Rosa María Rodríguez (d), Pablo Casado (c) y Carlos Payá (i), durante el homenaje al fallecido Oswaldo Payá, este jueves en Madrid
Rosa María Rodríguez (d), Pablo Casado (c) y Carlos Payá (i), durante el homenaje al fallecido Oswaldo Payá, este jueves en Madrid - Inma Flores

«No permitiremos que la izquierda populista española reivindique las bondades del castrismo»

El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, alerta contra la justificación de una «ideología perversa» durante un homenaje al disidente cubano Oswaldo Payá

MadridActualizado:

Durante un homenaje en Madrid al desaparecido disidente cubano Oswaldo Payá, el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, ha alertado contra la reivindicación de las «bondades» del castrismo y la justificación de una «ideología perversa» por parte de la izquierda europea frente a la «representación de la dignidad moral del pueblo» que era el líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL). Casado aseguró que «no vamos a permitir que la izquierda europea, en especial la izquierda populista española, esté intentando reivindicar las bondades del régimen más liberticida y cruel que queda en el mundo junto al de Corea del Norte». En este contexto, el político del PP calificó de «insólito» que Podemos haya bloqueado la aprobación de una declaración institucional sobre Venezuela en el Congreso de los Diputados.

Payá, según este testimonio, representaba con su Proyecto Varela (propuesta de transición política desde la legalidad vigente en Cuba) «esa fuerza tranquila pero imparable que cada vez tenía más adeptos y más voz a nivel internacional». Por ello lamentó su muerte «en circunstancias aún no aclaradas» por un accidente de tráfico el 22 de julio de 2012 junto al activista del MCL Harold Cepero. Destacó su «austeridad y discurso moral limpio, sin rencor, revanchismo o crítica» contra el régimen de Fidel y Raúl Castro. «Lo único que quería Payá era que desearas para los cubanos lo mismo que deseabas para España», agregó. Por ello reclamó a la comunidad internacional que cualquier «cesión» para que mejore la situación económica de la isla «vaya acompañada de una exigencia de mayor libertad para el pueblo cubano».

El hijo de la líder del MCL en La Habana, expreso político, huyó en una precaria embarcación a EE.UU. en diciembre

El actual líder del MCL, Eduardo Cardet, cumple una condena a tres años de cárcel por los delitos de «atentado contra la autoridad y resistencia al arresto». Amnistía Internacional lo ha reconocido como prisionero de conciencia.

Uno de los momentos más emotivos del homenaje en la sede de Alfa y Omega llegó cuando el político del PP, con un bisabuelo enterrado en el cementerio habanero de Colón y una abuela cubana, elogió la resistencia de pacíficos disidentes como Rosa María Rodríguez Gil, coordinadora del MCL en la capital. Durante su intervención, Rodríguez explicó cómo fue «chantajeada» por la policía política para que se convirtiera en «agente infiltrada en el movimiento» si no quería que uno de sus hijos, con dificultades de aprendizaje, terminara en prisión. Pero la opositora respondió que «nunca iba a traicionar mis ideas y al MCL». Su hijo, Yosvani Melchor Rodríguez, fue condenado a doce años de cárcel por el delito «inventado de atentar contra la seguridad del Estado». Después de siete años de presidio, ya en libertad condicional, Yosvani huyó a Estados Unidos en una precaria embarcación el pasado 16 de diciembre.

Rosa María Rodríguez, que tenía previsto regresar a su país este mismo viernes, es la encargada de la recogida de firmas de la campaña del MCL «Un cubano, un voto» en La Habana, entregada recientemente a la Asamblea Nacional y cuyas reivindicaciones están incluidas en el Proyecto Varela, explicó la opositora. En síntesis, reclaman el derecho al voto para los cubanos dentro y fuera de isla, y que se reconozcan otros partidos políticos distintos al PCC.

Rock en la parroquia

Carlos Payá, hermano del fallecido líder del MCL, y Regis Iglesias, ex preso político de la Primavera Negra de 2003, recordaron los orígenes parroquiales del movimiento en la década de los ochenta. Ambos están exiliados en España. Durante la conferencia «El legado de Oswaldo Payá: el MCL», su hermano describió al movimiento fundado en 1988 por «laicos comprometidos» como «no confesional, basado en la doctrina social de la Iglesia y el mensaje liberador del Evangelio». «En aquellos años, la parroquia de El Cerro (barrio de La Habana) era una burbuja de libertad negada en la calle», añade Payá.

Iglesias, portavoz del MCL «en libertad, en la prisión y en el destierro», se acercó a la Iglesia católica a través del rock. Recordó que en aquellos años el único modo que tenía para escuchar esa música era «acudiendo a la parroquia de Santa Clara de Asís (barrio habanero de Lawton)». También se refirió a sus siete años y medio de prisión por defender el Proyecto Varela, en los que estuvo en una celda en la que podía tocar las dos paredes con los brazos extendidos y veía pasar ratas. El régimen cubano ha desoído sus peticiones para regresar a Cuba y ahora se ha ofrecido para «cambiarme por Eduardo Cardet».