Angela Merkel, líder alemana, y Sebastian Kruz, líder austriaco en a reunión en Berlín sobre la política de refugiados
Angela Merkel, líder alemana, y Sebastian Kruz, líder austriaco en a reunión en Berlín sobre la política de refugiados - EFE

Merkel: «Ningún país por sí solo puede cambiar las normas europeas de asilo»

La canciller alemana advierte que Europa debe dar una solución «unitaria» a los refugiados

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Fueron la inmigración y los refugiados los asuntos que mayor tiempo ocuparon en la reunión mantenida ayer en Berlín por Angela Merkel y el canciller austriaco Sebastian Kurz, a punto de asumir la presidencia por turno de la UE.

Kurz mantuvo una línea bastante más dura que la canciller alemana y sostuvo que Frontex debe ser reforzado para que las fronteras exteriores europeas cumplan su papel y que debe intensificarse la lucha contra los traficantes de personas. «Hay total coincidencia en que necesitamos proteger mejor nuestras fronteras exteriores», dijo Merkel por su parte, «así como en dar una respuesta unitaria a nuestros desafíos». La canciller alemana recordaba así la necesidad de consensos y que la idea sobre refugiados que finalmente se imponga en la cumbre europea de finales de junio será aquella que logre un mayor consenso, con lo que declaraba abierto el mercado de contrapartidas a cambio de los respaldos necesarios.

«Ningún país puede cambiar unilateralmente las reglas de asilo en la UE», añadió Merkel, una advertencia a los socios comunitarios pero también a los miembros de la gran coalición que gobierna con ella en Berlín.

Uno de los elementos que envenenó ayer el encuentro con Kurz fue la necesidad de aplazar sin fecha la presentación de la nueva política de refugiados del gobierno alemán, que fue anunciada veinticuatro horas antes de llegar Kuz a Berlín. El motivo del aplazamiento es que Merkel y su nuevo ministro de Interior, el socialcristiano bávaro Horst Seehofer, no logran ponerse de acuerdo al respecto, por lo que Merkel no podía hablar todavía con el canciller austríaco en posesión de su propia política. Seehofer quiere rechazar a los refugiados sin permiso de asilo en la frontera, una posición más próxima a Kurz.

Baviera está en campaña electoral y si cede en esto estará poniendo en bandeja el triunfo a los antieuropeos de Alternativa para Alemania. Merkel insiste en que la respuesta no debe ser articulada sino por el conjunto de la UE y mencionó la «tarea de Hércules» del próximo marco presupuestario, unas negociaciones que sin duda resultarán muy duras y en las que cada país tendrá que intercambiar cartas según sus intereses. En este sentido, por ejemplo, Kurz reconoció que «definitivamente, no vamos a apoyar la propuesta de Macron de un ministro de Finazas europeo».