Líos en la familia de Manuel Valls por el desafío independentista: «¡Por dios, basta! Por el abuelo Magí»

Giovanna Valls ha reprendido en público a su hermano Manuel Valls, ex primer ministro francés, su apoyo a la respuesta del Gobierno en la aplicación del artículo 155 de la Constitución española

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El ex primer ministro francés Manuel Valls, oriundo de Barcelona, ha sido en las últimas semanas uno de los principales azotes internacionales del independentismo al apoyar en repetidas ocasiones al Gobierno de Mariano Rajoy en su defensa de la Constitución frente al desafío separatista. «Deshacer España sería deshacer Europa», aseguró hace unos días. Muy activo en los medios de comunicación franceses y de nuestro país, el ex dirigente socialista ha afirmado este lunes que «la independencia en Cataluña es un callejón sin salida» que, además, no cuenta con «respaldo internacional» y que la comunidad autónoma «tiene mucho que perder en esta historia», como por ejemplo «la autonomía, las empresas y la convivencia».

Si el desafío soberanista ha separado estos días a amigos y familiares catalanes, la familia de Valls, hijo de un emigrante exiliado durante el franquismo, parece seguir la senda de esta tendencia. Giovanna, hermana del ex primer ministro y residente en Barcelona los últimos 30 años, ha reprendido públicamente, vía Twitter, a Manuel Valls su defensa a «la respuesta del Estado democrático español», acerca de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. «Por dios, basta! Por el abuelo Magí. No es democrático el 155. Desde cuándo se ha visto una cosa tan bestia como cesar las libertades», tuiteó en catalán.

«Mi hermano siempre ha estado a mi lado»

El nombre de Giovanna Valls empezó a aparecer en los medios cuando su hermano entró en el Gobierno de François Hollande tras la victoria socialista en 2012. Primeros las historias de papel couché y luego un libro publicado por la propia Giovanna confirmaron la tortuosa vida de la hermana pequeña del ex primer ministro: «Sólo tenía 20 años cuando esnifé mi primera raya de heroína. No tenía ni idea de lo que era», reconoció en 2015 en una entrevista para la televisión francesa sobre su pasado y con motivo de la presentación de su libro, «Accrochée à la vie» (Aferrada a la vida).

La hermana pequeña del político socialista se instaló a mediados de los ochenta en Barcelona para huir de la heróina -«París era el mal», dijo-, pero recayó años más tarde y fue cuando empezó su calvario personal. Tocó fondo. Giovanna ha pasado cinco veces por prisión por hurtos motivados por su adicción a las drogas. Portadora del VIH, esta hija de exiliados catalanes llegó a pesar 35 kilos. Le dieron incluso dos meses de vida. Sin embargo, gracias a su familia ha conseguido salir adelante. «Mi hermano siempre ha sido consciente de todo lo que me pasó a mí, siempre ha estado a mi lado», aseguró en France 2.

En su Twitter, Giovanna muestra su admiración por Manuel, de quien dice que con tan solo 13 años devoraba, incansable, obras de León Tolstoi, Julio Verne y Fiódor Dostoyevski, y dedicándole piropos al tuitear algunas de sus entrevistas. Tampoco esconde su apoyo a la causa independentista, tuiteando una foto que pide la libertad de los «Jordis» o en la que aparece al lado del mayor de los Mossos, Josep Lluis Trapero -sin barba-, con quien coincidió en una gala de la lucha contra el Sida.