El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el primer ministro rumano, Dacian Ciolos, en la base militar rumana de Deveselu
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el primer ministro rumano, Dacian Ciolos, en la base militar rumana de Deveselu - EFE

La OTAN y Estados Unidos activan el escudo antimisiles que tiene en vilo a Rusia

Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, se desplazará este jueves a la base militar rumana de Deveselu para poner en marcha el nuevo sistema defensivo

RUMANÍAActualizado:

La OTAN activa hoy en la base militar rumana de Deveselu un polémico escudo antimisiles, diseñado y financiado por Estados Unidos, para hacer frente a posibles amenazas desde fuera de Europa. Un hecho que ha desatado las protestas de Rusia, que lo ve como un desafío a su propia seguridad.

«Consolidaremos la presencia de las fuerzas aliadas si es necesario, no para atacar, sino para defender la segurida», dijo hoy en Bucarest el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en una rueda de prensa junto al presidente rumano, Klaus Iohannis.

«Rusia ha cambiado de fronteras por la fuerza y continúa amenazando a los vecinos», prosiguió el responsable de la Alianza.

Tras su paso por la capital rumana, el secretario general de la OTAN se trasladará hoy a Deveselu, al suroeste de Rumanía, donde participará en la ceremonia oficial de apertura del escudo antimisiles.

Los recelos de Rusia

Desde Moscú se ha criticado la puesta en marcha de la base en Rumanía, al considerar que tiene capacidad de lanzar misiles, lo que pondría en peligro el equilibrio estratégico en la zona.

Sin embargo, Stoltenberg defiende la decisión tomada por la OTAN y no comprende la reacción rusa: «Resulta imposible que el escudo derribe misiles balísticos rusos. No veo ningún motivo por el cual se justifiquen las tensiones, las amenazas de Rusia son irresponsables, los rusos saben que no es un sistema dirigidos contra ellos».

Iohannis, por su parte, manifestó hoy que «la situación del flanco este de la OTAN continúa siendo volátil» y que el escudo responde «a las amenazas con misiles desde fuera de Europa».

Potente arma de defensa

El sistema está equipado con misiles interceptores del tipo SM-3, a un coste de unos mil millones de dólares (880 millones de euros) y forma parte de la segunda fase del escudo en Europa.

La primera fase incluyó el despliegue por parte de Estados Unidosde cruceros lanzamisiles, dotados de radares y cohetes capaces de hacer frente a un ataque aéreo, terrestre y marítimo.

En la actualidad, el escudo ya cuenta con cuatro destructores estadounidenses dotados con el sistema antimisiles «Aegis» que se encuentran en la base de Rota, en la provincia de Cádiz.

Además, Turquía alberga una estación de radar de alerta temprana del escudo, cuyo mando y control se encuentra en la base aérea alemana de Ramstein.

La tercera fase constará en la instalación de un sistema de defensa antimisiles en la ciudad polaca de Redzikow, cerca del enclave ruso de Kaliningrado, cuya construcción se iniciará mañana y que se prevé que empiece a funcionar a finales del año 2018.