Nicolás Maduro
Nicolás Maduro

Maduro busca el favor del chavismo con un cambio de Gobierno

La pérdida de popularidad y la crisis obligan al presidente a realizar cambios

CARACASActualizado:

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, apela a un cambio de Gobierno para garantizar su supervivencia política. Casi un mes después de solicitar la renuncia a sus ministros, el mandatario venezolano anunció un nuevo gabinete. «Será un Gobierno que tenga vocación de calle y transformador, que tome con fuerza la vocación de calle que quiere nuestro pueblo, y que lo económico no quede sólo en líneas maestras, en anuncios, y que se convierta en acciones concretas», dijo.

Entre los nombramientos se encuentran el de Aristóbulo Isturiz, hasta ahora gobernador del estado Anzoátegui, como nuevo vicepresidente del país, cargo que ocupaba desde marzo de 2013 Jorge Arreaza. Además, anunció el nombramiento del profesor universitario Luis Salas como vicepresidente económico al frente del Ministerio de Economía Productiva, además de la creación de nuevos departamentos ministeriales. Salas coordinará un equipo de nuevos ministros, entre ellos Miguel Pérez Abad, al frente de Industria y Comercio, y Jesús Farías en Comercio Exterior e Inversión Extranjera. Asimismo, Maduro anunció la creación de los ministerios de Producción Agrícola y Tierras, Pesca y Agricultura y Agricultura Urbana. Marco Torres, hasta ahora el vicepresidente económico, será ministro de Alimentación.

La derrota del chavismo en las elecciones parlamentarias ha provocado un cataclismo en el seno del Gobierno. Maduro reproduce la fórmula de su antecesor, Hugo Chávez, de las tres «R» (reestructuración, renovación y reimpulso) para recuperar la aprobación de los venezolanos y refrescar su imagen. El politólogo Ricardo Sucre interpreta que este cambio pretende reconquistar al chavismo: «El oficialismo está dividido. Un sector del chavismo quiere un cambio, esto ha sido evidente después del triunfo de la oposición en los sufragios del 6 de diciembre. Por eso, el Gobierno intenta ofrecer una respuesta política con el cambio de su gabinete».

Maduro ha mantenido una posición autoritaria. En casi tres años de gobierno, ha colocado en altos cargos a más militares que Chávez. Su gobierno destaca por acumular una cifra preocupante de presos políticos y de violaciones de los derechos humanos, según los organismos internacionales. Para Sucre, todo ello no ha beneficiado la estabilidad del Gobierno. La crisis económica, la inseguridad y los escándalos de corrupción y narcotráfico han socavado el suelo del chavismo. «Maduro necesita un vuelco radical de sus políticas. Su gestión parece agotada y esto provoca que los venezolanos demanden un cambio», explica.

Las encuestas señalan una caída en la popularidad de un presidente que no fue capaz de preservar el liderazgo de Chávez. La consecuencia es una pérdida exponencial del apoyo del oficialismo. Pero Maduro no asimila públicamente su fracaso. El martes aceptó el reto del nuevo Parlamento: convocar una consulta sobre la permanencia de su Gobierno. «Que convoquen un referéndum revocatorio y el pueblo decidirá», afirmó en una entrevista concedida al canal estatal Venezolana de Televisión.

El chavismo está obligado a mover sus ficha. Un mal paso del Ejecutivo venezolano puede contribuir a la agudización de la crisis que vive el país. Para la analista política Colette Capriles, no hay indicios de un verdadero cambio en el modelo de gobierno: «Es absurdo que Maduro tardara un mes en anunciar el nuevo Gabinete. Esto evidencia que el Presidente tuvo dificultades para aceptar la derrota electoral y la necesidad de hacer transformaciones para recuperar la economía de Venezuela».

Según Capriles, en este país se aplica un «modelo de extracción». «El Gobierno se afianzaba en el petróleo para obtener recursos, pero ahora apela a los impuestos para recuperar recursos que le permitan maniobrar en materia política. El principal problema de este gobierno es que no cuenta con suficiente dinero y se vale de los impuestos y el Banco Central para suplir esa carencia».

Maduro aprobó reformas leyes fiscales y económicas el 30 de diciembre. «Que todo el mundo pague su impuesto, los que más ganan tienen que pagar más y que paguen completo… Vamos a usar esta ley (del Impuesto sobre la Renta) para que se acabe el ocultamiento de las ganancias reales», subrayó.