Evo Morales asiste a una ceremonia ancestral para conmemorar su década en la presidencia, este jueves en la antigua ciudadela de Tiahuanaco (Bolivia)
Evo Morales asiste a una ceremonia ancestral para conmemorar su década en la presidencia, este jueves en la antigua ciudadela de Tiahuanaco (Bolivia) - Reuters

Evo Morales cumple diez años en el poder y ambiciona una década más

Bajo el mandato de su primer presidente indígena, Bolivia ha logrado importantes metas sociales y económicas pero, al mismo tiempo, ha desarrollado un fenómeno político de concentración y control

Corresponsal en La PazActualizado:

Bolivia definitivamente no es la misma desde que Evo Morales asumió la Presidencia hace una década, el 22 de enero de 2006. Con una reformada Constitución como cimiento de su nueva arquitectura y el sello de Estado Plurinacional, logró metas sociales, económicas y políticas que parecían inalcanzables, pero además incubó un fenómeno político de concentración y control del poder que ambiciona quedarse, si es posible, durante los próximos 500 años.

Desde que en diciembre de 2005 ganó las elecciones generales con un histórico 53,7% de respaldo, el oficialismo ha sumado victorias con amplia ventaja en todos los procesos electorales nacionales, incluido un primer referéndum de revocatoria de mandato (10 de agosto de 2008), donde Morales fue ratificado con un 67,4% de respaldo.

Pero además en estos diez años mantiene el voto mayoritario en la Asamblea Legislativa y, desde 2009, el control de los dos tercios, que entre otras cosas, le permitió designar a los candidatos para la primera elección de autoridades del Órgano Judicial (el tercer poder del Estado) el 16 de octubre de 2011.

También fueron recurrentes lasdenuncias de la oposición sobre una presunta parcialidaddel Tribunal Supremo Electoral (TSE) con el oficialismo, hasta que entre 2014 y 2015 cuatro de sus siete miembros renunciaron. A uno de ellos le habían tomado una fotografía durante un acto de campaña del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS), a otro un vídeo y de un tercero circuló un viejo registro de militancia en el partido de Gobierno.

La cuarta fue una vocal desde cuya cuenta en Twitter se reenvió un mensaje de campaña del candidato del MAS a la Alcaldía de la ciudad de La Paz. Todos rechazaron las acusaciones, pero la presión fue mayor y la renuncia finalmente fue colectiva. El TSE fue renovado y la oposición mantiene sus dudas sobre su independencia.

La economía boliviana casi se ha cuadruplicado entre 2005 y 2015

El MAS de Evo Morales concentró mucho poder, pero a la vez logró metas económicas y sociales que antes parecían imposibles. En lo económico, el tamaño de la economía boliviana casi se cuadruplicó entre 2005 y 2015. El Producto Interior Bruto (PIB) aumentó de los 9.525 millones de dólares a los 34.493 millones. El crecimiento logró cifras sin precedentes, con un pico del 6,80% en 2013, pese a la crisis mundial.

Desde 2006 se logró obtener superávit en la cuenta fiscal, algo que nunca antes había ocurrido. La inversión pública registró también hitos históricos: en diez años se multiplicó esa misma cantidad de veces, de los 629,2 millones de dólares presupuestados en 2005 a los 6.179,9 millones de dólares programados para 2015. Bolivia dejó de ser el país más pobre de Sudamérica.

Las autoridades del Gobierno atribuyen gran parte de estos logros a la nacionalización de los hidrocarburos, aunque la oposición y algunos analistas económicos consideran que la respuesta se encuentra en la alta cotización de las materias primas.

Avances sociales

En lo social también hubo avances importantes -que al parecer son los que más pesan a favor del Gobierno a la hora del voto- como los bonos para las embarazadas y bebés menores de dos años, para los estudiantes en edad escolar, para los mayores de sesenta años y para los bachilleres con mejores calificaciones.

El año pasado, la Organización Mundial de la Salud consideró que esos bonos fueron fundamentales para haber logrado la meta de reducción de la desnutrición crónica del 23,2% en 2007 al 13,2% en 2015, y la aguda del 26,8% al 3,8%. Por ello otorgó un reconocimiento al Gobierno.

En lo político, a la par de sus logros electorales, consiguió desarticular a la oposición que, hasta 2009, aún intentaba rearticularse desde sus trincheras en las regiones de la denominada media luna (Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca). Acusó a sus líderes de haber impulsado un plan de separatismo y una buena parte de ellos salió huyendo del país. Muchos fueron procesados por los enfrentamientos que se dieron en ese tiempo y algunos consiguieron asilo.

La oposición está desarticulada y carece de liderazgo claro

A una década de la llegada del MAS al poder, la oposición no solamente se encuentra desarticulada, tampoco encuentra un liderazgo claro y carece de una propuesta alternativa. El mayor factor de unidad de los frentes que quedan en pie es su oposición a la continuidad de Morales en la silla presidencial, lo que sin embargo está garantizado hasta el 22 de enero de 2020 y podría extenderse por otros cinco años.

Esta extensión, que permitiría a Morales cumplir 19 años consecutivos en el Gobierno, depende del resultado del referéndum de reforma constitucional convocado para este 21 de febrero. Los bolivianos decidirán si aprueban o no que el mandatario vuelva a aspirar a la presidencia y, si ello ocurre, del resultado de la elección general de 2019.

Para justificar su deseo de continuar en el poder, los principales dirigentes del oficialismo, que además agrupa a la denominada Coordinadora Nacional por el Cambio, compuesta por sindicatos de obreros de distintos rubros, campesinos, mineros e indígenas, argumentan que existe el riesgo de que el proyecto político se derrumbe y el país retorne a los años de crisis e inestabilidad.

«No estamos de paso»

Consideran que otros cinco años no son suficientes para consolidar plenamente el proyecto. Este jueves, tras una ceremonia ancestral para agradecer a la Madre Tierra la década en el poder, el ministro de Autonomías, Hugo Siles, dijo que la meta es llegar al menos hasta 2025. «Venimos a cargar las energías para poder estar otros diez años», afirmó.

Pero el deseo de fondo del oficialismo, expresado en varias ocasiones por sus dirigentes, es mantener el poder durante medio siglo. El propio Morales habló de esta posibilidad en mayo de 2012, durante un acto en Chuquisaca, la capital del país. «No hemos llegado a Palacio de inquilinos, ni estamos de paso, hemos llegado a palacio para quedarnos definitivamente, si es posible más de 500 años, pero no he dicho que yo me voy a quedar en el Palacio», dijo.