El líder del Movimiento 5 Estrellas estrecha la mano de Conte
El líder del Movimiento 5 Estrellas estrecha la mano de Conte - AFP

El jurista Giuseppe Conte, el elegido por la Liga y el M5E para ser primer ministro de Italia

El profesor de Derecho, de 54 años, y sin pasado político, ha sido así el nombre consensuado entre el M5E y la Liga para formar su Gobierno

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

Desde este lunes cambia profundamente y seguramente para siempre la política italiana, con una inédita alianza que nada tiene que ver con los partidos tradicionales. Será un gobierno que tiene previsto desarrollar un programa con marcado acento euroescéptico. Dos partidos populistas, el antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la Liga Norte, de extrema derecha, inician así el más grande experimento político que se ha producido en Italia en los últimos 30 años, después del Polo de la Libertad creado por Silvio Berlusconi en 1994. «Creo que hoy podemos decir que estamos frente a un momento histórico. Hemos indicado al presidente de la República el nombre del primer ministro que puede conducir el programa de gobierno», dijo el líder del M5E, Luigi Di Maio, tras ser recibido en la tarde del lunes por el jefe del Estado en el palacio del Quirinal, sede de la presidencia de la República. Fuera del Quirinal, Di Maio confirmó que el jefe del gobierno será el profesor de Derecho privado Giuseppe Conte, a quien el líder del M5E incluyó antes de las elecciones en su lista de un eventual gobierno como ministro de la Administración pública.

Cabe destacar que Conte es un abogado con un brillante currículum de 19 páginas, pero que no tiene ninguna experiencia política, cosa que muchos analistas echan en falta. Curiosamente, el profesor deberá ejercitar el papel que le han asignado los dos líderes populistas que se sentarán en el consejo de ministros: Luigi di Maio ha dicho que el primer ministro debe ser un «ejecutor» del programa que han firmado Liga-M5E, mientras Matteo Salvini ha asegurado que «cuando la ruta está bien definida, no es importante quién conduce». Ante la idea que se ha transmitido en todos los medios de que el nuevo primer ministro podría ser casi una «marioneta», el líder del M5E se ha sentido obligado a señalar que no será un tecnócrata sin poder: «Giuseppe Conte será un primer ministro político de un gobierno político. Estoy muy orgulloso de este nombre porque es la síntesis del Movimiento 5 Estrellas», dijo Di Maio.

En cualquier caso, y paradójicamente, el profesor Conte, con su brillante currículum, debe someterse al dictado de dos líderes que carecen de experiencia laboral, porque no han hecho nada relevante fuera de la política. Di Maio, de 31 años, ocupará un superministerio que comprenderá Trabajo y Desarrollo económico, lo que supone que tendrá en su mano la decisión sobre inversiones multimillonarias. Mientras, Salvini será el encargado del ministerio del Interior.

El presidente de la República encargará al profesor Conte la formación de un gobierno, cuya lista definitiva debe ser aprobada por el propio Matarella. Si se resuelven algunas incertidumbres sobre algunos nombres que levantan inquietud, como el de Economía, el nuevo gabinete podría prestar juramente antes del próximo fin de semana.

Alarmas por el nuevo gobierno

Especial alarma creó la advertencia lanzada por la agencia internacional de calificación crediticia Fitch: «El contrato Liga-M5E aumenta los riesgos sobre el rating del país».

También en las capitales europeas es evidente la inquietud y alarma. Desde Alemania, Manfred Weber, líder de los populares europeos, advirtió así a los populistas italianos: «Estáis jugando con fuego, porque Italia está pesadamente endeudada». Anteriormente fue el turno de Bruno Le Maire, ministro francés de Finanzas, quien llamó la atención de que «Italia debe respetar las reglas presupuestarias de la UE o la eurozona se vería amenazada». Matteo Salvini le replicó que se trataba de una «injerencia inadmisible: No he pedido los votos para continuar en la vía de la pobreza, de la precariedad y de la inmigración; primero los italianos». El líder de la Liga Norte intentó, después de ser recibido por el presidente de la República, ofrecer confianza: «Ninguno tiene nada que temer. Obviamente, queremos un gobierno que ponga el interés italiano al centro: Primero los italianos, respetando a todos».

Cambio económico radical

No es casual que las alarmas se hayan prácticamente generalizado en Italia y en Europa, porque el programa Liga-M5E supone un cambio radical en la economía italiana y en sus relaciones con Europa. En el capítulo económico, el prestigioso economista Carlo Cotarelli, director del Observatorio sobre cuentas públicas italianas, advierte:

«El contrato de gobierno prevé un claro refuerzo del Estado en la economía, en abierta ruptura con las dos-tres últimas décadas». La consecuencia de esta ruptura es que «se acepta el principio del déficit público como motor del crecimiento por medio de fuertes inversiones», concluye el economista Cotarelli. En cuanto a la relación con Europa, el contrato es fuertemente soberanista, lo que supone una visión política que subraya la necesidad de tener en casa y no en Bruselas cruciales prerrogativas de política pública. En otras palabras, M5E y Liga quieren tener las manos libres, sin someterse a ciertas reglas europeas. Según el profesor Sergio Fabrini, profesor de Ciencias Políticas y director de la Luiss School of Govermment, los populistas dejan muy claro su soberanismo: «Las propuestas de política pública que el nuevo gobierno se empeñará en conseguir no reconocen los compromisos asumidos por nuestro país al interno de la Unión económica y monetaria (o Eurozona) a partir del Tratado de Maastritch del 1992».