Bombardeo turco sobre la localidad de Deir Ballut, en la región de Afrín, este sábado
Bombardeo turco sobre la localidad de Deir Ballut, en la región de Afrín, este sábado - Afp

Las milicias kurdosirias derriban un helicóptero turco y causan dos muertos

El presidente Erdogan, cuyo Ejército realiza una operación militar en la región de Afrín, advirtió de que los responsables «lo pagarán muy caro»

Estambul/El CairoActualizado:

Dos soldados turcos murieron este sábado al caer un helicóptero de las Fuerzas Armadas de su país en la operación en Afrín, el cantón kurdo en el extremo noroccidental de Siria, según informó el primer ministro turco, Binali Yildirim. «No disponemos en este momento de ninguna prueba de que haya caído por intervención externa», dijo el jefe del Gobierno, en declaraciones recogidas por la cadena NTV, si bien el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, había hablado antes de un derribo.

Sin embargo, poco después, el Partido de la Unión Democrática (PYD) -la principal fuerza política kurdosiria- señaló en un breve comunicado que las Fuerzas de Siria Democrática (FSD) -alianza capitaneada por las milicias kurdas Unidades de Protección Popular (YPG)- «derribaron hoy (por este sábado) un helicóptero del tipo Sikorski del ejército de ocupación turco cuando bombardeaba viviendas civiles en una población de la comarca de Rayu». El partido no ofreció detalles sobre la suerte de los pilotos, pero precisó que el derribo se produjo en la aldea de Qada.

Yildirim aclaró, en un discurso en la ciudad de Mugla, en Anatolia occidental, que se trata de un helicóptero Atak, un modelo de aeronave de ataque desarrollado y fabricado en Turquía, que sobrevolaba la región de Afrín en un vuelo de patrullaje junto a otro helicóptero del mismo tipo.

«Lo pagarán muy caro»

Erdogan había afirmado, momentos antes, al evaluar la operación militar turca en Afrín contra las milicias kurdosirias YPG que un helicóptero había sido derribado en la región. «Lo pagarán muy caro», advirtió el presidente sin aportar más detalles sobre el suceso, que sería una de las pérdidas más graves de las Fuerzas Armadas turcas desde que lanzaron el 20 de enero pasado la operación Rama de Olivo para expulsar a las YPG de Afrín.

El mandatario añadió que desde el inicio de la operación, las tropas turcas han «neutralizado (abatido, herido o capturado) a 1.141 terroristas (militantes kurdosirios)», una cifra avanzada horas antes por un comunicado de la cúpula militar. Erdogan hizo esas declaraciones en un discurso ante la rama provincial de su partido, el islamista Justicia y Desarrollo (AKP) en Ankara, transmitido en directo por NTV.

El sábado pasado murieron 8 soldados turcos en lo que fue hasta ahora la jornada más desastrosa para la invasión, seis de ellos al ser destruido su tanque. Hasta el momento, unos 20 militares turcos han muerto en la operación, junto a un número probablemente superior, pero no declarado, de combatientes sirios aliados con Ankara, traídos desde otras zonas de Siria. Las tropas turcas intentan avanzar hacia Afrín desde varios puntos de la frontera turca en el norte y oeste, en una operación respaldada con incursiones diarias de cazas para bombardear las posiciones del YPG desde el aire.