parlamento orgánico del régimen cuya reunión anual comienza el 5 de marzo.

Con un culto a la personalidad no visto desde la época de Mao, Xi Jinping está acabando con la fórmula de liderazgo colectivo que había caracterizado al régimen chino tras la muerte del «Gran Timonel». Precisamente para evitar los desmanes personalistas que protagonizó Mao, que llevaron a catástrofes como el «Gran Salto Adelante» (1958-62) y la «Revolución Cultural» (1966-76), la Constitución impone este límite de dos mandatos presidenciales. Pero Xi Jinping ha cimentado su poder con su fuerte personalidad y eliminando también a sus rivales internos con una campaña anticorrupción que ha castigado a más de un millón de funcionarios y cuadros del Partido. Entre ellos destacan altos cargos como Zhou Yongkang, anterior responsable de la Seguridad del Estado, Bo Xilai, exministro de Comercio y exsecretario del Partido en la ciudad de Chongqing, y Ling Jihua, mano derecha del anterior presidente, Hu Jintao. Estas purgas también se han extendido a la cúpula del Partido y del Ejército, donde Xi Jinping ha colocado a sus hombres de confianza para asegurarse el poder más allá de 2023, cuando en teoría debería ser relevado.