El hasta ahora ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble
El hasta ahora ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble - AFP

Los liberales quieren la cartera de Finanzas de Schäuble

El poderoso ministro es «tentado» con la presidencia del Bundestag

BERLÍNActualizado:

Christian Lindner, el líder del Partido Liberal alemán (FPD), ha confirmado que ya se han producido «las primeras llamadas telefónicas» para empezar a negociar la «coalición Jamaica». Días antes de la votación había adelantado que su partido exigiría el Ministerio de Finanzas para sentarse a conversar en esa mesa y ayer reiteró que su prioridad al participar en el gobierno son «cambios económicos» que llevarían «el sello del centro».

Lindner daba a entender que en legislaturas pasadas, en las que se aprobó el salario mínimo y mejoras a las pensiones de larga cotización, han sido demasiado sociales y que solamente desde ese Ministerio puede llevar a cabo el deseado giro de timón. Esa cartera la ha ocupado hasta ahora Wolfgang Schäuble, hombre de gran peso y reputación en la Unión Cristianodemócrata (CDU) y a quien ni Merkel ni su partido cambiarían de puesto contra su voluntad, pero el caso es que desde la misma oficina de Schäuble se sugieren cambios.

«Schäuble ha hablado de su deseo de permanecer activo, pero no ha dicho dónde exactamente desea mantenerse en actividad», explica un estrecho colaborador. Y en la sede de la CDU, mientras Merkel daba la multitudinaria rueda de prensa en la que entonaba el mea culpa y reconocía que la polarización de la sociedad alemana está relacionada con ella «personalmente» y de manera «evidente», en los despachos de la directiva se daba vueltas a una idea que el comisario europeo y amigo personal de Schäuble, Günther Oettinger, se atreve a decir en voz alta: «Si él y Merkel estuvieran de acuerdo, sería el hombre perfecto para presidir el Bundestag».

Con los ultras de Alternativa para Alemania en el día a día del parlamento alemán, Öettinger considera necesario que ocupe ese cargo una persona lo suficientemente inteligente como para gestionar de forma controlada esa turbulenta presencia. Y si alguien puede lograrlo ese es Schäuble, que cuenta en su currículum con la victoria en Bruselas sobre el populismo de Yanis Varufakis. Con 75 años cumplidos, la agenda del Parlamento alemán le permitiría evitar los constantes vuelos y trasnochadas que exige el Eurogrupo, por lo que la propuesta no parece descabellada. A algunos sin embargo ese escenario les parece un horror.

Juego de hipótesis

Varios destacados miembros de la CDU en los Länder suroccidentales consideran que, dada la inminente apertura de una reforma estructural de la UE, Schäuble debe seguir al frente de Finanzas porque es el único capaz de plantarle cara a Macron. «Espero que la canciller haga algún gesto rápido que señale la continuidad de Schäuble, que lo haga pronto para que en París no empiecen a hacerse ilusiones», dice el diputado de la CDU Michael Hennrich. «¿Y quién, entonces, tendría que ser el próximo presidente federal?», preguntaba en tono de reproche otro diputado que prefiere prorrogar a Schäuble en Finanzas, en referencia al cargo de representación del Estado alemán cuando lo abandone el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier. Schäuble, por su parte, no se pronuncia.