Imagen de la comparecencia de la detenida por videoconferencia ante la jueza Merrilee Ehrlich
Imagen de la comparecencia de la detenida por videoconferencia ante la jueza Merrilee Ehrlich - ABC

Muere una detenida en silla de ruedas tras ser humillada por una jueza «tiránica» en EE.UU.

La arrestada clamaba por su medicina y la magistrada le gritó: «No estamos aquí para hablar del tratamiento de su asma»

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Merrilee Ehrlich, una jueza del condado de Broward, en el sur de Florida, ha presentado su dimisión tras la muerte de Sandra Faye Twiggs, una detenida enferma a la que pocos días antes humilló y trató de forma despótica.

Twiggs, una mujer de 59 años en silla de ruedas que padecía una enfermedad pulmonar crónica y asma, había sido arrestada por un delito menor en un incidente de violencia doméstica el pasado 13 de abril en Lauderhill, en el citado condado floridano, y compareció al día siguiente desde la prisión por videoconferencia ante la magistrada. Se trataba de una audiencia para la fijación de fianza.

La detenida tosía y reclamaba el tratamiento para sus problemas respiratorios, pero la jueza se mostró implacable con ella, según el vídeo recogido por distintos medios de Florida. «No estoy aquí para hablar de su tratamiento respiratorio», le espetó la Ehrlich. «No voy a perder todo el día con sus interrupciones», añadió.

La jueza, elegida para el puesto en 2008, se empleó con gran dureza durante el interrogatorio. «Señora, no diga ni siquiera sí. Solo escuche», se la escucha decir en un vídeo que ha causado indignación en la propia comunidad jurídica. Tras la audiencia, dejó a la detenida en libertad sin fianza.

Howard Finkelstein, abogado defensor de oficio del condado, describió la conducta de la jueza como «agresiva y tiránica» y «reveló falta de adecuación emocional para ocupar el cargo», según recoge el diario «Sun Sentinel» «Elevó su voz a muchos acusados, reprendió a los abogados y estaba impaciente y exasperada durante los procecimientos».

Indignación de la familia

Una hermana de la detenida, Anna Twiggs, vio el vídeo y rompió a llorar. Según explicó, no tenía antecedentes delictivas y esta experiencia le afectó mucho. Ella la encontró muerta el pasado miércoles por la mañana. «Me trató muy mal», le había confesado tras el episodio, según informa el canal 10 News, afiliado a la cadena ABC.

Otra hermana, Carolyn Twiggs, también ha mostrado su indignación: «¿Ver a una persona implorando ayuda y tratadndo de hablarte y tratarla como a un perro, por qué razón?», pregunta a la jueza.