El presidente francés, Emmanuel Macron, habla a la prensa al final de la cumbre de líderes de la UE en el edificio Consejo de la UE
El presidente francés, Emmanuel Macron, habla a la prensa al final de la cumbre de líderes de la UE en el edificio Consejo de la UE - AFP

Macron se instala en el pedestal de «presidente de los ricos»

Las primeras reformas del presidente francés (código del trabajo, recortes presupuestarios) han confirmado la realidad de su política económica, liberal / conservadora, puesta en práctica por tres ministros muy conservadores

CORRESPONSAL EN PARÍSActualizado:

Emmanuel Macron sigue siendo el personaje político más popular y mejor cotizado de Francia, a quien el 88 % de los franceses califican de «presidente de los ricos», enterrada ¿provisionalmente? su etiqueta electoral «centrista».

Según el último sondeo del semanario Journal du Dimanche (JDD), Macron tiene un 42 % de opiniones positivas en la estima popular, contra un 56 % de opiniones negativas.

Hundidos o desaparecidos todos los líderes de un Partido Socialista (PS) caído de hinojos en la crisis más grave de su historia, desaparecidos o eclipsados todos los líderes de la derecha tradicional (Nicolas Sarkozy, François Fillon), Macron solo tiene como «rivales” a Marine Le Pen (extrema derecha populista) y Jean-Luch Mélenchon (extrema izquierda populista).

Con un 42 % de opiniones positivas, Macron todavía tiene 20 y 22 puntos de ventaja sobre la pareja Le Pen y Mélenchon, sus únicos enemigos visibles y gesticulares, en una paisaje político nacional dominado por las reformas comenzadas por Macron a paso de carga, sin oposición parlamentaria, con una tímida oposición sindical.

Las primeras reformas del presidente Macron (código del trabajo, recortes presupuestarios) han confirmado la realidad de su política económica, liberal / conservadora, puesta en práctica por tres ministros muy conservadores: Edouard Philippe, primer ministro (ex director de campaña de Alain Juppé, uno de los líderes históricos de la derecha francesa), Bruno Lemaire, ministro de economía (ex candidato conservador a la presidencia de la República), y Gérald Darmanin, ministro del presupuesto (ex portavoz oficial de Nicolas Sarkozy).

Macron quizá intente «recentrar» su imagen conservador o muy conservadora, más adelante, con posibles reformas «de sociedad». Pero, de entrada, su diplomacia, su política de seguridad y defensa, su proyecto económico, se confirman conservadores o muy conservadores, instalándose en el «pedestal» de «presidente de los ricos».

En términos electorales, los últimos sondeos del JDD y L’Express confirman que Macron volvería a ser elegido presidente, hoy, con mayor ventaja sobre cualquiera de sus rivales. Los enterrados candidatos socialista (Benoît Hamon) y conservador (François Fillon) han desaparecido. Sus únicos rivales (Le Pen y Mélenchon) vegetan en la oscura selva del populismo extremista, cuando el presidente conserva su núcleo duro electoral, las clases medias más o menos acomodadas.