Imagen de un atentado de Daesh en Bagdad el pasado mes de enero
Imagen de un atentado de Daesh en Bagdad el pasado mes de enero - REUTERS

Al menos 74 muertos en un doble atentado en el sur de Irak

Daesh ha reivindicado la autoría del ataque contra un restaurante y un puesto de control de la policía

CORRESPONSAL EN JERUSALÉNActualizado:

El califato erigido por el grupo yihadista Daesh pierde terreno día a día en Siria e Irak, pero el grupo mantiene su capacidad de sembrar el terror como demostró en su primer gran ataque desde la pérdida a comienzos de julio de Mosul, la que fue su capital desde 2014. Al menos 74 personas perdieron la vida y otras 93 resultaron heridas en un doble ataque perpetrado por los yihadistas cerca de Nasiriya, al sur de Irak. El objetivo de la operación, reivindicada por el grupo a través de la agencia Amaq, fue una estación de servicio en plena autopista y un puesto de control cercano.

El primer ataque se produjo contra un restaurante frecuentado por peregrinos chiíes, que vienen de Irán para visitar las ciudades santas de Karbala y Nayaf, cuando un suicida se inmoló a la entrada y varios hombres abrieron fuego sobre los clientes. Poco después un kamikaze se inmoló en un puesto de control.

Según los medios iraquíes, los autores iban vestidos con uniformes y distintivos de las Unidades de Movilización Popular, las milicias chiíes que combaten junto al Ejército y que han sido claves para la derrota de Daesh, y conducían también vehículos militares. Entre los fallecidos se confirmó la presencia de al menos diez ciudadanos de origen iraní, informaron fuentes del ministerio de Salud iraquí.

Los expertos alertan de que la pérdida física del califato puede traducirse en un aumento de los atentados por parte de un grupo que en Irak solo conserva cuatro localidades.