Angela Merkel, a su llegada a una reunión con sus posibles socios de gobierno
Angela Merkel, a su llegada a una reunión con sus posibles socios de gobierno - Afp

Merkel, dispuesta a acceder a la reunificación familiar de refugiados

El partido de la canciller alemana podría hacer concesiones para cerrar un acuerdo de gobierno

Corresponsal en BerlínActualizado:

«¡Germany! ¡Germany!», corean los refugiados acampados en la plaza Syntagma de Atenas, 14 de los cuales llevan dos semanas en huelga de hambre y que se manifiestan a diario ante la Embajada alemana en Grecia pidiendo reunirse con los familiares que ya han logrado entrar en tierras germanas. «Solo pido un pasaje de avión a Alemania, allí me reuniré con mi hermana mayor que me espera en Stuttgart», explica en declaraciones a la televisión alemana Abdul, un sirio de 16 años que perdió a sus padres en la guerra.

«¿Cómo va a sentirse alguien seguro como asilado en Alemania, a integrarse, a aprender alemán, cuando tiene miedo por su mujer y sus hijos en Damasco, en Alepo o en otros países, cuando no sabe si algún día podrá reunirse con su hermano, como en este caso?», se pregunta Claudia Roth, la negociadora de los Verdes en las conversaciones que mantienen conservadores, liberales y verdes para la formación de la denominada Coalición Jamaica.

Desde la Cancillería de Berlín se ha filtrado que esta semana puede haber ya avances importantes y que podría ser en este punto en el que la Unión Crisitanodemócrata (CDU) de Merkel haya algún tipo de concesión, aunque sin duda con restricciones. «Quien esté legalmente en Alemania, tenga recursos suficientes, haya aprendido alemán, trabaje y de muestras palpables de que quietre formar parte plenamente de esta sociedad, debería tener derecho a reunirse con sus familiares», ha dicho el secretario de Estado de Finanzas, Jens Spahn, dando pistas sobre por dónde podrían ir las restricciones.

El derecho de reunificación familiar, asociado al derecho de asilo, fue suspendido provisionalmente hasta marzo de 2018, tras los más de un millón de refugiados que han ingresado al país y que, de aplicarse este derecho, serían multiplicados de forma exponencial. El acuerdo final de la Coalición Jamaica podría, por tanto, contener una reactivación del derecho pero con nuevas condiciones que limiten ese efecto multiplicador.

Los negociadores deben salvar todavía serias diferencias en cuanto a los rescates europeos, por ejemplo, y el líder de los liberales, Christian Lindner, dijo anoche, a la salida de la última ronda de negociaciones, que todavía falta que los conservadores «se despidan del federalismo educativo», pero ya se han ido dando importantes pasos y el acuerdo final comienza a cobrar perfil.

Hay ya un compromiso para aumentar la inversión en educación progresivaente, hasta que suponga más del 10% del PIB en 2025. También hay un acuerdo para aumentar los recursos destinados a investigación y desarrollo hasta el 3,5% del PIB y para impulsar la implantación de la banda ancha en todo el territorio alemán.

Supresión de la jubilación a los 63 años

Spahn ha abierto un nuevo frente al plantear la supresión de la jubilación a los 63 años, una posibilidad legislada durante la última legislatrua y fruto del trabajo personal de la ministra socialdemócrata de Trabajo, Andrea Nahles, aunque técnicos cercanos a la negociación consideran esa propuesta como un movimiento estratégico que la CDU no mantendrá hasta el final.

Los liberales, por su parte, han introducido una controvertida exigencia para reducir un 0,7% las prestaciones sociales, lo que aliviaría en 12.000 millones de impuestos a los contribuyentes, así como una flexibilización de los horarios laborales, llegando a las ocho horas diarias.

En este contexto, la canciller Merkel se ha mostrado optimista y ha declarado que «con buena voluntad por parte de todos es posible llegar a un acuerdo». Merkel no quiere prisas, de hecho se ha dado de plazo hasta fechas navideñas para cerrar el acuerdo de gobierno, pero sí desea que los negociadores vayan cerrando bloques y que los resultados se hagan visibles para la opinión pública, porque la falta de acuerdo está teniendo como efecto una desafección de los ciudadanos por el gobierno Jamaica. Si tras las elecciones del 24 de septiembre un 70% de los encuestados apoyaba esa opción, a fecha de hoy los apoyos no superan el 45%.

El asunto más decisivo con diferencia, no solamente para Alemania, sino también para toda la Unión Europea, es el bloque de política europea, del que los negociadores por ahora no sueltan prenda y que constituye sin duda el área en el que Merkel quiere reservarse las mayores posibilidades de presión.

El Partido Liberal (FDP) está dispuesto a frenar las ansias integradoras del francés Emmanuel Macron y, entre los franceses y los críticos alemanes, la canciller ha de sacar adelante su propio proyecto de Europa, que está aún por definir. Todo lo que sabemos es que, durante la campaña electoral, Merkel declaró que sí ve posible un presupuesto común y un ministro de Finanzas europeo.

«Nosotros ya henos mostrado gran disposición al compromiso y ahora esperamos que el resto de los partidos haga lo mismo», dice el líder de los verdes, Cem Özdemir, «hemos renunciado a los máximos en materia de motor de combustión y estamos satisfechos con lo acordado respecto a protección del clima». En opinión de Özdemir, son ahora los liberales los que deben ofrecer sacrificios en el altar de la mesa de la negociación.