La ministra danesa de Inmigración e Integración, Inger Stojberg
La ministra danesa de Inmigración e Integración, Inger Stojberg - Afp

Una ministra danesa afirma que los musulmanes no deberían trabajar en Ramadán por ser un peligro

Inger Stojberg cree que, en casos como los conductores de autobús o los trabajadores con maquinaria, ayunar durante las horas diurnas pone en riesgo al resto de la sociedad

MadridActualizado:

La ministra danesa de Inmigración e Integración, Inger Stojberg, ha levantado una amplia polvareda al asegurar que los musulmanes no deberían trabajar durante el periodo de Ramadán, ya que el ayuno entre la salida y la puesta del sol a lo largo de un mes supone riesgos para la seguridad en algunas profesiones, lo que hace la práctica «peligrosa para todos nosotros».

Stojberg, encuadrada en la línea dura en materia de inmigración dentro del gobierno de centro-derecha de Dinanarca, planteó en una entrada en un blog cómo «la observancia obligatoria de uno de los pilares del islam de 1.400 años de historia» era compatible con los mercados laborales modernos.

En concreto, la ministra puso los conductores de autobús, los trabajadores que manejan máquinas peligrosas como ejemplo de oficios en los que su desempeño podría verse afectado por la abstinencia de comida y bebida durante el día de este mes sagrado para los musulmanes. Así mismo, apunta que «los hospitales deben funcionar igual de bien durante el Ramadán».

En este sentido, Stojberg urgió a los practicantes de esta religión a cogerse un permiso laboral durante el Ramadán para «evitar consecuencias negativas al resto de la sociedad danesa».

En el caso de Dinamarca -donde en esta época del año hay más horas de luz que en España-, recordó que este lunes el ayuno duraba 18 horas, hasta la puesta de sol a las 21.29. En este país hay en torno a 250.000 musulmanes, de un total de 5,7 millones de habitantes.

Un comerciante reza antes de tomar el Iftar, el desayuno de Ramadán, en Bombay (India)
Un comerciante reza antes de tomar el Iftar, el desayuno de Ramadán, en Bombay (India) - Reuters

El Ramadán, que comenzó la pasada semana y se prolongará hasta el próximo 14 de junio, tiene lugar el noveno mes del calendario lunar, de modo que las fechas van variando cada año.

Pese a que la práctica de la religión es un asunto privado, reconoce la ministra, opina que debe debatirse cómo garantizar que no se convierte en «un problema social».

Las reacciones no se hicieron esperar. La organización musulmana de Dinamarca publicó un mensaje en las redes sociales en el que agradece a Stojberg su preocupación, pero le advierte de que los musulmanes son adultos perfectamente capaces de cuidar de sí mismos y de la sociedad, incluso cuando ayunan», según recoge BBC News.

Críticas de la comunidad islámica

La presidenta de la Unión Musulmana Finlandesa, Pia Jardi, consideró la sugerencia de la ministra «una idea completamente absurda», y añadió, en unas declaraciones que recoge «The Guardian»: «No hay información ni estadísticas que muestren que los conductores de autobús u otros trabajadores musulmanes se comporten de forma peligrosa durante el ayuno. En la mayoría de los países musulmanes, las tiendas y los negocios continúan operando con normalidad». Los musulmanes que ayunan «tienen la responsabilidad de asegurarse de que se toman el descanso adecuado», señaló.

También rechazó los comentarios de la ministra la empresa de transportes Arriva, que opera varias rutas en Dinamarca, asegurando que nunca ha registrado accidentes en los que se vieran implicados conductores en ayuno. El sindicato de transportes 3F se pronunció en la misma línea y su líder, Jan Villadsen, se preguntó si la ministra estaba tratando de crear un rpoblema donde no lo había, recoge BBC News.

Stojberg, una antigua periodista, es miembro del partido liberal Venstre, que ha contribuido a endurecer la política migratoria del país nórdico. El pasado año provocó un gran revuelo al publicar en Facebook una en la que celebraba que su gobierno había aprobado cincuenta restricciones en política de inmigración. En un artículo publicado el pasado mes sugirió que una «proporción significativa de refugiados» engaña o abusa de la confianza de los daneses.

Hace dos años, Dinamarca aprobó la confiscación de joyas y objetos de valor a los solicitantes de asilo para pagar los costes de su acogida.