Matteo Salvini, secretario general de la Liga Norte, votó en un centro electoral de Milán, en el referéndum celebrado este domingo en Lombardía y Véneto
Matteo Salvini, secretario general de la Liga Norte, votó en un centro electoral de Milán, en el referéndum celebrado este domingo en Lombardía y Véneto - Efe

ItaliaVéneto y Lombardía reclaman más competencias tras la victoria del sí en sus referendos

No tendrán ningún resultado político inmediato. Los presidentes de ambas regiones pertenecen a la Liga Norte y su objetivo es, sobre todo, financiero

Corresponsal en RomaActualizado:

Con alguna polémica y clima casi indiferente en la opinión pública italiana, las regiones de Lombardía y Véneto votaron ayer un referéndum consultivo, dentro de la Constitución, para pedir más autonomía.

En el Véneto, con el 86,5 % de los votos escrutados, el 98,1 % de los electores votó a favor y el restante 1,9 % lo hizo en contra. En el caso de Lombardía, con el 60 % de los votos escrutados, el 95,64 % votó a favor y el 3,61 % en contra, con un 0,75 % de votos nulos, y la participación fue netamente inferior, alrededor del 40 %.

No tendrán ningún resultado político inmediato. Los presidentes de ambas regiones pertenecen a la Liga Norte y su objetivo es, sobre todo, financiero: pretenden que se queden en su territorio mayores recursos económicos (27.000 millones de euros más en Lombardía, y 8.000 millones en Véneto) derivados de los impuestos que pagan sus ciudadanos. Además quieren recuperar la gestión de algunas competencias que la Constitución permite.

Vacuna contra la secesión

El referéndum ha sido motivo de cierta polémica entre diversos partidos sobre la utilidad de la consulta. Cabe destacar al respecto que la situación de Cataluña ha estado presente en el debate. La inestabilidad creada por los independentistas catalanes parece haber actuado como vacuna contra la exaltación del nacionalismo y la secesión que tiempo atrás pregonaba la Liga Norte. Ayer incluso en la papeleta a los votantes de Lombardía se les preguntaba si querían más autonomía «sin amenazar la unidad nacional». De todas formas, la mayoría de los componentes del centro izquierda se han mostrado contrarios al referéndum, por considerarlo inútil y perjudicial para la solidaridad del país. Especialmente crítico ha sido el ministro de Agricultura y vicesecretario del Partido Democrático, Maurizio Martina, que ha calificado la consulta como «inútil»: «Si se pone como cuestión clave el tema fiscal, uno se dirige hacia una vía secesionista. Creo que lo último que necesitamos es una deriva catalana».

También contrario se mostró Massimo Cacciari, exalcalde de Venecia, de centro izquierda, por considerarlo anacrónico: «El futuro estará dominado por los imperios que organizan la globalización. Los Estados sin relieve y microrregiones cerradas se quedarán fuera de juego. Solo un pacto político real para construir los Estados Unidos de Europa puede evitar que el corazón de Occidente se paralice. Temo que hoy no se den las condiciones». Con la misma orientación vino la advertencia del presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani: «Basta ya de pequeñas patrias. Italia debe mirar más allá. Sería un grave error interpretar estos dos referendos como el inicio de una estación independentista».